| Entre
libros anda el juego
Por Pavel
López

Nada de monótono tiene un
trabajo que se relaciona con tantas disciplinas y requiere
una mente organizada, opina Yairis.
(Foto: Wildy) |
Para Yairis Díaz
Ortega la bibliotecología constituye una auténtica
aventura. Hace apenas cinco años optó por esta
especialidad en el instituto politécnico José
Martí, del municipio capitalino de Boyeros, pese a las
críticas de los amigos.
“Casi todos me decían que el trabajo iba a ser
monótono. Hoy puedo decir que es la carrera técnica
más completa que existe. Involucra las letras, la ciencia.
“El bibliotecario da entrada y salida a los libros,
cataloga, contribuye a la conservación de documentos.
Uno está en constante movimiento y aprende todos los
días algo nuevo”.
Somos Jóvenes: Existe el mito de que la carrera
es fácil y, por tanto, aburrida.
“Cierto, yo misma llevaba algunos de estos prejuicios
a mis espaldas. Sin embargo, no tardé en descubrir
una realidad totalmente diferente.
“Tuve que enfrentar asignaturas difíciles como
Catalogación y Clasificación, las cuales consistían
en agrupar los textos según infinidad de temáticas,
además de proveerles de fichas tipográficas
con una descripción minuciosa que incluye título,
género, autor y año de publicación, entre
otros datos.
“La tarea no es tan sencilla como parece y exige del
estudiante mucha paciencia y horas de estudio, pero a largo
plazo va dejando un bagaje cultural que no se adquiere en
otro tipo de enseñanza técnica”.
Somos Jóvenes: Cuéntame de tu primera
experiencia laboral. ¿Estuvo a la altura de tus expectativas?
“Trabajar en la Biblioteca
Nacional José Martí me garantizó un privilegio
con el que no soñé nunca: comencé a convivir
con el patrimonio bibliográfico más importante
de Cuba. Es difícil encontrar materiales tan antiguos
como los que atesoran aquí.
“A su vez, la manipulación de esos documentos
me exigió grandes dosis de responsabilidad, pues muchos
de ellos por un pequeño descuido podían destruirse
para siempre”.
Somos Jóvenes: Alguna circunstancia adversa
que hayas encontrado...
“Como en cualquier trabajo, todo no es color de rosa.
Pese a la alegría de adentrarme día a día
en el mismísimo corazón de la biblioteca, el
trabajo del Departamento de Fondos lleva implícita
una cuota de sacrificio.
“El polvo, la humedad, pueden atentar contra la salud,
si uno no se cuida. El ambiente y el clima en este local a
veces se vuelven hostiles.Sin embargo, en esta área
es donde confluyen casi todos los especialistas de la biblioteca
y estableces un vínculo muy estrecho con tus compañeros.
Terminas enamorándote del lugar”.
Somos Jóvenes: ¿Qué te proporciona
mayor placer en tu trabajo?
“Aprender algo nuevo de un texto con el cual trabajas
o de un usuario con el que te comunicas”.
Somos Jóvenes: ¿Qué te desagrada
más?
“Cuando no se puede realizar un préstamo, pues
el libro está en malas condiciones, o no puedes informar
sobre un tema específico al cliente.
“En la actualidad trabajo en la Sala de Arte, y el público
es muy preparado y exigente. Los archivos de arte son vastísimos
e incluyen catálogos, diapositivas, publicaciones especializadas.
“Sobre todo al principio me preguntaban por documentos
que yo no conocía, pero de ese intercambio con el público
también se enriquece el bibliotecario”.
Somos Jóvenes: ¿Qué diferencia
a la actividad bibliotecaria cubana de la del resto del mundo?
“Nuestros servicios todavía no son todo lo rápido
que pudieran, sobre todo por déficit de tecnología.
En cambio, el bibliotecario cubano es muy bueno; su preparación
le otorga un sello de calidad a nuestras instituciones y eso
compensa cualquier carencia”.
Somos Jóvenes: ¿Cómo definirías
a un buen trabajador del sector?
“Debe ser un hombre-orquesta: psicólogo, maestro,
médico, abogado. Tiene que saber de todo.
“Es primordial que tenga conciencia del valor de su
trabajo. Si a un libro no le haces su ficha, lo catalogas
y lo registras, puede perderse para siempre en los archivos
laberínticos de la biblioteca. La búsqueda constante
del orden debe impulsarlo siempre”.
Somos Jóvenes: ¿Qué les aconsejas
a aquellos que ven la profesión como algo tedioso y
sin futuro?
“Ahora, más que nunca, están equivocados.
La biblioteca cubana está buscando dar un salto a la
informatización. Con la ayuda del ordenador se digitalizarán
textos, y se transformarán los procesos de búsqueda
y consulta de los documentos. Los servicios serán más
ágiles y con un margen de error muy bajo.
“El personal se prepara diariamente en este sentido,
por lo que el horizonte se sigue ampliando. Los que se sumen
a este camino no se arrepentirán”.
|