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De nuevo “¡Viva Cuba Libre!”
Por
Mongui

Maceo y Crombet, hombres de recia
estirpe combativa y luchadores inclaudicables contra el
dominio español.
(Foto: Archivo) |
Es 1ro. de abril de 1895. Empapados de agua
marina y sin conocer siquiera el lugar donde pisan, desembarca
la primera expedición revolucionaria que llegaría
a tierra cubana para renovar la guerra independentista contra
el dominio español.
Vienen dirigidos por el brigadier Flor Crombet,
aunque por su jerarquía militar debería encabezarlos
el Mayor General Antonio
Maceo.
Pero la necesidad impera y lo que más interesa es la
presencia de tales líderes en campaña. Por eso
se superan nimiedades y se unen en el objetivo común:
liberarse del yugo opresor.
“Al General escribo hoy —le
había pedido José
Martí, en su calidad de delegado del Partido
Revolucionario Cubano, a Maceo que estaba en Costa Rica—,
aun más que al amigo: la guerra a que estamos obligados,
ha estallado en Cuba (…) la ida de Ud. y de sus compañeros
es indispensable, en una cáscara o en un leviatán
(…) decido que Ud. y yo dejemos a Flor
Crombet la responsabilidad de atender ahí a la
expedición, dentro de los recursos posibles, porque
si él tiene modo de que Uds. puedan arrancar de ahí
con la suma que hay, ni Ud. ni yo debemos privar a Cuba del
servicio que él puede prestar.”
Y el héroe, disciplinado, obedece;
y viene con su hermano José
Maceo y con otros 20 oficiales.
La expedición es fundamental, porque
sin jefes de su valía no echaría a andar la
guerra. De hecho, tras el desembarco, asume el mando y se
apresura a delatar su presencia en un combate. Y dicen que
sus soldados, entusiasmados, gritaban nuevamente mientras
disparaban: "Aquí está Maceo!” “¡Viva
Cuba Libre!”
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