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De dónde surgieron las palabras káiser y zar
Por Alicia
Centelles

Del nombre del emperador romano
Julio César se deriva la denominación que
se daba en Alemania y Rusia al máximo gobernante.
(Tomada de www.biografiasyvidas.com) |
La palabra César es en realidad un
título imperial proveniente de una familia de patricios
romanos, la de la gens o clan Julia. Sus miembros varones
recibieron ese apelativo en honor de Cayo Julio César.
Su hijo adoptivo, Cayo Octavio, tomó el nombre de Cayo
Julio César Octavio, de acuerdo con la costumbre del
país, y luego se adjudicó el título de
Augusto, como ha pasado a la Historia.
Los cuatro emperadores romanos de la casa
Julio-Claudia, es decir, Tiberio, Calígula, Claudio
Primero y Nerón, también fueron adoptados por
esa familia y recibieron el nombre de César. Después
de la desaparición del clan en el año 68, ese
apelativo se utilizó para denominar a los dirigentes
políticos.
Pero en el siglo segundo, el emperador Adriano
adoptó el título de Augusto,
y César pasó a ser entonces el título
del heredero al trono.
El significado imperial
de la palabra llegó al Medioevo
En el año 285 de nuestra era, el emperador Diocleciano
designó a su compañero Maximiano para compartir
el gobierno. A Maximiano se le llamó César
hasta el año siguiente, cuando recibió el título
de augusto.
De todas formas, la costumbre de denominar
César a los herederos del cetro imperial
perduró, de manera que llegó a significar príncipe.
El carácter imperial del título se conservó
en derivaciones medievales y modernas, y de esa forma, durante
la primera etapa del Imperio Bizantino equivalía al
sucesor del emperador.
También en la época del
Sacro Imperio Romano Germánico fue empleado por algunos
soberanos, hasta el siglo XII aproximadamente. De la palabra
césar provienen también el
título alemán de káiser
y el ruso de zar, que mantienen precisamente
ese sentido original de la denominación.
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