| Las
enormes y silenciosas lecciones del Palacio
Por Irene Izquierdo
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Al entrar a la suntuosa mansión
la primera imagen que apreciamos es la de José
Martí, Héroe Nacional Cubano, frente a la Bandera. Al
fondo, las paredes de frío mármol guardan las
huellas de los disparos del miércoles 13 de marzo de
1957. Es como si nos convirtieran en testigos de una parte
de la historia que atesora una de las casas más bellas
de la Cuba republicana.
Es el antiguo Palacio Presidencial, convertido en Museo de
la Revolución desde el 12 de diciembre de 1959, por
decreto del Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
Raúl Castro Ruz, hecho que lo convirtió en una
de las primeras instituciones de este tipo, creadas luego
del Primero de Enero de 1959. En él había radicado
la sede del Gobierno desde 1920.
¿Cómo se convirtió
en edificio expositor?
Según explica Ibis Quintana Agramonte, especialista
en Relaciones Públicas del Museo, "...el lugar
escogido como sede inicial fue el Castillo
de San Salvador de la Punta, donde se ubicaron las oficinas
de la institución y se realizó una labor de
creación y desarrollo.
"El 26 de julio de 1963 se exhibieron por primera vez
en la base del monumento a José Martí, en la
Plaza de la Revolución,
los objetos que integraban la colección del Museo.
El Palacio Presidencial se convirtió en la sede de
esa área de exposiciones el 4 de enero de 1974, con
la apertura de algunas salas.
Las salas se presentan en orden cronológico;
por ejemplo, en las primeras cuatro se recoge la historia
de Cuba, desde 1492, con la llegada de los españoles,
hasta 1898, cuando concluyó la dominación española,
para dar paso a la dominación imperialista de Estados
Unidos.
En las cuatro siguientes se exponen los aspectos fundamentales
de la historia nacional entre 1899 y la primera parte de 1953,
con el auge revolucionario de entonces, sobre todo a partir
de la década de los años 30.
Hay un grupo de recintos dedicados a la Guerra de Liberación
Nacional: el asalto a los cuarteles Moncada
y Carlos
Manuel de Céspedes; la prisión a la que fueron
condenados los asaltantes; las acciones del Directorio Revolucionario;
el Movimiento
26 de Julio y la lucha clandestina; el alzamiento
del 30 de noviembre de 1956; el desembarco
del Yate Granma; la lucha del Ejército
Rebelde en la Sierra Maestra, y la Invasión de
Oriente a Occidente, llevada a cabo por los Comandantes Camilo
Cienfuegos y Ernesto
Guevara.
La sala 18 es precisamente la memorial Camilo-Che y ofrece
testimonio gráfico y datos acerca de la vida y obra
de ambos guerrilleros, desde la infancia, hasta después
del triunfo de la Revolución. Muy interesante resulta
para quienes visitan la exposición el conjunto escultórico
de estilo hiperrealista con la figura de ambos héroes,
confeccionados con resinas de poliéster y fibra de
vidrio.
En varias vitrinas se exponen diversos objetos personales
que contribuyen a perpetuar su memoria. Se destacan, entre
otros, la bufanda y una camisa de Camilo y la pipa y el inhalador
para el asma del Che, sus armas, la boina del Guerrillero
Heroico y el sombrero del Héroe de Yaguajay.
En los pabellones el visitante puede apreciar todo el quehacer
revolucionario: el triunfo, la adopción de medidas
de beneficio social, como la Ley
de Reforma Agraria, la fundación del Ministerio
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la Campaña
de Alfabetización, la victoria
de Playa Girón, diversos detalles acerca de la política
exterior de la Revolución, la Crisis
de Octubre, el I Congreso del Partido, la Nueva División
Político-Administrativa y la Constitución
de 1976.
Se atesoran detalles en torno al período especial,
la Batalla
de Ideas y la solidaridad internacional. Hay otras áreas,
como la monografía del Palacio y el Museo y la gesta
boliviana del Che y sus compañeros.
El Memorial Granma
Indudablemente, uno de los grandes atractivos es el Memorial
Granma, inaugurado el primero de diciembre de 1976, a propósito
de los 20 años del desembarco de los 82 expedicionarios,
al frente de los cuales venía Fidel. Entre los valiosos
objetos del memorial sobresalen dos tractores convertidos
en blindados que emplearon Camilo y Che para desarrollar la
Invasión de Oriente a Occidente; el camión que
condujo a la mayor parte del comando de la acción
del 13 de marzo de 1957; jeeps, aviones y testimonios
de las acciones de Girón y la Crisis de Octubre.
El instructivo recorrido, que comienza en el Museo con el
testimonio de lo que fue la acción del 13 de marzo,
concluye en el Monumento a los Héroes Eternos de la
Patria Nueva, llama la cual fue encendida por Fidel Castro
el 19 de abril de 1989.
(Tomado de www.tribuna.islagrande.cu) |
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