| “Gracias
por el fuego”
Por Yusmileydis
Verdecia Mengana
El orgasmo femenino: una feliz culminación del goce
sexual donde el erotismo y el disfrute carnal hacen arder
las llamas del deseo. Una respuesta deleitable en el lenguaje
de dos cuerpos que unidos en la ternura manejan el amor como
el fuego en busca del máximo placer.
Muchacha
de 20 años
¿¿¿Mi primer orgasmo???
No sé si a eso se le pueda llamar así, en
realidad no estoy segura de haberlo tenido. |
Muchacha
de 35 años
Ufffff!!!! Divino, es realmente una ardiente y apasionada
experiencia que deberíamos tener frecuentemente
todas las mujeres |
Muchacha
de 45 años
Algo pasa con mi placer. Soy anorgásmica y eso
me hace ir siempre prejuiciada a la relación
sexual
|
“Como decía Campoamor, ten paciencia
corazón,
que es mejor a lo que voy”1
“Esa noche se nos presentó
ardiente. Nos miramos en el silencio profundo de la oscuridad
y sin imaginar, nos sumergimos en el más apasionado
de los besos. El deseo enardecía en el fuego que emanaba
de nuestros cuerpos, excitando nuestra curiosidad por el placer
de una tormentosa sensación.
“Era la primera vez que experimentaba
algo con tanta pasión. Algo así como sentir
que viajaba desde las profundidades del agua hasta la más
traviesa y romántica de las lunas. Y de repente una
pregunta, ¿qué pudiera ser aquella sensación
que tanto me elevaba y me extrapolaba a un mundo desconocido,
pero muy extasiado? En realidad no era el momento propicio
para indagaciones.
“Luego, divagando en los recuerdos
y exteriorizando pensamientos, oí hablar, también
por vez primera, del orgasmo. Quizá algo tarde, aunque
justificado porque no conocía bien mi sexualidad”.
Y es que, como dice Beatriz Torres, doctora
en Ciencias Psicológicas y master en Sexualidad, “la
mujer, desde niña, presenta una sexualidad matizada
por el misterio, inclusive nuestros genitales externos, que
son los que tienen que ver mayormente con el placer y la sexualidad,
están ocultos, no así los de los hombres, los
cuales se expresan de una manera muy clara”.
“que es mejor a lo que veo,
deseo sin posesión, que posesión sin deseo,
déjame ganármelo, no me lo cobres luego a pedradas”2
El placer de las mujeres se consideraba
imprescindible para su fecundación. Era estimulado
y exaltado. Al descubrir que nada tenía que ver una
cosa con la otra, aparecieron los límites para la satisfacción
femenina. Tanto fue así que terminaron definiéndonos
como seres insensibles, fríos y carentes de placer
sexual.
Afortunadamente, con el tiempo y las investigaciones,
se probó que no estábamos desprovistas de erotismo
y gozo carnal. Demostramos tener los mismos deseos y necesidades
que los hombres. Además, capacidad para disfrutar plenamente
cada momento de la relación sexual: deseo, placer y
orgasmo
Muchacha
de 20 años
Con paciencia y creatividad creo que puede funcionar
bien. Para mí es muy bueno lograr con mi pareja
una buena relación sexual y por supuesto tener
orgasmos, no tienen que ser múltiples, por lo menos
yo quiero un orgasmo, un buen orgasmo. |
“que yo no soy un medalla
de oro, en el torneo de las sugerencias. Yo solo quiero compartir
un logro, que no se pasen de extrema paciencia”3
“No es que el
orgasmo femenino sea realmente más complejo que el
masculino, eso depende del matiz que se vea, aunque en cierto
sentido pudiéramos aceptar esta afirmación,
pues la mujer, desde el punto de vista psicológico,
requiere de preámbulos, de otra preparación,
de mucha creatividad y estímulos en áreas sexuales
por parte de la pareja, o sea, juego del amor”.
En condiciones normales, la fase de meseta,
aquella de excitación intensa y mantenida, que provoca
la feliz culminación del placer sexual con la producción
del orgasmo, requiere un poco más de tiempo, por lo
que su respuesta sexual tiene un período algo más
prolongado.
