| Un
parque teje su futuro
Por Raquel Sierra

Es raro encontrar un habanero que
no haya visitado, siquiera una vez, las áreas del
Parque Zoológico de La Habana.
(Foto: Cubarte) |
En medio de una vegetación
envidiable, con árboles centenarios y una sombra apacible,
que desearían para sí otros lugares de recreo
de Cuba y del mundo, el Parque Zoológico de La Habana,
ubicado en una parte muy céntrica de la ciudad, tiene
abiertas sus puertas desde hace ya unos 65 años.
En tan larga historia, incesante ha sido el peregrinar de
visitantes. No se equivoca quien dice que todos, tanto los
habitantes en la capital cubana como los viajeros, tenemos
una historia allí. En paseos cuando la infancia o como
enamorados, tíos, padres y abuelos, algún día,
nos tocó recorrer de la mano de alguien los trillos
alfombrados con hojas esas 23 hectáreas.
Pero tan singular sitio padeció los males del descuido
y la falta de constancia de los hombres, error que se comienza
a subsanar con una reparación que tocará, por
ahora, solo los lugares más críticos.
Salvar a las fieras
Les tocó el cautiverio, pero tienen derechos y allí,
una concepción moderna a través de un ambiente
de cierta libertad, les hace menos difícil la estancia.
Arreglos en jaulas - cercas, pintura y redes hidráulicas
-, en el área de los pequeños monos y mejoras
en los sistemas de protección en la zona de los felinos,
son algunas de las prioridades atendidas hasta el momento,
que permitirán una mejor calidad de vida para los cautivos.
Actualmente, está en fase de terminación una
de las jaulas, dentro de un proceso que implica dejarlas todas
en un estado óptimo. "Reforzar las puertas, sellar
tupiciones y rescatar bebederos, garantizará la seguridad
de nosotros, y la comodidad de ellos", dicen Arturo Núñez,
y Darién Hernández, técnicos a cargo
de las fieras.
De acuerdo con Antonio Díaz, vicedirector económico,
hasta ahora la inversión alcanza los 750 mil pesos,
y abarcó también, la jaula de rapaces y cafeterías,
entre otros. "El deterioro era severo. La última
reparación importante fue en los 60, y la falta de
mantenimiento y pintura aceleró la oxidación
de los metales", asevera.
Pensando siempre en el bienestar de los animales, el proceso
inversionista benefició el área de preparación
de la comida. Según Marcelo Pestana, jefe de dietética,
entre otras acciones, fue instalada una cámara de frío
y se adquirieron equipos y utensilios para la manipulación,
en aras de ofrecer alimentos con calidad.
Salud para todos
La alimentación de los animales es un tema muchas veces
cuestionado. Sin embargo, los expertos aseveran todo lo contrario.
De acuerdo con Ada Vidal, bióloga y especialista en
grandes felinos, una muestra de la salud y la buena nutrición
es la reproducción, en algunos casos, por encima de
la media para la fauna en cautiverio.
La dieta diaria, indica es costosa, sobre todo en el tema
de las frutas y las verduras, pero es una prioridad. La cantidad
que reciben es superior a la que pueden conseguir en libertad.
Pestana pone algunos ejemplos siete kilos de carne come la
pantera en días alternos, o plátano, mango,
toronja, col, zanahoria, pan y pepino, reciben los monos,
lo cual garantiza buen peso y salud.
El criterio de la buena alimentación es compartido
por Juan y Jorge Hernández, biólogo principal
y jefe del grupo técnico del parque, respectivamente.
Según afirman, como la reproducción en algunas
especies es buena, se optó por la procreación
dirigida, es decir, en aquellas donde lo aconseje el peligro
de extinción.
Para Ada, la inversión es una bendición para
los animales. "Tendrán mejores condiciones, eso
influirá en la asimilación de los alimentos
y en el desarrollo de las crías. Con la primera remodelación,
en los 60, quedó con la concepción de un zoológico
moderno, pero es un viejo de 65 años y por ello requiere
el tratamiento adecuado".
Valor añadido
Según Guillermo García, jefe de recreación,
para acompañar la exhibición, existe una programación
cultural los fines de semana que incluyen competencias y la
presentación de payasos, artistas de circo, solistas,
coros, proyectos comunitarios y grupos de rap.
Uno de los tantos que se ha anotado esta instalación
para bien de los más pequeños, es el rescate
del sexagenario trencito, cuya larga vida e intensa explotación
lo ponen cada día ante la prueba de arrancar y andar
nuevamente, tras paradas reiteradas y múltiples.
Tal vez mañana
Algunas zonas quedan todavía en el olvido. Lo inmediato
es concluir la zona de los felinos y llegar a la de los grandes
monos, la creación de un mariposario - incluye laboratorio
de cría y áreas de exhibición -, y un
espacio para los canguros. Otros proyectos, todavía
no se pueden describir con palabras para no frustrar la suerte,
dicen.
Por lo pronto, en medio de las dificultades económicas
de la isla que han determinado la paralización de numerosas
inversiones, se ha roto la inercia.
Para los visitantes es bueno saber que, aunque no siempre
visibles al público, el entrañable parque está
recibiendo un merecido e imprescindible arreglo, que deberá
ir acompañado de un cuidado más profundo de
las áreas verdes, la limpieza, la calidad de las reparaciones
y muchos detalles más, para evitar que haya que fruncir
el ceño.
(Tomado de cubaminrex.cu) |
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