| Convoca
Esteban Lazo a la UJC a mayor conciencia y responsabilidad
Por Pausides Cabrera Balbi

(Tomada de www.radiorebelde.cu) |
Un llamado a la UJC
a perfeccionar su funcionamiento interno y a ganar en conciencia
sobre su papel como continuadora histórica de la Revolución,
fue lanzado en la Asamblea Municipal de Arroyo Naranjo, de
Ciudad de La Habana.
En la reunión dominical, Esteban Lazo Hernández,
vicepresidente del Consejo de Estado y miembro del Buró
Político del Partido Comunista de Cuba, señaló
a la militancia juvenil que su accionar es y será decisivo
para preservar y garantizar la economía y la continuidad
de la Revolución.
Los 200 delegados asistentes a la cita expusieron y analizaron
logros y deficiencias del territorio en el funcionamiento
orgánico de la UJC, la producción, ahorro, eficiencia,
sustitución de importaciones, y en la atención
a organizaciones estudiantiles y pioneriles, entre otros temas.
Orleny Batista, representante de la empresa territorial de
áridos, perteneciente a la Industria de Materiales
de la Construcción, expuso que gracias a la estrecha
vinculación de su comité de base con el Partido
y la administración, el centro ha logrado alcanzar
mejores indicadores.
Orlando Felipe (Cometal) y Dennis Véliz (Midas), refirieron
iniciativas y acciones realizadas sobre el universo juvenil
de las respectivas entidades productivas, que devinieron en
positivos resultados y mayor ahorro, por encima de la falta
de materias primas.
Heidy Villuenda Ortega, del IPVCE
Vladimir
Ilich Lenin, refirió los esfuerzos de la UJC y
la FEEM,
propiciadores de la recuperación de hectáreas
aledañas, que ya producen hortalizas y condimentos
para abastecer al comedor de la institución educacional.
Esteban Lazo recalcó la necesidad de que la militancia
juvenil haga énfasis en las deficiencias de cada centro,
y que las reuniones ordinarias sean espacio para rendir cuentas
sobre incumplimientos e incumplidores.
A través de un recorrido que abarcó Historia,
Economía y Política, el miembro del Buró
Político profundizó en el ideario de Marx,
Lenin, Martí
y Fidel, y llamó a los jóvenes a asumir el rol
que les corresponde como continuadores históricos de
la Revolución.
Nadieska Llerena Díaz fue ratificada por el plenario,
en el cargo de primera secretaria de la UJC en el territorio
(AIN).
Potenciar la autocrítica y la
acción desde el comité de base
Por Osviel Castro Medel
Hay que mirarse todos los días en
el espejo, no como hace cierto personaje humorístico
de la televisión, quien es demagogo, autocomplaciente
y narcisista. Esa ojeada debe ser autocrítica y perspicaz,
y no solo para contemplarnos o descubrirnos las manchas, sino
también para entender cómo quitárnoslas.
Esta fue, al primer vuelo, una de las ideas que surcó
los debates de la asamblea IX
Congreso de la UJC en la provincia de Granma,
la que puso de relieve una deficiencia de estos tiempos en
algunas organizaciones de base: observar la basura en el patio
ajeno y no la que ensucia su jardín.
Por eso Liudmila Álamo Dueñas, primera secretaria
del Comité Nacional de la UJC, subrayó, con
otras palabras, que la vanguardia comunista más joven
tiene que meterse a fondo en los problemas suyos y hacer para
cambiar lo que anda mal en el área de actuación
del comité de base.
Las reflexiones de Liudmila tuvieron lugar después
de un rico debate sobre el papel de la UJC en la instrumentación
de los cambios en el sector educacional, los cuales no son
suficientemente entendidos todavía dentro o fuera de
las aulas. La militancia juvenil no debe ver ese asunto como
la decisión de un ministerio, sino como la necesidad
de un país que busca transformaciones inaplazables.
¿Cómo la Juventud puede influir en el cambio
de esa percepción enraizada en la familia de que “mi
hijo tiene que ser un profesional universitario”?
Esta pregunta atizó el intercambio entre los delegados.