“Se logra el orgasmo no solo
con la introducción del pene en la vagina, sino además
con cualquier juego erótico que nos provoque placer,
como puede ser la masturbación o las caricias y los
besos, los cuales poseen un gran contenido erótico.”
El orgasmo de la mujer tiene dos componentes
principales en cuanto a la fase de excitación: el clítoris
y la entrada de la vagina, o sea, el primer tercio de esta
que es donde se encuentra el llamado punto G. Hay mujeres
que aunque sientan un placer o alguna vivencia agradable por
el clítoris, centran fundamentalmente su orgasmo en
el estímulo de la vagina.
Tener una estimulación importante, ya sea en el clítoris
o la vagina puede provocar incluso múltiples orgasmos.
La mujer tiene esa capacidad del multiorgasmo, no así
el hombre, pues “la respuesta sexual de este, comprende
la fase del deseo, la excitación, el orgasmo y un período
retroactario, en el cual los genitales vuelven a la normalidad
y necesitan un período de descanso que depende de la
edad y del estímulo sexual que la otra persona le provoque.
“La posibilidad de experimentar esa
capacidad multiorgásmica no es un indicador para calificar
de mejor o peor la relación de pareja y la relación
sexual en particular, ya que si la mujer logra un orgasmo
bueno y satisfactorio, aunque sea uno, no hay necesidad de
buscar tres o cuatro. Lo más importante es que se valore
la relación sexual y la satisfacción que esta
provoca no en una dimensión contable, sino de entrega
y satisfacción para ambos”.
Por lo que se debe conocer muy bien el cuerpo
de la mujer y brindarle otras sensaciones. Conocer sus zonas
erógenas, sus principales gustos, lo que más
le excita y las posiciones más satisfactorias y agradables
para lograr estos estímulos.
Muchacha
joven
Él me excita mucho y hace todo lo posible
porque yo me sienta satisfecha, pero no puedo llegar al
orgasmo |
“Pa´l final
no arribar al problema, un buen guión, un mala puesta
en escena, que no me basta saber mal ajeno, justificando mi
propia desgracia”. 4
“Justificación o no, lo cierto es que
casi siempre al final aparece una frialdad que congela mis
últimas sensaciones. Él me gusta muchísimo,
me excita, me hace arder de deseos, pero por más que
me concentro en sus caricias y sus besos, en aquel cuarto
circula siempre al final un aire seco y una satisfacción
ausente.
“No es su culpa. Su mirada
inquisitiva pedía una respuesta, pedía una oportunidad
para el triunfo, para no saborear la derrota, pero yo no podía.
Me sentía incapaz de disfrutar ese último placer”.
Esa incapacidad de lograr en la relación
con la pareja una respuesta plena por un período de
más tres meses, es a lo que llaman disfunción
sexual, caracterizada por trastornos del deseo sexual o por
la incapacidad de alcanzar el orgasmo.
Cuando sucede en esta última fase,
es llamada anorgasmia. Una inhibición
recurrente y persistente del orgasmo. Muchas la sufren en
silencio y nunca llegan a percibir los orígenes de
su inquietante y desconcertada insatisfacción sexual.
“La pareja no debe ver la disfunción
sexual femenina como un fantasma que obstaculiza el disfrute
y la satisfacción. Lo que debe ver son las características
propias de cada uno, pues son muy personalizadas. Es usual
que asistan mujeres a consultas refiriendo que son anorgásmicas,
cuando en realidad su respuesta sexual es normal, pero sobrevaloran
las manifestaciones de lo que suponen debe ocurrir, producto
de lo que le han contado o de lo que han visto en películas
y telenovelas”.
Diversas son las causas de la anorgasmia:
el agotamiento, la depresión, el estrés, el
consumo de medicamentos o la existencia de algún conflicto
emocional como el que ya no se sienta atraída por su
pareja, o tenga una baja autoestima al no sentirse deseada,
atractiva y sensual.
“Un aspecto que el hombre no puede descuidar en el logro
del orgasmo femenino es el de desarrollar un preámbulo
amoroso adecuado, que no solo comprende las caricias, besos
y ternuras en el propio momento del encuentro amoroso o relación
sexual, sino toda la dinámica emocional de la pareja,
ya que si una mujer se siente maltratada física o psicológicamente,
si hay discusiones frecuentes, si solo hay ternuras cuando
va a producirse una relación, esto predispone a la
fémina a disfrutar y entregarse en el momento del coito”.
