| ¿Cuánto
cuestan hoy los goles?
Por Joel
García

Deportistas como Cristiano Ronaldo
se convierten en jugosas fuentes de ingreso para los dueños
de los equipos.
(Tomada de www.taringa.net) |
El pasado mes de junio sorprendió
al mundo de las finanzas deportivas el acuerdo de transferencia
del portugués Cristiano Ronaldo, entre los clubes Manchester
United y Real Madrid.
En medio de la crisis económica actual, el más
hábil negociador del fútbol mundial, Florentino
Pérez, pagó el precio más elevado por
un jugador en la historia de cualquier disciplina: ¡94
millones de euros!
Como si fuera poco, días más tarde, el regresado
presidente del equipo más seguido en la liga española,
no titubeó en comprar a otro fuera de serie para la
venidera temporada, el brasileño Kaká, por quien
“aflojó” a los directivos del elenco italiano
Milán AC otra escandalosa cifra: ¡65 millones
de euros!
La pregunta más recurrida
entre fanáticos, especialistas, espectadores, ciudadanos
ajenos al deporte…, en fin, de todos los seguidores
del deporte de las multitudes, fue una sola: ¿Cuánto
cuestan hoy los goles?
El fichaje de otros futbolistas siguió,
pero sin dudas, detrás de las sumas de dinero pagadas
por el club merengue a estos dos jugadores, equivalentes a
más de 160 millones de dólares (al hacer la
conversión monetaria), no sólo está el
interés de dotar al conjunto de figuras universales
algo que hizo ya el propio Florentino en su primer mandato
con Zinedine Zidane, Ronaldo Nazario, Luis Figo y David Beckham,
sino también la posibilidad de ganar mucho más
de lo invertido a través del comercio mediático
de estas estrellas.
Para que tengamos expresiones concretas:
en las presentaciones oficiales de Kaká y Cristiano
Ronaldo como integrantes del Real Madrid, el estadio Bernabéu
albergó a 55 mil y 75 mil espectadores, respectivamente
¡solo para ver una ceremonia! En menos de una hora,
el club vendió miles de camisetas con los números
de ambos jugadores. Cálculos aparte, la entrada más
barata al estadio es de 25 euros y lo mínimo que cuesta
un souvenir con la imagen de ellos ronda los 10.
La estrategia de marketing para la venidera
campaña de los también llamados “galácticos”
fue expuesta semanas más tarde: se subirá la
renta de los palcos privados, aumentará el costo del
patrocinio y se compartirán los derechos de imagen
de los jugadores. El portugués ingresa cerca 13 millones
de euros en publicidad, y según lo pactado, recibirá
un sueldo de más de nueve millones por año hasta
2015.
Reacciones y dudas
El astro Johan Cruyff declaró que nadie vale en la
actualidad las cantidades que paga Florentino y que eso irremediablemente
traerá un efecto dominó, pues cada club va a
hacer esfuerzos por comprar lo mejor que quede disponible
para tratar de hacer competencia en los torneos del viejo
continente.
Richard Méndez, especialista de ESPN deportes, expuso
en su artículo “El billete no gana títulos”
que los grandes fichajes de Florentino Pérez ilusionan,
pero no garantizan la obtención de nuevas coronas.
Argumentó que en la anterior etapa
de grandes contratos del club sólo se ganaron dos cetros
españoles: la Liga de Campeones de 2002 y la Intercontinental
de ese mismo año, en una gestión de Florentino
que duró seis años.
Este período concluyó con su dimisión,
por pasar la mitad de su mandato sin trofeos, algo que no
había sucedido en cerca de 50 años de esa selección.
Varios entrenadores europeos consultados
expusieron que si bien ese es el sistema que mueve al mundo
del fútbol, es hora de implementar algún control
en el tema de los fichajes que procure mantener un relativo
equilibrio para que cada quien pueda invertir sin tener que
dejar en garantía hasta los zapatos.
Increíble,
pero cierto
Según un informe de la consultora Deloitte-Chat —una
de las cinco mejores en materia financiera—, el fútbol
mueve en el mundo 500 mil millones de dólares anuales.
Si existiese un país llamado Futbolandia, sería
la decimoséptima economía del mundo, por encima
de casi 200 naciones.
Sin embargo, lo desmoralizante y avasallador no son ni siquiera
las exorbitantes sumas de dinero, sino la esclavitud mercantil
del talento, del deporte verdadero, del buen fútbol
que parece depender más de los dólares que de
los goles para su disfrute.
Tan sólo es la punta de iceberg que
encontrará pronto nuevas revelaciones sobre actos de
corrupción, deudas, quiebras y demandas millonarias
de los que nunca han entrado a una cancha para patear un balón,
pero las han rentabilizado al máximo.
¿Seguirá siendo el fútbol
el mejor espectáculo para hacer dinero, cueste lo que
cueste? ¿Estamos hablando de deportes y atletas o de
mercancías y valor de uso? Saque usted sus propias
conclusiones.
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