| Ediciones
Vigía
A finales de 1984, la Dirección de Cultura de Matanzas
tuvo a bien inaugurar la Casa del Escritor, institución
dedicada a servir de sede a cuantas actividades desarrollara
el prominente movimiento de escritores de la ciudad, donde
coincidían escritores ya consagrados, jóvenes
y niños de definida vocación y calidad.
La agudeza de muchos
artistas de la ciudad hacen aportes a las ediciones, pero
es el poeta Rolando Estévez, dibujante y diseñador,
quien le da coherencia a las distintas propuestas y va a crear,
sobre la propia experimentación, una estética
que se iba anunciando como propia.
En Vigía aparecerían escritores noveles y consagrados,
clásicos y contemporáneos, niños y jóvenes,
cubanos y extranjeros. En un principio las ediciones serían
apenas sueltos pergaminos de una hoja, pequeños plegables
con un dibujo y un poema o un fragmento de alguna obra literaria
que motivara al público a asistir a nuestras veladas.
La utilización de papeles pobres, recortería,
papeles hechos a mano, y todo tipo de elementos naturales,
textiles, recortería de metales, vidrios, plásticos,
etc., va a ser una constante en Vigía.
Desde 1992 la Casa del Escritor fue convertida en el Taller
Editorial Vigía. Las ediciones Vigía necesitaban
tener personalidad propia. No eran ya unas ediciones que se
hacían dentro de una institución misma. Nueve
colecciones, donde se publican todos los géneros de
literatura, así como una colección dedicada
a la música, y dos revistas, una para niños
y otra para adultos, recogen el actual quehacer de nuestras
ediciones.
En tiradas de no más de doscientos ejemplares y en
formatos muy variados, publicamos entre 30 y 40 títulos
al año. Cada libro deviene ejemplar único, numerado,
firmado por su autor.
En tres ocasiones libros publicados por Vigía han obtenido
el Premio de la Crítica y el Premio del salón
Nacional de la Gráfica, así como premios en
la Feria
del Libro de la Habana, en el Concurso el Arte del Libro
y el Premio Fayad Jamís de la UNEAC.
Hoy las Ediciones Vigía se encuentran en colecciones
de Bibliotecas y Centros de Arte del mundo, tales como el
Museo de la Biblioteca Británica de Londres; el Centro
Atlántico de Arte Moderno de Las Palmas en Canarias,
España; en la colección especial Biblioteca
del Congreso de los Estados Unidos, en el Instituto Latinoamericano
de Suecia, en el Instituto Cervantes de Viena, Austria, en
la universidad de Guadalajara, México; en las bibliotecas
Nacionales de República Dominicana y Costa Rica y en
el centro de Estudios Cubanos de Nueva York, entre otros.
No obstante al amplio reconocimiento que va teniendo el trabajo
de este Taller Editorial, que hoy logra autofinanciarse y
que ha recibido la ayuda solidaria de instituciones de muchas
partes del mundo, y de escritores, artistas y público
cubanos y extranjeros, hay dos premios que Vigía considera
fundamentales: uno, cada vez más escritores noveles
y reconocidos pretenden ver su obra publicada en Vigía;
el otro, el hecho de que después de catorce años
sigamos existiendo y renovándonos, conscientes de nuestro
propósito de hacer un libro cada vez más humano,
más alejado de las máquinas, más cubano
y por ello mismo más universal.
(Tomado de www.atenas.cult.cu) |
|