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Reverdece la “Beatlemanía”
Ídolos de multitudes, los Beatles resucitan
en “Across the
universe”, el más reciente largometraje de
la cineasta estadounidense Julie Taymor. Los muchachos de
Liverpool rompen las barreras del tiempo y dialogan de tú
a tú con el público joven de la presente centuria.
Por Pavel
López

Los cuatro muchachos de Liverpool
siguen siendo un mito inagotable.
(Tomado de www.bulletinblog.net) |
Leyenda musical del siglo XX
y símbolo de una época irrepetible, los Beatles
asaltan nuevamente el lienzo cinematográfico tan solo
para probar que su obra conserva una vitalidad envidiable.
En tiempos de guerra en Iraq,
separaciones en Europa del Este, irracionalidad política
e intolerancia, el mensaje pacifista de la banda mantiene
absoluta vigencia. Quizá por ello la realizadora Julie
Taymor estuvo a punto de llamar a su película “All
you need is love”:
“Me detuvo la convicción
de que solo después de haber estado en contacto con
su lado oscuro, una persona puede afirmar que ‹todo
lo que necesita es amor›.
Aunque es una afirmación profunda, también puede
interpretarse como una idea trivial.
Y en efecto, la Taymor huye de los lugares
comunes como de una plaga mortal.
Así lo atestigua en la cinta de marras,
una lectura audiovisual rabiosamente contemporánea
de la música de los Beatles, a la vez que un retrato
incisivo del contexto en el cual desarrollaron su revolucionario
arte.
Como cabe esperar, su propuesta dividió
de inmediato a especialistas y público de todas las
latitudes.
Los más conservadores fueron tajantes alegando que
la agrupación no necesitaba “homenajes”.
Para inmortalizarla bastaba su prolífera producción
musical, que conmocionó el panorama sonoro de Occidente
a partir de la fusión de géneros tan diversos
como el jazz, el country, el rock’n roll, el blues,
sin desdeñar los aportes de las sonoridades orientales.
Sin embargo, este sector de la crítica
pasó por alto que el nombre de la mítica banda
ni siquiera se mencionara en la campaña publicitaria
del filme.
Y es que la realizadora eludió cualquier esquema que
acercara su propuesta al clásico biopic,
es decir el cine biográfico tradicional facturado en
Hollywood.
Taymor simplemente tomó una historia
de amor entre un chico inglés y una joven norteamericana
para, a partir de ella recrear el escenario de finales de
los 60 y principios de los 70 de la pasada centuria, con las
piezas del cuarteto inglés como telón de fondo.
Por supuesto que beber del arsenal melódico
de los Beatles ofreció un mínimo de garantías
a la hora de apresar tan convulso panorama, teniendo en cuenta
el compromiso político de su música, en sintonía
con las más diversas problemáticas de su tiempo.
No obstante, Taymor se las agenció
para sorprender a la audiencia dotando a múltiples
temas del catálogo Beatle de nuevos e insospechados
sentidos. Tal es el caso de la secuencia donde irrumpe la
canción “I want to
hold your hand”, que deviene lamento de una muchacha
lesbiana por su distante e inalcanzable amor: velada alusión
al destape provocado por la llamada “revolución
sexual” en el período.
Otro tanto pudiera decirse del número
“I want you (She is so heavy)”,
que da pie a una sofisticada coreografía visual en
torno al reclutamiento de jóvenes para la guerra en
Vietnam, coronada con un sugestivo fotograma de muchachos
semidesnudos cargando una gigantesca Estatua de la Libertad
en medio de un asfixiante escenario bélico.
Con gestos de esta magnitud la realizadora
logra su propósito esencial: viajar al mismísimo
corazón de una época, no por gusto calificada
por historiadores como los años de «pérdida
de la inocencia del pueblo norteamericano».
No en balde la cinta arranca con imágenes de euforia
juvenil, bailes de graduación, juergas en pubs
ingleses, la candidez del primer amor. Todo ello matizado
por las canciones más alegres de los Beatles, al estilo
de “Hold
me tight”, “It
won´t be long”, “All
my loving”, entre otras.
Mas, casi sin darnos cuenta, se van incorporando
infinidad de anécdotas que abren puertas a las zonas
“oscuras” de esa sociedad. Entran en escena números
más complejos de la banda y Taymor los toma como pretexto
para dibujar un impresionante fresco de la historia de su
país. Su pincel lo abarca absolutamente todo: el boom
de la psicodelia, el auge del movimiento hippie, las marchas
de protesta contra la guerra en Vietnam, la agudización
de los conflictos sociales y raciales, en fin, aquello que
dio color y, en ocasiones, “ensombreció”
la etapa.
El contrapunteo entre el drama individual
de los personajes y los estremecimientos del contexto en el
cual se desenvuelven, alcanza en “Across the universe”,
un grado de sutileza que habla por sí solo de la maestría
de la cineasta.
Un ejemplo lo tenemos en la secuencia que
ilustra el célebre tema “Let it be”, en
el cual se alternan los planos del entierro de un joven fallecido
en Vietnam, pareja sentimental de la protagonista femenina,
y el de un niño negro desconocido, que perece accidentalmente
en medio de una represión policial en una barriada
pobre de Detroit.
El manejo del tiempo dramático en
este segmento del filme, las asociaciones sorpresivas del
montaje, el juego con las voces que discursan, demuestran
un pasmoso dominio del lenguaje audiovisual por parte de Taymor.
Los Beatles no podían soñar
un homenaje mejor. Con “Across the universe” el
legado estético de la banda burla las fronteras del
espacio y el tiempo y da pruebas fehacientes de su capacidad
para devolvernos más lúcidos al mundo.
Las necesidades de los hombres en el nuevo
siglo no han variado demasiado. Las causas de sus dolores
más profundos, tampoco. Bien lo saben los responsables
de esta película, de la cual la prensa norteamericana
aseveró recientemente:
“…se trata de un reconfortante
viaje en el tiempo. 'Across the universe' rescata un poco
del ayer, tan solo para demostrarnos que algunas cosas nunca
cambian, ni en el amor, ni en la guerra”.
Mezcla
de ficción e historia
Julie Taymor en pocas
palabras
Los Beatles en el cine
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