| Invalidar
a la violencia
La familia es una de las instituciones en que resulta
más complejo identificar el fenómeno de la violencia.
Las personas lo niegan por temor a ser cuestionados o evitando
lacerar la imagen familiar. En dichos eventos las mujeres,
los niños y niñas suelen ser los más
afectados.
Por
Isabelle

Incluso un gesto puede ser señal
de violencia.
(Foto: Wildy) |
El año 1995, en la ciudad china de
Beijing, sesiona la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer,
auspiciada por la Organización
de Naciones Unidas (ONU). En ella se realiza un examen
de la situación de la mujer en el ámbito internacional
y se establecen las prioridades orientadas hacia el futuro,
en el período entre 1996 y 2001.
Uno de sus objetivos: frenar la creciente
violencia hacia el sexo femenino. A raíz del encuentro
muchos países comienzan a implementar políticas
para enfrentar tal problemática.
En la Isla, la Federación
de Mujeres Cubanas (FMC) ha tenido un activo papel en
lo referido a los derechos de la mujer, las niñas,
niños y adolescentes. Sin embargo, el cónclave
de Beijing sirve para repensar y trazar nuevas estrategias.
Bajo este entorno, en septiembre de 1997, surge el Grupo Nacional
de Atención a la Violencia Intrafamiliar, coordinado
por la FMC.
Mujer vs. violencia: las casas de Orientación
a la Mujer y la Familia
“La violencia intrafamiliar en Cuba es trabajada desde
los inicios de la Revolución, debido a que es reflejo
del pensamiento machista de nuestra sociedad”, reflexiona
Tania Pedroso Ortega, especialista de las casas de Orientación
a la Mujer y la Familia.
“Nuestra institución siempre se ha preocupado
por el tema, en función de satisfacer las necesidades
de la población, y sobre todo de las féminas.
En la mayoría de los casos se detectan las problemáticas
existentes por observación, instante desde el cual
se dan cursos de capacitación y se trata de invitar
a víctimas y victimarios para que reciban orientación.
También se llama a personas no necesariamente vinculadas
con el problema, pero que están alrededor de donde
se generan los hechos y se les instruye sobre las características
del fenómeno, cómo enfrentarlo y, sobre todo,
cómo mejorar la comunicación”.
Objetivo: prevención
El trabajo de prevención y atención a la violencia
intrafamiliar en Cuba se realiza desde 1959, teniendo en cuenta
que nuestra cultura tiene una fuerte base patriarcal, en la
que la mujer generalmente tiene un rol de subordinación.
Sin embargo, la violencia intrafamiliar
aún subsiste y en muchas ocasiones pasa inadvertida,
pues el grueso de la sociedad la vincula únicamente
con el maltrato físico. Por tal razón resulta
difícil hacer una estimación real del hecho.
No obstante, existe una tendencia al incremento del fenómeno.
Un acercamiento al Departamento de Técnicas Policiales
de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) puso sobre
el tapete las estrategias que se implementan al respecto.
“A la hora de entrevistarte con las personas —apunta
el teniente coronel Gilberto Morejón, primer investigador
de la entidad—, estas refieren hechos percibidos en
la cuadra, pero no relacionados con su familia. Generalmente,
los conflictos en el seno familiar se ven como algo privado.
”Por otro lado, muchos asumen como
violencia el maltrato físico, pero no tienen en cuenta
que los gritos, las ofensas, negación de los derechos,
omisión, subvaloración, retiro de ayuda económica,
también son maneras de ejercer la violencia. Debido
a lo anterior, se dificulta tener una idea precisa acerca
de por dónde va el fenómeno.
“En ese sentido, la PNR, dentro del
marco de las convenciones del Grupo Nacional de Trabajo, realiza
conferencias, charlas, conversatorios con nuestros miembros
y los oficiales de Atención a Menores, para ir sensibilizándolos
con el problema.
