| Cuba
ganó por equipos en el Mundial Juvenil de boxeo
Los antillanos obtuvieron cuatro medallas de oro,
desbancaron a los rusos y ganaron la porfía por países
Por Raiko Martín, enviado especial

El semicompleto José Larduet
enseñó tremenda pegada.
(Tomada de www.juventudrebelde.cu) |
GUADALAJARA, México.— Escuchar
el himno nacional fuera de casa siempre nos estremece, pero
oírlo cuatro veces seguidas, como ocurrió aquí
en la final del Campeonato Mundial Juvenil de Boxeo, es una
experiencia difícil de describir.
En la sala de la Unidad Deportiva López Mateo quedó
claro que nuestro boxeo sigue en la cima. De los cinco cubanos
enrolados en el reparto de títulos, solo el mosca Yuniel
Robles no pudo ceñirse la corona tras caer por 12-5
ante el boricua Jonathan González.
Hasta ese momento, la enconada lucha por la supremacía
colectiva se mantenía inamovible, pues el minimosca
ruso Grigoriy Nikolaychuk había cedido ante el indio
Sing Tokchom, por 15-5. Pero en lo adelante, el paso perfecto
de los discípulos de Humberto Orta no dejó margen
a las dudas.
Primero fue el ligero welter Frank Isla, con otra impecable
demostración, el que encendió la chispa. Dominio
de la distancia, golpeo efectivo, ganchos y jabs oportunos,
fueron las armas del capitalino en su claro triunfo por 7-2
sobre el irlandés Jamie Kavannagh. Luego subió
el mediano Rey Eduardo Recio y burló con acierto la
estrategia de “acuartelamiento” del alemán
Enrico Koelling, que muy buen resultado le dio en su anterior
presentación.
Aunque nunca dejó de tirar, Recio esperó con
toda la calma del mundo los mejores momentos para impactar
a su adversario, y eso fue suficiente para imponerse 4-2.
Minutos después, el semicompleto Larduet protagonizó
otra demoledora actuación. Apenas 1:48 minutos duró
el ruso Marten Magmedov sobre el cuadrilátero, pues
el árbitro prefirió “cortar por lo sano”
con un RSC lo que ya parecía una verdadera paliza.
En ese momento, el duelo por el trofeo del certamen quedó
definido. Y para apuntalar aun más la victoria, el
crucero guantanamero Erislandy Savón le puso “la
guinda al pastel” al dejar sin opciones al kazajo Iván
Dychko con un veredicto favorable de 10-8. El festejo fue
entonces inevitable. “Nunca se está satisfecho
completamente, pero ganar es siempre motivo de alegría.
Este es el resultado de una preparación de dos años
con estos muchachos, y una prueba de lo que se puede lograr
con un trabajo sostenido. Estoy seguro de que todos van a
dar de qué hablar en el futuro”, comentó
Orta a JR mientras atendía al control antidoping de
sus pupilos.
Así, la escuadra cubana se hizo inalcanzable con 40
puntos. Lejos quedaron los rusos, que con un solo triunfo
a la hora buena quedaron en 32 unidades.
Por su parte, el elenco mexicano se apoyó en los triunfos
del olímpico Oscar Valdés y de Oscar Molina
para anclar en el tercer puesto con 26 rayitas. Los anfitriones
dejaron atrás a potencias del mundo boxístico
como Alemania, Kazajstán y Rumania, que se fueron sin
títulos. Además de cubanos, rusos, mexicanos
e indios, ese honor solo pudo ser disfrutado por irlandeses,
boricuas y estadounidenses.
Ahora faltan dos años para un nuevo certamen mundial
de esta categoría. Pero estos muchachos que vimos aquí
tienen la vista puesta en los Juegos Olímpicos de Londres
2012. Allí, a la sombra del Big Ben, la mayoría
tendrá una nueva cita
(Tomado de www.juventudrebelde.cu)
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