| Día
del Libro Cubano
Un verdadero amigo
de todos
Por
Matilde Salas Servando
Entre los principales temas que se tomaron
en cuenta para el bienestar del pueblo, desde el triunfo de
la Revolución Cubana, en enero de 1959, está
la elevación de la cultura y por ende la obtención
de conocimientos.
Ese proyecto surgió con la creación
de miles de aulas en zonas urbanas y rurales del país,
sobre todo en las áreas más intricadas de las
cadenas montañosas del país, donde nunca antes
había llegado la luz del saber, y con ella, la prensa
y los libros.
Luego de la nacionalización de las grandes empresas
mediante la Ley 187, se creó la Imprenta Nacional,
el 31 de marzo de 1959, y la primera obra que se editó
y entregó al pueblo de forma gratuita, fue El Ingenioso
Hidalgo Don Quijote de la Mancha, considerado un verdadero
monumento de la lengua española, escrito hace cuatro
centurias por Don Miguel de Cervantes Saavedra.
En sus inicios, el Gobierno Revolucionario
realizó el máximo esfuerzo para producir importantes
títulos de la literatura universal y del país,
y así surgieron los festivales del Libro Cubano, bajo
la dirección del notable escritor Alejo
Carpentier.
En forma de bolsilibro vieron la luz títulos
de importantes autores cubanos, como José
Martí, con su prosa y obra poética; Cirilo
Villaverde y la novela costumbrista, reflejada en “Cecilia
Valdés”, y otros poetas y ensayistas de valíam
surgidos en los siglos XIX y XX:
Las obras publicadas en los festivales del
Libro Cubano totalizaron medio millón de ejemplares,
que contribuyeron al disfrute cultural de la población.
La Campaña Nacional de Alfabetización,
que en solo un año llevó la luz del saber hasta
las montañas y ciudades, necesitó libros de
texto y manuales, cuadernos y propaganda gráfica, que
contribuyeron a conseguir ese logro con la ayuda de la Imprenta
Nacional.
Surgieron nuevas metas con la obtención
del sexto grado para todos los obreros del país, y
la posterior graduación del nivel secundario. La ampliación
de las sedes universitarias y la creación de nuevas
carreras trajeron aparejada la necesidad de más libros
a lo largo de todo el período revolucionario que ya
cumplió 47 años.
Importantes premios literarios, como el
creado por la Casa
de las Américas, contribuyeron al crecimiento de nuestras
editoriales, que hoy se amplían con prestigiosos sellos
como Letras Cubanas, Ciencias Sociales, Editora
Política y otras no menos valiosas, que han surgido en
cada provincia del país, dedicadas fundamentalmente
a promover las obras de autores inéditos hasta ese
momento.
Vale destacar en este recuento del libro
cubano, la tarea que realiza un pequeño colectivo matancero
que se conoce como Editorial
Vigía. Surgida hace varios lustros a orillas el yumurino
río San Juan, junto a la Plaza de la Vigía,
elabora textos con papeles reciclados industriales de diversos
colores bajo el cuidado de verdaderos artesanos, en tiradas
reducidas que son muy codiciadas por quienes buscan de los
libros raros y valiosos.
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se celebra el Día del Libro Cubano
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