| Alégrese
de su mal humor
Por Míriam
Zito

Según Forgas, estar de mal
humor tiene sus aristas positivas.
(Tomada de www.tusrespuestas.hondublogs.com) |
Aunque muchos lo duden, estar de mal humor
es un buen síntoma, asegura una investigación
del psicólogo australiano Joe Forgas. Tras estudiar
las emociones en un grupo de voluntarios el profesor sustenta
que ser gruñón hace pensar con más claridad.
Añade que en contraste
con las personas que parecen siempre felices, las de ánimo
miserable son menos crédulas y mejores a la hora de
tomar decisiones. Mientras la jovialidad fomenta la creatividad,
la melancolía facilita la atención y el pensamiento
reflexivo, aseguró Forgas a la revista Science.
El psicólogo, investigador de la Universidad de Nueva
Gales del Sur, afirma que una persona irritable puede lidiar
con situaciones más complicadas que una feliz, por
la forma en la que el cerebro promueve el procesamiento de
información.
Mientras que el humor positivo parece promover la creatividad,
la flexibilidad y la cooperación (...), dice, el malhumor
activa una forma de pensar más atenta y cuidadosa,
haciendo que se preste más atención al mundo
externo.
Tras solicitar a un grupo de voluntarios observar diferentes
películas y pensar en eventos positivos o negativos
de sus vidas, con el fin de ponerlos de buen o mal humor,
les solicitó que realizaran una serie de ejercicios,
como juzgar la veracidad de mitos urbanos y dar detalles como
testigos oculares de un hecho.
Los malhumorados superaron a los joviales, ya que cometieron
menos errores y fueron mejores comunicadores, reflejaron los
resultados.
El estudio también concluyó que los individuos
tristes son mejores exponiendo sus ideas a través de
argumentos escritos, lo que —según el psicólogo—muestra
que un humor moderadamente negativo puede promover un estilo
de comunicación más concreto, armonioso y exitoso.
También Forgas fundamenta que el clima tiene un efecto
similar sobre el ser humano, pues un día húmedo
y gris agudiza la memoria, en tanto uno soleado torna a las
personas más olvidadizas.
Así que si usted es de esos que califican como “ácido
de acumulador”, no se preocupe: en definitiva, ese mal
carácter dinamiza su cerebro y beneficia su disposición
ante la vida… O por lo menos, así lo afirma ese
investigador australiano. ¿Qué crees tú?
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