| Dos
libros de la Editoras Abril en la 19na. Feria Internacional
del Libro de La Habana
Cinco Marías
de la historia puertorriqueña
Por Dania Ramos Martín

Cubierta del libro “Cinco
Marías y un Ángel”. |
Con maletas y una sonrisa inmensa llegó
Tina Casanova Rivera al Pabellón D7 que acoge a la
Casa
Editora Abril en el recinto de la 19na.
Feria Internacional del Libro de La Habana. Y con dulzura
de maestra narró a los presentes algunas de las peripecias
vividas por los personajes de “Cinco Marías y
un Ángel”, novela que trae ahora a Cuba, también
protagonista de muchas hazañas durante la guerra hispano-americana,
escenario histórico donde se desenvuelve la trama.
La obra es la tercera entrega de una trilogía integrada
además por “Sambirón” y “Como
paloma en vuelo”, en las que la escritora puertorriqueña
ha querido reflejar pasajes interesantes de los últimos
150 años de historia en esa nación caribeña.
El año de 1898 fue el escogido. Cinco niñas,
todas llamadas María, se resisten a entrar a un convento,
deseo supremo de la madre, que no termina de sorprenderse
ante los desacatos de sus pequeñas. Ellas viven una
historia ágil y divertida; al decir de Irene Hernández,
editora del texto: “Un libro tan cercano a nuestra realidad,
que bien pudiera creerse que sus protagonistas son cubanas”.
La autora comentó que las tres novelas
son la historia de sus antepasados, de sus raíces,
y que utilizó elementos históricos para entretejer
las tramas de ficción. Al respecto declaró:
“Al hacer la investigación para la primera obra,
la única que pensaba escribir, me di cuenta de que
no podía abarcar siglo y medio de historia. Dejé
fuera dos períodos: la guerra hispano-norteamericana
y la década del 40 y 50 del siglo pasado.
“Entonces surgieron los otros dos
libros. Con ellos, he querido capturar la esencia de mi pueblo,
lo que me ha hecho ser lo que soy. Son mi historia, pero también
la de los pueblos latinoamericanos que sufrieron la conquista
española y luego fueron invadidos por los Estados Unidos”.
Tina visita por segunda vez la Isla. Hace
dos años estuvo intercambiando con los niños
cubanos en talleres de lectura por todo el país. Cree
en el poder de los libros, ante la avalancha de la tecnología
y la industria del entretenimiento:
“La gran fortaleza de Cuba es que ha construido una
sociedad muy culta, a pesar de los problemas que han tenido
que enfrentar. En Puerto Rico se vive una degradación
de valores que ha lastrado profundamente la sociedad. Nuestra
cultura ha sido bombardeada por la norteamericana, y amenaza
constantemente con hacer desaparecer nuestras raíces.
Las personas que todavía soñamos con un pueblo
culto, considerado, nos encontramos hoy con jóvenes
que han perdido mucho el rumbo”, aseguró.
La narradora se considera parte de los autores
boricuas que se aferran a su historia, como antídoto
frente los peligros del neoliberalismo. “Este tipo de
libro es necesario e importante para que los jóvenes
conozcan su esencia y puedan defenderla. Algo hemos logrado,
porque todavía a 100 años de invasión
norteamericana seguimos hablando español y cocinando
nuestras comidas típicas. Hay una parte nuestra que
sigue resistiendo y espero que sea por mucho tiempo más”,
afirmó
Juguetes cambiados
por fusiles
Con apenas diez años, Manuel de Jesús Rivera
se unió a la lucha del Frente Sandinista de Liberación
Nacional. Los combatientes clandestinos lo apodaron cariñosamente
como “la Mascota”. El niño fabricaba bombas
de contacto y las lanzaba al enemigo con la precisión
de un soldado experto.
Por su arrojo, fue muy pronto conocido entre
la Guardia Nacional. El 5 de julio de 1979, a solo 14 días
del triunfo revolucionario, fue reconocido por los guardias
y asesinado.
En uno de sus dibujos que se han conservado,
entre esbozos de fusiles, soldados y tanques, el muchacho
escribió:” La dictadura cree que porque anda
con esas ametralladoras modernas, con esos rifles nuevos,
van a vencer. Nosotros, aunque con machetes o garrotes, ¡venceremos!
¡Sandino vive!”
Esta es una de las tantas historias que
Hedelberto López Blanch recogió en el libro
“Las mascotas de la guerra”, presentado el sábado
13 de febrero en la 19na. Feria Internacional del Libro de
La Habana. Niños que van a la lucha como si se tratara
de jugar con los amigos; nombres y apodos aparentemente intrascendentes,
protagonizan las crudas vivencias que el autor, corresponsal
de guerra en Nicaragua durante los años de lucha del
Ejército Popular Sandinista, recogió y ahora
regala a la juventud cubana.
Las “mascotas”, personajes medulares
de las conmovedoras historias humanas agrupadas en el libro,
fueron muchachos que debieron asumir la lucha como única
opción posible. Junto a los principales líderes,
estos infantes desempeñaron un papel esencial en la
defensa del país frente a las incursiones de las huestes
contrarrevolucionarias —denominadas contra—
organizadas y dirigidas por Estados Unidos.
“Quedé impactado cuando
visité Nicaragua por primera vez y vi niños
pidiendo limosnas en las calles. Luego me tocó conocerlos
llevando armas en lugar de juguetes. Empecé entonces
a recoger los testimonios heroicos que ahora se publican”,
comentó el autor. “Muchas veces nos creemos la
imagen edulcorada de que “afuera” todo es gloria.
Sin embargo, existen muchas historias como estas, de muchachos
sin familia, que apenas saben su nombre. Creo que los pasajes
recogidos en este libro pueden ser muy útiles en la
formación de las nuevas generaciones”, agregó.
.
El Excelentísimo Sr. Luis Cabrera, embajador de la
República de Nicaragua en Cuba, quien tuvo a su cargo
la presentación de la obra, agradeció en nombre
del Frente Sandinista de Liberación Nacional y del
presidente Daniel Ortega la publicación del volumen,
que calificó de “impactante testimonio de la
lucha contra la dictadura somocista”.
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