| Salvar
el idioma
El Concurso Hispanoamericano de Ortografía
tiene como objetivo el fomento del uso correcto de la lengua
española. En los últimos años, Cuba ha
obtenido excelentes resultados, sin embargo, el mal uso del
idioma caracteriza a las nuevas generaciones.
Por Isabelle

El avileño Dilto Aaron Mendoza
Bello se alzó con el primer lugar en la contienda
ortográfica nacional.
(Fotos: Cortesía del MINED) |
Día a día la calidad de la
ortografía en la lengua española disminuye.
Quizá fue este hecho uno de los detonantes para el
surgimiento del Concurso Hispanoamericano de Ortografía,
el cual tiene como objetivo principal que los jóvenes
participantes dominen la lengua materna.
En este sentido, el recién
finalizado 2008 colmó a Cuba de satisfacción.
Estudiantes pertenecientes a la enseñanza media nos
representaron con sus conocimientos en la arena internacional.
Ciudad de México fue la sede escogida para la liza,
en la cual quedó demostrado que, aunque puede ser mucho
más perfectible, nuestro sistema educacional da buenos
frutos.
En esa ocasión, el tunero Dilto Aarón
Mendoza Bello, estudiante de duodécimo grado del IPVCE
Luis Urquiza, en la provincia de Las
Tunas, fue el abanderado por la parte cubana. La oportunidad
de representar a las Antillas llegó en noviembre, cuando
resultó ganador durante el IX Concurso Nacional de
Ortografía, con sede en el IPVCE Vladimir Ilich Lenin,
en la capital.
Como él, cualquiera del resto de
los concursantes pudo haber representado a la Isla, y es que
el evento fue muestra de la excelente preparación de
cada uno de ellos.
El Concurso Nacional de Ortografía
se realiza anualmente con la participación de estudiantes
de institutos preuniversitarios, vocacionales, pedagógicos,
escuelas militares
Camilo Cienfuegos y politécnicos. Esta vez participaron
en la competencia final un total de 15 estudiantes procedentes
de las 14 provincias y el municipio
especial de la Isla de la Juventud.
Aunque los resultados obtenidos en pasadas
ediciones nos llenan de orgullo, quizá no son un reflejo
real de lo que, en materia de ortografía y lenguaje,
sucede entre nuestros jóvenes.
Concurso afuera
Mucho ha variado nuestro idioma desde los tiempos de Cervantes.
Es un ente cambiante como el mismo entorno del cual se nutre,
es reflejo del diario acontecer.
Quizá, ateneniéndose a lo anterior, muchos desandan
irrespetuosamente por los caminos de la lengua reelaborando,
abreviando y cambiando, incluso, aquello que no debe sufrir
transformaciones.
Las causas de dicho fenómeno pueden
ser muchas: desde el escaso hábito de lectura y la
poca implicación de padres y maestros en tal problemática,
hasta el uso desacertado de las nuevas tecnologías.
En este sentido (¿en qué sentido? Faltaría
aclarar si son estrategias para revertir la situación
mencionada en el párrafo anterior. Se está enunciando
una situación general, y de pronto aparece una persona
en particular. Se pierde la coherencia), Germán Ávila,
director docente del IPA Villena-Revolución en Ciudad
de la Habana, refiere algunas estrategias, como la implicación
de todo el colectivo pedagógico, elevar la preparación
de los profesores en formación, así como el
uso racional de la tecnología, que pueden influir desfavorablemente
si crean dependencia.
Tradición
y nuevas tecnologías
Nuestro entorno cambia día a día. Amén
de las diferencias, la tecnología alcanza más
protagonismo. Computadoras, celulares, DVDs y todo tipo de
artefactos electrónicos irrumpen en la vida cotidiana,
y muchos, de manera acrítica, se pliegan a sus modus
operandi.
En ocasiones, normas y reglas ortográficas son pasadas
por alto en pos de los mensajes abreviados de los celulares
o los chats. La lectura de libros y revistas son sustituidas
por banales juegos de video, programas televisivos y películas
(estas últimas, en más ocasiones de las deseadas,
con un pésimo subtitulaje donde el desconocimiento
de la gramática española se hace palpable).
La lectura y escritura tradicionales están
siendo desterradas, y con ellas, la mejor manera de aprehender
las peculiaridades de nuestra lengua. Haría falta,
no solo cientos de concursos, sino estrategias para que nuevamente
la lectura y el interés por mejorar la comunicación
se enseñoree de todos. Haría falta que la rigurosidad
de ese tipo de competiciones trascendiera sus marcos.
Un uso acertado de los conocimientos ortográficos
nos da la oportunidad de escribir y comunicar con exactitud
las ideas, y contribuye al logro de una comunicación
eficaz, sin ambigüedades.
Los
jóvenes opinan sobre el uso incorrecto del idioma
al hablar y escribir.
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Gretchen Gómez. Presidenta Nacional de la
FEEM.
Quien por lo general lee bien, escribe bien. Por
lo tanto, tendrá menos probabilidades de
cometer errores ortográficos. Por esa razón,
potenciar el hábito de la lectura es un eslabón
importante, y los clubes de Amigos del Libro pueden
contribuir, aunque le falta ganar más protagonismo
espacio entre los estudiantes. Esta no es la única
estrategia, ni siquiera la más acertada,
pero podrá contribuir a corregir los errores
ortográficos. |
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Ailín Muñoz Barroso. Segundo año
en la especialidad de Zootecnia. IPA Villena-Revolución.
Creo que entre mis compañeros el uso del
idioma ha mejorado un poco porque en los turnos
de Español los profesores se dedican a rectificar
aquellas palabras que usamos incorrectamente. En
nuestro país se usa bien el idioma, aunque
existen personas que no hablan correctamente, y
me refiero a los más jóvenes. Yo sugiero
que se debe leer más, creo que se lee poco. |
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Aldo Luis Peñalver Jiménez. Primer
año de Veterinaria. IPA Villena Revolución.
En la actualidad existe un uso incorrecto del idioma.
Ello se debe al desconocimiento y al bajo nivel
cultural. Creo que se debería incrementar
la lectura, los intercambios entre alumnos y profesores
y sobre todo, hacer un fuerte llamado al uso correcto
del español, porque se está deteriorando. |
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Vivian López Rosado. Segundo año de
la especialidad de Zootecnia. IPA Villena –Revolución.
La situación del idioma y de la ortografía
es crítica. Hablamos mal y al llevarlo a
la escritura reflejamos esos errores. En este sentido,
las clases de Español se califican de regulares,
porque a veces no se profundiza mucho en los errores. |
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