| Avileño
aspira a pedalear por el mundo
Por Odalys Martínez
Chau

Ramón sabe que el reto es
difícil, pero aspira a pedalear en grandes escenarios
deportivos.
(Cortesía Radio Surco) |
Ramón Martín Álvarez,
joven avileño de 18 años, no ceja en el empeño
de llegar a planos estelares del ciclismo cubano y, por qué
no, medir sus fuerzas con similares a nivel internacional
en un futuro no muy lejano.
Cuquitín, como le llaman sus más allegados,
consiguió ya su primera gran colecta de lauros: tres
medallas de oro y dos plateadas, con un récord incluido,
en la Olimpíada Nacional Juvenil (ONJ), celebrada este
año.
En instantes en que el jovencito disfruta de momentos de asueto
en su hogar, le invitamos a pedalear juntos por las carreteras
de su breve pero fructífera carrera deportiva.
¿Siempre te inclinaste por el ciclismo?
“Sí, recuerdo que cuando era muy pequeño
iba con mi papá a todos los eventos ciclísticos
que se realizaban en Ciego
de Ávila, no importaba el nivel que tuvieran, pues él
es apasionado a este deporte, y a partir de allí nació
mi pasión.
“Cuenta mi familia que, con apenas siete años,
en una visita al Santuario del Cobre vimos innumerables ofrendas
de grandes deportistas, y se me ocurrió prometerle
a la Patrona de Cuba que la primera medalla que conquistara
sería para ella.
“En el 2006 cumplí el compromiso al concluir
la Vuelta Ciclística a la provincia de Matanzas,
una las carreras escolares más fuertes del país”.
¿Te gustan otros deportes?
“Gustarme me gustan todos; algunos, como el béisbol,
los practico, pero pasión y amor solo siento por el
ciclismo, pasatiempo este que junto al de estar con mi familia
me hace sentir a gusto.
“Creo que si no hubiese elegido la bicicleta me hubiera
inclinado por la natación, porque me gustan mucho el
mar, las piscinas y la pesca. A estas actividades, además
de la música y la casa, les dedico el tiempo que me
queda, luego de los entrenamientos”.
¿Recuerdas tus primeras competencias?
“No se me olvidará nunca que un 28 de octubre
de 2003 realicé mi primera preparación, con
solo 11 años. Era un muchacho gordito, que jamás
había practicado deporte alguno. Recuerdo que entrené
con una selección de atletas de categoría 13
y 14 años y, en la primera competencia, realizada en
un circuito cerrado en la periferia de Ciego de Ávila,
obtuve el segundo lugar.
“De más está decir
que a partir de ese momento me aferré a mi pasión
con mayor fuerza. Subí el nivel a tal punto que hasta
mi físico cambio”.
Cuando aparecen el cansancio o los malos momentos,
¿qué deportistas te inspiran?
“Eduardo Alonso. En mi criterio, el mejor ciclista cubano
de todos los tiempos, al que tuve de entrenador hasta hace
apenas unos días. Confieso que siempre quise ser como
él.
“También Ana Fidelia Quirot, ejemplo de voluntad
y coraje”.
¿Después de conquistar un puesto en
la selección nacional juvenil, a quiénes recuerdas?
“Siempre tengo presente las enseñanzas de dos
personas: primero, a Armando Menéndez, quien es para
mí como un tío. Siempre me decía: 'Sufre
hoy en los entrenamientos para que disfrutes mañana
en la carrera'.
“El otro es Lázaro Sánchez, que se desempeñaba
en aquel entonces como entrenador del equipo femenino de la
categoría 15- 16 años, y me dedicó mucho
de su tiempo en las tardes, tras cumplir con mis deberes escolares.
“Recuerdo a mis primeros entrenadores en Ciego de Ávila:
Rolando González (conocido como El Floro), Carlos Alberto
Riverón (El Indio), y más tarde a los que me
guiaron en La Habana,
Eduardo Alonso y José Antonio Hernández (conocido
en Cuba como Tatita), además de todos los veteranos
que de una forma u otra me formaron desde niño.
“Hoy tengo un excelente entrenador en la selección
nacional de pista, Antonio Madera, con quien tengo muy buenas
relaciones. Conversamos mucho y estoy seguro de que contribuirá
a mejorar mis resultados.
“Por último, no olvido a mi padre, del que siempre
recibo aliento, apoyo y consejo oportuno. Su máxima
las metas que uno se propone en la vida se logran
con disciplina, inteligencia, voluntad y sacrificio
me guía ante cada obstáculo”.
¿Y ahora?
“Primero quiero prepararme bien, ya que solo así
llegan los resultados. Tras mis logros en el Campeonato Nacional
Juvenil representaré a mi país en el venidero
Panamericano de la categoría, que se efectuará
en julio.
“Y desde ahora comenzar mi preparación para integrar
el equipo cubano que intervendrá en los Juegos Centroamericanos
y del Caribe del 2010, un sueño en el que pondré
todo mi empeño, y para el cual, de seguro, tendrá
que sortear difíciles retos”.
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