| Desde
el siglo sexto no ha dejado de ser noticia
Por Alicia
Centelles

Esta estatua de Nessie, como popularmente
llaman los escoceses al monstruo de Loch Ness, se levanta
en un parque en Inverness, Escocia.
(Foto:Archivo) |
Los fenómenos que se desarrollan
bajo las aguas siempre han estimulado la imaginación
humana, y en todas las latitudes y épocas han dado
lugar a las interpretaciones más fantásticas.
No es mucho lo que la ciencia
contemporánea conoce acerca de los habitantes de las
profundidades marinas, lo que ha posibilitado el surgimiento
de toda clase de historias y leyendas.
Cuando se hace referencia a los monstruos
marinos, es obligado mencionar a las serpientes de mar y a
los dragones, que según los antiguos, habitaban en
las cavernas costeras y hacían más peligrosas
las rompientes del oleaje.
Y entre estos últimos fenómenos
cuya existencia los científicos no se atreven a negar,
está el que ha dado origen a la leyenda del monstruo
de Loch Ness.
Ha sido observado
más de doscientas veces
La primera noticia sobre el monstruo de Loch Ness se remonta
nada menos que al año 565, en que según la tradición,
un santo irlandés llamado Columba lo vio por primera
vez en el lago Ness, en Escocia.
Desde entonces, las descripciones hechas
por las más de doscientas personas que dicen haber
visto el extraño animal —si es que se trata efectivamente
de uno—, varían hasta el infinito.
Una niña que lo observó en
1913 dijo que era un monstruo color de elefante y patas muy
robustas. En las fotos, siempre muy borrosas, aparece una
figura de largo cuello y con aletas.
Algunos expertos opinan que el monstruo
de Loch Ness es un descendiente de los dinosaurios, pero es
un misterio cómo ha podido sobrevivir desde la Era
Mesozoica.
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