“Es necesario aumentar la información sobre la
violencia intrafamiliar y sus maneras de manifestación
para, a partir de ahí, enfrentarla. Pero nuestra preocupación
más importante radica en buscar el modo de que la información
se maneje en el ámbito de la comunidad y se tomen las
medidas más adecuadas al respecto.
“Lo anterior constituye uno de los primeros pasos en
el proceso de reproducción del fenómeno, pues
el niño o la niña que están viendo en
su medio social más inmediato un entorno hostil y violento,
cuando crezca con seguridad lo reproducirá, ya que
esta es una conducta aprendida “.
Perpetuar la sonrisa
Probablemente desconozcas que por tu edad las leyes te amparan
a nivel internacional a través de los Derechos del
Niño y el Adolescente. Uno de los objetivos primordiales
del Centro Nacional
de Educación Sexual descansa en divulgar estos derechos,
sobre todo porque el abuso sexual es una forma frecuente de
maltrato en el cual se involucra a un niño, niña
o adolescente en actividades sexuales de cualquier tipo, utilizando
para ello la seducción, la manipulación, el
engaño, el chantaje, la amenaza o la fuerza.
Estas prácticas se realizan desde
una posición de poder. El agresor tiene más
edad, habilidades sociales, fuerza, estatura, mayor poder
de convencimiento; por tal razón manipula, engaña,
chantajea, seduce, abusa.
En tal sentido, el Gobierno cubano ha creado
estrategias para la atención a este tipo de hechos.
Centro Nacional de Atención
a niñas, niños y adolescentes víctimas
Inaugurado en febrero de 2005, el Centro Nacional de Atención
a niñas, niños y adolescentes víctimas
atiende las víctimas de maltrato infantil. El objetivo
de la institución —refiere su directora, la mayor
Niurka Ronda Fernández— radica en disminuir la
victimización secundaria del menor, al verse obligado
a prestar declaración reiterada durante el juicio y
las investigaciones pertinentes.
Un equipo multidisciplinario de especialistas
en Psicología, Sexualidad, Psicología Clínica,
Pedagogía y Derecho, desarrolla el trabajo junto con
los instructores penales en busca de la mejor evidencia, de
forma tal que el ambiente sea agradable y el menor sienta
confianza durante el proceso.
Único de su tipo en América
Latina, el centro trabaja en coordinación con otras
instituciones como el Ministerio de Salud Pública,
la Fiscalía General de la República de Cuba,
los Tribunales y las organizaciones sociales de la comunidad,
con el fin de proteger los derechos de los infantes, preconizados
por Cuba, país signatario de la Convención
Internacional de los Derechos del Niño (1) .
La victimización constituye una forma
de violencia que deja profundas secuelas psicológicas.
Una información acertada sobre el fenómeno puede
erigirse en una manera eficaz de prevenirlo, pues muchas de
sus manifestaciones no son asumidas como violencia.
Sabemos que no siempre resulta fácil
abordar determinados temas. No obstante, si queremos reducir
actos de este tipo, la comunicación es un camino fundamental
y necesario.
Ante un hecho de cualquier tipo de
violencia la persona puede acudir:
1. Al médico de familia o área de salud
2. A los servicios de orientación y terapia sexual
3. A la oficina de atención a los derechos ciudadanos
de la Fiscalía Municipal o a la PNR
4. A la Casa de Orientación a la Mujer y la Familia
de la FMC |
Algunos ejemplos de abuso sexual infantil:
• Exhibirse desnudo delante del menor con el fin
de excitarse sexualmente • Observar a niños,
niñas o adolescentes vestirse o desvestirse, cuando
están en el baño • Tocarlos, besarlos,
agarrarlos • Forzarlos a ver imágenes
o películas pornográficas • Obligarlos
a ver o presenciar actividades sexuales o a practicar
sexo oral o vaginal • Utilizar a niños,
niñas o adolescentes en la comercialización,
explotación sexual, prostitución infantil
o pornografía, obteniendo a cambio beneficios de
cualquier tipo. |
(1) Fragmento tomado de CUBAHORA - CIP18/12/07
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