| ¿Qué
ocurre con la Base Naval de Guantánamo, en el Oriente
de Cuba?

Un pedazo de Cuba arrebatado leoninamente
a nuestro pueblo. |
Estados Unidos mantiene
ilegalmente una base naval en Cuba contra la voluntad de su
pueblo. Esta instalación se encuentra en la Bahía
de Guantánamo, una de las mayores de la isla. Dista
64 kilómetros de Santiago de Cuba, la segunda ciudad
en importancia del país, y 920 kilómetros de
su capital La Habana. Abarca un área de 117,6 kilómetros
cuadrados (49,4 de tierra firme y el resto de agua y pantanos).
Delimita una línea de costa de 17,5 kilómetros.
La bahía posee buenas características en cuanto
a profundidad, seguridad y capacidad, pero actualmente carece
de importancia estratégica.
La Enmienda
Platt, bochornosa ley del Congreso de Estados Unidos impuesta
a la primera Constitución cubana a principios del siglo
XX, bajo la amenaza de que de no aceptarse la isla permanecería
ocupada militarmente, establecía la obligación
de ceder porciones de territorio para instalaciones militares
del poderoso vecino. No tardó en ponerse en práctica
esa exigencia. En diciembre de 1903 Estados Unidos tomó
posesión "hasta que lo necesitaren" de la
Bahía de Guantánamo, mediante la imposición
de un leonino tratado. Desde entonces y durante más
de medio siglo fue centro de estímulo a la prostitución,
el juego y las drogas, y de un abierto intervencionismo.
Desde el triunfo de la Revolución en 1959, la base
ha sido fuente de provocaciones y agresiones, tanto de las
tropas del enclave como de contrarrevolucionarios que allí
encontraron refugio, muchos de ellos después de cometer
crímenes y otras fechorías. En 1961 personal
de la Base provocó la muerte a golpes de un obrero
cubano y menos de un año más tarde fue secuestrado,
torturado y asesinado un humilde pescador. Dos soldados cubanos
resultaron asesinados en 1964 y 1966, respectivamente, por
disparos realizados desde esa instalación norteamericana.
Son muchas las violaciones del espacio aéreo, marítimo
y terrestre cometidas, junto a diversas provocaciones como
disparos, lanzamiento de piedras, proferir ofensas y otras
muchas.
Los ejercicios de las tropas norteamericanas han provocado
daños ecológicos irreparables al entorno, incluso
han estacionado allí submarinos nucleares. Violando
hasta el ilegal tratado que Estados Unidos esgrime para mantener
su presencia militar, la base fue convertida en 1994 en campamento
de refugiados, en gran parte haitianos, y aún se utiliza
ocasionalmente para esto fines. Ante tales hechos Cuba ha
asumido invariablemente una actitud firme y serena, no se
ha dejado provocar ni intimidar. Los combatientes de la Brigada
de la Frontera, unidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
encargada de la defensa de este límite fronterizo artificial,
son ejemplo de preparación profesional, valor y disciplina.
Las máximas autoridades cubanas han declarado en muchas
ocasiones que no aceptarán ninguna negociación
con respecto a este territorio ilegalmente ocupado que no
sea la retirada incondicional de las tropas extranjeras allí
acantonadas contra la voluntad expresa del pueblo de Cuba.
Con igual seriedad el gobierno cubano ha ratificado que no
intentará recuperar sus legítimos derechos mediante
la fuerza y esperará pacientemente a que la justicia
se imponga tarde o temprano.
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