| ¡De
maravillas!
Por Ramón
Torres
Sean las de ayer o las de hoy, lo cierto es que las Siete
Maravillas del Mundo cautivan por su magnificencia. Ya Leandro
Tabares Aguilar, desde la oriental Santiago
de Cuba, pedía información al respecto y
nuestra directora le aclaró sus dudas, asegurándole
profundizar más tarde en ello.
Y, como lo prometido es deuda, aquí
está Somos Jóvenes, despejando
interrogantes.

Chichén Itzá, México
(Tomada de www.yucatanbuyoinline.com) |
Origen de un mito
A un breve poema de Antíparo de Sidón, escrito
hacia 125 antes de nuestra era, debemos la clásica
lista de maravillas del mundo antiguo, que mencionaba originalmente
la Puerta de Ishtar en lugar del Faro de Alejandría.
Pero figuran listas anteriores como las del historiador griego
Herodoto o el ingeniero Filó de Bizancio que ya hablaban
de las majestuosas construcciones.
Otros escritos no contemplaban a los Jardines
Colgantes de Babilonia, mientras hay quienes defienden la
existencia de una octava maravilla: la Torre de Babel, excluida
del conteo tradicional debido a que cuando los soldados de
Alejandro Magno llegaron a la región, el edificio estaba
en ruinas.
De tal suerte, el listado que conocemos
lo comparten la estatua de Zeus en Olimpia, el templo de Artemisa
en Éfeso, el sepulcro de Halicarnaso, el Coloso de
Rodas, el Faro de Alejandría y las pirámides
de Giza, estas últimas las únicas sobrevivientes
del impresionante conjunto.
Con el arribo del nuevo milenio, la humanidad
quiso reverenciar a las Nuevas Siete Maravillas del Mundo,
en una campaña impulsada por el cineasta suizo Bernard
Weber tras la destrucción de los Budas gigantes de
Bamiyán, en 2001.
Las nuevas
Cerca de 70 millones de personas acudieron al sitio web www.new7wonders.com
para votar por los monumentos más portentosos de la
actualidad. Estos debían cumplir el requisito de hallarse
erigidos antes del año 2000 y en un estado aceptable
de preservación.
De 77 construcciones propuestas, los jueces
redujeron la lista a 21, para elegir siete. Los resultados
se dieron a conocer el 7 de julio de 2007, y resultaron seleccionadas
las ruinas de Chichén Itzá, en México;
Machu Picchu, en Perú; la estatua de Cristo Redentor,
en Río de Janeiro; la Gran Muralla China; la ciudad
de Petra, en Jordania; el Coliseo de Roma y el Taj Mahal,
en la India.

Taj Mahal, la India.
(Tomada de www.blog.lib.umn.edu) |
Protestas
Pese al entusiasmo de algunos, otros manifiestan su desacuerdo.
Expertos de la UNESCO,
por ejemplo, consideran que la elección no fue democrática,
debido a que los siete privilegiados eran ya muy conocidos
en el momento de la selección, al tiempo que existe
un sinnúmero de edificaciones con plena capacidad para
emular pero sin la misma posibilidad competitiva.
De igual modo, el acceso a las redes telefónicas
e Internet —mecanismos a través de los cuales
se efectuó la votación— es muy reducido
para la mayoría de la población planetaria;
o sea, no todo el mundo podía ejercer el voto.
Por otro lado, aunque tres de las Siete
Nuevas Maravillas se ubican dentro del marco latinoamericano
y tercermundista (Machu Picchu, Chichén Itzá
y el Cristo Redentor), se sabe que la maquinaria propagandística
sigue jugando al vendedor de “ganancias”, con
lo cual resultaron beneficiadas algunas construcciones atractivas
para el turismo, pero no las únicas.
Quizás por ello no pocos estados
del Tercer Mundo anden muy disgustados, pues una elección
tan desigual solo sirve para hacer creer que se abre el abanico
de posibilidades, cuando en realidad lo que sucede es que
se acrecientan las diferencias.
De lo que sí estamos convencidos
es que si bien siete monumentos resultaron ganadores, quedaron
fuera otros menos conocidos, pero igualmente ¡de maravillas!
.
|