Muchacha
joven
Muchísimas veces he tenido que fingir
el orgasmo ¿¿¿por qué??? Porque
eso le importa mucho a mi novio. |
“pero cómo no voy a
quererte, ni de juego quiero irrespetarte,
lo que pasa es que tanto te quiero, que con la sonrisa no
voy a engañarte”. 5
“Calculo. Justo a un paso de sus pasos,
cierro los ojos y finjo. No tengo mucho que esperar. Su impaciencia
silenciosa me hace voltear la mirada y darle una sonrisa.
Un gesto de satisfacción. Ahora él es feliz.
Mi verdad no importa. Cómo decirle. Si descubre que
su preocupación por complacerme es en vano, se sentiría
muy mal y hasta puedo perderlo. Prefiero hacerle creer una
vez más en ese pedacito de sol que siempre le he inventado,
antes de ser rechazada por su angustia de saber la verdad”.
Así existen muchas mujeres que muy
lejos de abrir de par en par la puerta de sus sentimientos,
continúan perdiendo esa oportunidad de dejar escapar
sinceras palabras. Quizá por el miedo a perder el amor,
se impone el silencio y la sonrisa cómplice en apariencia,
sobre la base de la simulación.
Cuando en la pareja prevalece el apoyo, la comunicación
y la honestidad, los problemas como estos tienen poca cabida
y crecen las raíces de la felicidad. Si la relación
es clara y efectiva, permite decir de igual forma lo que se
quiere y necesita. La mujer que disimula, al final se engaña
a sí misma, provocando que esa sexualidad no placentera,
afecte su salud mental y física.
“No es posible que una relación
sexual fluya de forma adecuada cuando la comunicación
no existe. De esta forma las expectativas de la mujer están
frustradas, no sintiéndose cómoda en pareja
y por tanto con dificultad para abandonarse. Con el paso del
tiempo va creando un resentimiento e incluso un rechazo”.
“gracias a la tierra, gracias
al viento, gracias al agua,
y gracias por el fuego.” 6
Tener una relación sexual plena,
cuyo deseo latente de nuestros cuerpos sea conducido desde
el principio por el amor y culmine con el placer de un orgasmo,
desencadena una gran sensación de goce, placidez y
relajación que enriquece nuestra espiritualidad; mejora
la calidad de vida y la salud sexual de la mujer, pues se
ejercita la actividad muscular y las articulaciones, además
de aumentar la circulación sanguínea y estimular
la tiroides.
Muchacha
joven
Me siento muy realizada sexualmente. Mi novio
me hace arder de deseos con solo caricias. Llegar al orgasmo
es agradecerle por hacerme tan feliz |
Lo más importante no
es actuar solamente pensando en el final feliz, sino disfrutar
simplemente de las sensaciones que se van presentando. Única
manera de que vayan en aumento y se logre la culminación
orgásmica. Esto ayudará a las féminas
a sentirnos más plenas, más productivas, más
creativas y más eficientes en todas las áreas
de la vida.
“El concepto de esta
respuesta sexual femenina no debe idealizarse.
Hay que tener en cuenta que el orgasmo es distinto en cada
mujer.
Muchas tienen grandes expectativas como pensar que es ir a
la luna y darle tres vueltas, o ver las estrellas, y esto
es realmente algo muy personal, como lo es la sexualidad en
general. No todo el mundo siente igual, ni desea igual y no
llega al orgasmo de la misma manera”.
Y es que a veces ese viaje a la luna que tantas esperan, se
reduce solo en un corto aunque intenso recorrido de cosquillitas
y calor interno, conducido por un determinado placer que te
hace despegar por la pista de extrañas sensaciones.
Ese es el orgasmo de muchas.
Es una respuesta que se va desencadenando.
Es como si estuvieras subiendo una escalera o una pendiente,
liberando los corceles ardientes del deseo que se hacen cada
vez más fuertes hasta llegar al ensueño que
pintaste en lo más profundo de tu interior.
1, 2,
3, 4, 5 y 6:
......................Fragmentos
de la canción “Gracias por el fuego”, del
dúo cubano Buena Fe.
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