Pero su respuesta no ha de validarse en una reunión
como esta, ni siquiera en el próximo Congreso, en abril.
No obstante, algunos, como Jesús González, profesor
de una secundaria básica urbana de Bayamo, hablaron
de sus experiencias desde las filas juveniles. “Nuestro
comité de base tiene como fortaleza que casi todos
formamos parte del consejo de dirección de la escuela
y hemos analizado estas transformaciones como un proceso político;
de ese modo hemos hecho un trabajo de persuasión con
los padres y muchos han comprendido. Sin embargo, lamentablemente,
los que menos han entendido el asunto han sido varios de los
padres más preparados”.
En esa misma cuerda Ana Consuelo López, estudiante
de un preuniversitario de Campechuela, expuso que en su estructura
de base se ha insistido para que los jóvenes —militantes
o no— comprendan cuánto necesita la nación
hoy de muchos oficios que se relegaron por distintas causas.
Precisamente sus palabras motivaron la referida intervención
de Liudmila, quien insistió en que no se trata de estar
pidiéndoles a los demás lo que no hacemos. Y
volvió a repetir la idea de que la primera vocación
de estos tiempos debe ser la de revolucionario; por consiguiente,
los muchachos y muchachas de Granma, un territorio netamente
agrícola y donde fue inaugurado el programa del Curso
de Superación Integral para Jóvenes, debían ir
cambiando su mentalidad, algo que, como reconoció,
“no se logra en un día”.
En medio de ese análisis, el mensaje de Víctor
Gaute López, miembro del Secretariado del Comité
Central del Partido, sirvió para reafirmar conceptos
que, por una razón u otra, algunos olvidan: “Se
habla de transformaciones en el sector educacional, como si
fuera una coyuntura. La Revolución en sí misma
es una constante transformación, y el día que
no lo sea dejará de existir. De ahí que haga
falta cambiar la sociedad, el trabajo, los centros laborales…
Y en todas partes está la Juventud”.
Justamente para no verse alejada de los asuntos más
apremiantes de la nación, la UJC tiene que desempeñar
un rol protagónico en la conducción de los debates
que esos cambios generan y en la implementación de
las transformaciones, apuntó el dirigente.
Después de intercambiar criterios con el delegado Luis
Labrada Cabrera, campesino de una cooperativa de Cauto Cristo,
Gaute habló del ejemplo del muchacho, quien entró
a esa entidad “de soldado simple” y hoy, después
de resultados concretos, iba a convertirse en su administrador.
“Al campesino hay que guiarlo, motivarlo, porque si
no se te desvincula de la producción”, expresó
Labrada al referirse al papel del comité de base en
las unidades agropecuarias.
En la asamblea de balance de Granma, que ratificó como
primer secretario de la UJC a Manuel Varela Escalona, los
presentes escucharon entre sonrisas y gestos de admiración
las palabras del delegado por Bayamo, Alfredo Despaigne Rodríguez,
quien respondiendo a preguntas de Gaute López comentó
que sus resultados deportivos se deben a una férrea
disciplina, a la consagración, el amor por lo que hace
y haber seguido los consejos de sus entrenadores.
Despaigne ratificó el apoyo de todos los atletas de
la nación y de los delegados de Granma a la decisión
del movimiento deportivo cubano de no acudir a la cita regional
de Mayagüez 2010 por el trato discriminatorio hacia el
país que más medallas ha alcanzado en la historia
de los juegos centroamericanos.
Haciendo un apretado resumen de los jóvenes que necesita
la patria en estos tiempos, Luis Virelles Barreda, primer
secretario del Partido en Granma, apuntó que el “delito”
mayor de un joven es dejar de serlo.
“Hay que tener fijador en los principios y no vivir
el temor de que un viento nos los tumbe; hay que leer para
ser mejores; hay que comprender la utilidad de nuestra existencia,
estar todos los días en algo, ser consecuentes con
la historia, dedicarles tiempo al debate y a la discusión
y ser creíbles en el verbo y palpables en la obra”.
(Tomado de www.juventudrebelde.cu)
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