| La
Joven Cuba
A la par que escribe artículos y hace declaraciones
con relación a los sucesos de la derrota del gobierno,
Guiteras no deja de desplegar una fuerte actividad en función
de crear una organización política para enfrentar
la dictadura del presidente de la República, Carlos
Mendieta. Fruto de estos esfuerzos fue la creación
de TNT. Pero a mediados de 1934 fundaría una nueva
agrupación revolucionaria de mayores perspectivas y
fines más abarcadores: Joven Cuba. La tesis insurreccional
de esta organización planteaba el inicio y desarrollo
de la guerra revolucionaria, pasando por sucesivas fases con
el apoyo de un aparato clandestino que golpease al enemigo
en las ciudades y en la retaguardia.
El programa de Joven Cuba fue muy avanzado para su época.
En el se trazaban los objetivos y tareas de una Revolución
de liberación nacional, agraria, democrática
y antimperialista. También se explicaba la situación
concreta de la sociedad cubana de entonces: Las “...
transformaciones de los pueblos están limitadas por
realidades histórico-económicas de una parte,
y realidades espirituales de otra; las transformaciones sociales
requieren posibilidades de conciencia —subjetivas—-,
tanto como posibilidades ambientales —objetivas”.
(21) Precisaba que la “coordinación de las fuerzas
productivas cubanas” se presentaba como la “primera
trinchera a conquistar”. (22)
En una primera parte se aborda a manera de introducción,
una fundamentación del sentido y los objetivos del
programa en la situación concreta del país:
“Cuba reúne los elementos indispensables para
integrar una nación pero no es aún Nación...
Cuba permanece en estado colonial. Supeditada
al capital extranjero, la estructura económica cubana
es un aparato que no sirve a necesidades colectivas de dentro,
sino a rendimientos calculados por y para los de fuera.”
(23) Y agrega que: “De ahí la idea polar de nuestra
orientación: para que la ordenación
orgánica de Cuba en Nación alcance estabilidad,
precisa que el Estado cubano se estructure conforme a los
postulados del Socialismo. Mientras, Cuba estará
abierta a la voracidad del imperialismo financiero.”
(24)
Entre sus objetivos planteaba una serie de medidas políticas,
socio-económicas, jurídicas y culturales que
a través de las reformas propuestas en el Programa
coadyuvarían a lograr que Cuba se transformara en “`el
Estado de humana dignidad` en que noble y fácilmente
se ascienda a modos superiores-ulteriores de cultura”.
(25)
O sea el programa solo expresaba la primera etapa de la Revolución,
cuyo cumplimiento crearía las condiciones necesarias
para pasar a una etapa de mayor desarrollo del proceso revolucionario.
La segunda parte del programa suscribía a partir de
una “profesión de fé” antimperialista,
las medidas o reformas concretas que se tendrán que
realizar para transformar el país.
En el Programa de la Joven Cuba se concentran las líneas
generales para el inicio de la construcción del modelo
de sociedad que Guiteras propugnara. Frente al fracaso del
sistema de democracia representativa en Cuba y ante la necesidad
de fortalecer la economía nacional, “Estableceremos
—afirma Guiteras— la democracia funcional fundada
en la participación que como trabajador manual o intelectual
toma el ciudadano en la vida del Estado. Así dentro
del nuevo régimen, obtendrán posiciones en representación
de sus intereses de clase, profesionales, obreros, campesinos,
comerciantes e industriales, estos dos últimos no precisamente
por su condición de capitalistas, sino por el rol que
realiza el primero en la distribución de la riqueza
y el segundo en la aplicación de la técnica
a la transformación de la naturaleza”. (26)
En este programa Guiteras argumentaba que: “El Estado
socialista no es una construcción caprichosamente imaginada;
es una deducción racional basada en las leyes de la
dinámica social...” y que “Al Estado socialista
nos acercaremos por sucesivas etapas preparatorias. Fijada
la gran meta a la que dirigimos la marcha, nuestro Programa
debe interpretarse como el trazado de la primera etapa”.
(27)
Así concebido este programa no tenía ningún
punto de contacto con las concepciones socialdemócratas
de la época, ni con el programa nacional reformista
de partidos que como el Partido Revolucionario Cubano Auténtico
se caracterizaban por una actividad y fraseología socializante,
demagógica y electoralista. Es clara su empatía
ideológica y estratégica con el programa nacional
liberador de la Asociación de Nuevos Emigrados Revolucionarios
Cubanos (ANERC) (28) y con las tesis de Julio Antonio Mella
sobre las etapas de la Revolución Socialista en Cuba.
Notas
1(21) 1] Pablo de la Torriente Brau: Páginas
escogidas. Impresora Universitaria “André Voisin”,
1973, pp. 332 y 333
[2] Consúltese: Tabares del Real:
Guiteras. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1973.
[3] Cabrera Olga: Antonio Guiteras. Su pensamiento revolucionario.
Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 1974, p. 7.
[4] Instituto de Historia el Movimiento Comunista y de la
Revolución Socialista de Cuba: Mella. Documentos y
Artículos. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana,
1975. P.279
[5] Tabares del Real, José A.: Guiteras. Ob. cit. P.
92
[6] Cabrera, Olga: Antonio Guiteras. Su pensamiento revolucionario,
pp. 89-94
[7] Esta posición marcaba una profunda diferencia con
los planteamientos del nuevo Directorio Estudiantil Universitario
(DEU) fundado en 1930, el cual no había plasmado la
insurrección armada como un principio básico
en un programa. Este directorio había surgido de la
necesidad de una organización revolucionaria que liderara
las luchas estudiantiles contra la tiranía machadista
en la nueva etapa. La organización agrupó a
los jóvenes participantes en la heroica manifestación
del 30 de septiembre de 1930. Aunque a todos los identificaba
la lucha contra Machado, bien pronto se hicieron evidente
las diferentes posiciones ideológicas que se expresaban
en el nuevo DEU.
[8] Tabares del Real, José A.: Guiteras. Ob. cit. p.3.
Ver además pp. 169-170 y 177-179.
(Tomado de www.cubasocialista.cu)
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