| Por
una educación de mayor calidad
Por María Josefina Arce

(Tomada de www.trabajadores.cu)
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El nuevo curso escolar, que tradicionalmente
se inicia en Cuba cada primero de septiembre, tendrá
este año un mayor rigor para alumnos y profesores,
con el fin de buscar una mejor calidad de la enseñanza
en el país, una de las máximas prioridades de
la Revolución a lo largo de estos 50 años.
Importantes y decisivos cambios experimentará
este período, que será de intenso trabajo y
perfeccionamiento de los educadores, quienes deberán
contribuir a una formación más integral de los
niños y jóvenes. Por eso, en este nuevo período
lectivo se hará mayor hincapié en la formación
de los maestros, y en las visitas especializadas y de inspección
a las aulas.
Necesarias y novedosas son algunas de las
medidas adoptadas para el curso 2009-2010, entre las que se
cuentan que un grupo de estudiantes seleccionados, y con disposición
para ello, realizarán el duodécimo grado en
las universidades de Oriente,
Villa Clara, La
Habana, Camagüey y Holguín,
con el objetivo de ingresar a la enseñanza superior
en Matemáticas, Física, Química y Biología.
Como quedó de manifiesto en las Comisiones
de Trabajo del Parlamento cubano, en el país
todos tienen acceso a la educación superior, pero no
se puede permitir que un estudiante sin la formación
necesaria reciba un título universitario.
Para todos está claro que hay que
formar profesionales capacitados, y según las necesidades
y posibilidades de cada territorio, pues hay que garantizar
el futuro de la nación.
El resto de las enseñanzas también
tendrán ante sí un gran desafío con la
introducción de varias transformaciones. Entre las
prioridades educativas estará el trabajo con la lengua
materna y la ortografía, así como propiciar
una mayor formación cultural, patriótica y revolucionara
en el estudiantado, por lo que se reforzará la enseñanza
de Historia de Cuba y Educación Cívica.
Se rediseñan asimismo los programas
de formación de técnicos de nivel medio, para
que el joven, cuando se gradúe, pueda optar por un
puesto de trabajo en correspondencia con la especialidad en
la cual se formó, y continuar en la educación
superior en el mismo perfil de acuerdo con sus posibilidades.
La enseñanza en Cuba ha experimentado en este medio
siglo de revolución constantes transformaciones para
garantizar una mejor formación de los educandos. Así,
por iniciativa del máximo líder Fidel Castro
se introdujeron en los últimos años importantes
cambios como la reducción del número de alumnos
por maestro y la introducción de modernos equipos para
el aprendizaje, como televisores y computadoras.
El pasado curso tuvo sus peculiaridades,
con el gran esfuerzo desplegado por las autoridades y el pueblo
para garantizar la educación a todos los niños
y jóvenes, tras el devastador paso de tres potentes
huracanes por el territorio nacional, y por la reincorporación
al sector de casi 7 000 educadores jubilados, que respondieron
a la exhortación del gobierno de retornar al ámbito
académico ya sea al frente de un aula o como tutores
de los maestros en formación.
Este nuevo período lectivo debe marcar
el inicio de una nueva etapa en la educación en Cuba,
un derecho de todos hecho realidad tras el triunfo revolucionario
de enero de 1959.
Las autoridades trabajan incansablemente
para garantizar un curso escolar superior. Ahora corresponde
también a la familia cubana apoyar estas nuevas transformaciones
encaminadas a formar desde la infancia profesionales cultos,
capaces y revolucionarios.
(Tomado de http://www.radiohc.cu)
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