| El
Código de Hammurabi

Código de Hammurabi, Museo
del Louvre, París.
(Tomada de es.wikipedia.org) |
El Código de Hammurabi,
creado en el año 1760 a.n.e. (según la cronología
media), es uno de los conjuntos de leyes más antiguos
que se han encontrado y uno de los ejemplares mejor conservados
de este tipo de documento creados en la antigua Mesopotamia
y en breves términos se basa en la aplicación
de la ley del Talión a casos concretos.
Entre otras recopilaciones de leyes se encuentran el Códice
de Ur-Nammu, rey de Ur (ca. 2050 a.n.e..), el Códice
de Eshnunna (ca. 1930 a.n.e..) y el Códice de Lipit-Ishtar
de Isín (ca. 1870 a.n.e.). Ellos también crearon
leyes como la 205 que se trataba de que si el esclavo de un
hombre golpea en la mejilla al hijo de un hombre, que le corten
una oreja.
A menudo se lo señala como el primer ejemplo del concepto
jurídico de que algunas leyes son tan fundamentales
que ni un rey tiene la capacidad de cambiarlas. Las leyes,
escritas en piedra, eran inmutables. Este concepto pervive
en la mayoría de los sistemas jurídicos modernos.
Estas leyes, al igual que sucede con casi todos los códigos
en la Antigüedad, son consideradas de origen divino,
como representa la imagen tallada en lo alto de la estela,
donde el dios Shamash, el dios de la Justicia, entrega las
leyes al rey Hammurabi. De hecho, anteriormente la administración
de justicia recaía en los sacerdotes, que a partir
de Hammurabi pierden este poder. Por otra parte, conseguía
unificar criterios, evitando la excesiva subjetividad de cada
juez.
El Código de Hammurabi está
grabado en una estela de basalto de 2,25 metros de altura.
En la zona superior está representado Hammurabi en
bajorrelieve, de pie, delante del dios del Sol de Mesopotamia,
Shamash, el principal de la ciudad sumeria de Larsa. Debajo
aparecen, inscritos en caracteres cuneiformes acadios, las
leyes que regían la vida cotidiana.
Las leyes del Código de Hammurabi (numeradas del 1
al 282, aunque faltan los números 13, 66–99 y
110–111) están escritas en babilonio antiguo
y fijan diversas reglas de la vida cotidiana. Norman particularmente:
• la jerarquización de la sociedad: existen tres
grupos, los hombres libres o "awilum", los "mushkenum"
(quienes se especula podrían ser siervos o subalternos)
y los esclavos o "wardum".
• los precios: los honorarios de los médicos
varían según se atienda a un hombre libre o
a un esclavo.
• los salarios: varían según la naturaleza
de los trabajos realizados.
• la responsabilidad profesional: un arquitecto que
haya construido una casa que se desplome sobre sus ocupantes
y les haya causado la muerte es condenado a la pena de muerte.
• el funcionamiento judicial: la justicia la imparten
los tribunales y se puede apelar al rey; los fallos se deben
plasmar por escrito.
• las penas: aparece inscripta una escala de penas según
los delitos y crímenes cometidos. La base de esta escala
es la Ley del Talión.
Se tratan también el robo, la actividad agrícola
(o pecuaria), el daño a la propiedad, los derechos
de la mujer, los derechos en el matrimonio, los derechos de
los menores, los derechos de los esclavos, homicidio, muerte
y lesiones. El castigo varía según el tipo de
delincuente y de víctima.
Las leyes no admiten excusas ni explicaciones en caso de errores
o faltas; el Código se ponía a la vista de todos,
de modo que nadie pudiera alegar ignorancia de la ley como
pretexto. Cabe recordar, sin embargo, que eran pocos (escribas
en su mayoría) los que sabían leer y escribir
en aquella época.
Aunque el código sea la inspiración del "ojo
por ojo, diente por diente", tiene mucha más enjundia
y, sobre todo, tiene "artículos" muy alejados
de ese concepto del "ojo y el diente". Los artículos
«que constituyen el primer ejemplo de la llamada Ley
del Talión son el 196 (el ojo), el 197 (el hueso) y
el 200 (el diente). También pueden formar parte de
ese "revanchismo legal" los arts. 1,2,3 y, hasta
cierto punto, el 21 y el 25.
El resto conocido establece indemnizaciones
o penas graves, pero no implican un "te hago lo que me
hiciste" o "la ley te hace lo que quisiste hacer".
El código “está inspirado por un alto
sentimiento de moralidad y orden. No hay privilegios de clase”.
“Las reglas de los contratos son todavía las
establecidas por los sumerios. Se fija la responsabilidad
mutua del amo y el obrero. Este tiene que recibir un salario
mínimo y gozar de tres días de vacaciones cada
mes”.
(Tomado de http://es.wikipedia.org)
|