| La
militancia es para manifestarla
Los encuentros de la vanguardia juvenil continúan
mirando de qué lado está el deber y qué
resta por hacer para mantener los cimientos del mañana.

Asambleas provinciales IX Congreso
de la UJC en Cienfuegos y Ciego de Ávila.
(Foto: Efraín Cedeño) |
Saber porqué se construye
esta Revolución desde la base es conocer su historia.
Es cuestión de hacerla, con los mejores métodos
y deseos, y de esa manera influir en todos los jóvenes
en el combate cotidiano.
Estas palabras del delegado Yankiel Echeverría, fiscal
de Cumanayagua y uno de los 200 delegados que protagonizaron
la asamblea de balance provincial de la UJC
en Cienfuegos,
fueron denominador común de las intervenciones.
En el encuentro el espíritu fue el de forjar con entrega
los cimientos del mañana, si bien ello no puso antifaz
a un hecho negativo: no todos los jóvenes ofrecen su
entusiasmo y amor con la misma convicción.
No pocas intervenciones reconocieron que en ello opera el
hecho de la limitada motivación, e incluso el no siempre
provechoso trabajo de acercamiento de los mismos cuadros de
la organización hacia ellos.
En tal sentido se proyectó Lázaro Rodríguez,
secretario del comité de base de los Trabajadores
Sociales en Cumanayagua, cuando expresó que deviene
imperativo convertir las palabras en acciones, confiar tareas
medibles a los militantes y explicar las razones de cada una
de ellas.
Lázaro convocó a sus compañeros a convertir
en más dinámico y atractivo el esquema organizativo
de la UJC y utilizar las reuniones ordinarias para hacer.
Como se dijo, la historia podría lamentar que no hicimos
lo necesario en el momento puntual.
Yuliet Fernández Bermúdez, primera secretaria
de la UJC en la provincia (ratificada en el cargo), reconoció
que luego de un proceso asambleario de riquísimo saldo,
aún varios comités de base andan a la zaga.
Nelson Suárez, de la Universidad de Ciencias Médicas,
manifestó su preocupación por el hincapié
que suele hacerse en cuestiones como el acta y otros elementos
formales, en desmedro de la discusión y el trabajo.
Similar acento, dirigido a que la juventud emerja en ejemplo
de actitud, matizó el diálogo de Yasser Estable,
profesor de Educación Física en Cruces.
No podemos hablar de que debemos prepararnos. Eso es para
ahora mismo, porque el futuro está aquí, y nosotros
somos el relevo, sí, pero el relevo que está
ya sobre el carril permanente de la Revolución, dijo.
Lissette Montero, de la Universidad de Cienfuegos, consideró
que la tarea es atraer, sumar al universo juvenil a la gran
batalla de futuro que se libra, ser incansables y emplear
estrategias en la lucha contra la apatía entre quienes
declinan responsabilidades.
Su intervención motivó a José Ramón
Machado Ventura, primer vicepresidente de los Consejos de
Estado y de Ministros, a verter algunas impresiones. Dijo
que se debe seguir y estudiar al joven de forma puntual e
inteligente, teniendo en cuenta incluso rasgos como su personalidad.
Precisó que es necesario exigirle a ese joven apático,
pero sin extremismos. Llamarlo no para sancionarlo, sino para
conversar con él y escuchar sus razones, tanto como
las de sus compañeros.
La militancia no es para llevarla, sino para manifestarla,
dijo, y subrayó el significado de exigir desde un prisma
de sistematicidad, alerta, constancia, no desde el imperativo.
José Ramón Monteagudo, primer secretario del
Partido en la provincia, remarcó que el proceso asambleario
ha dejado un resultado fecundo e igualmente un reclamo: que
prime en lo adelante y de forma permanente el espíritu
del Congreso
de la UJC.
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