La revista digital de los jóvenes cubanos.
Botón sección.

Logo del XI Congreso de la FEEM.

Jornada internacional por la liberación de los Cinco
Minisitio sobre la Jornada Internacional por la liberación de los cinco héroes cubanos presos en Estados Unidos por su labor antiterrorista.

IX Congreso de la UJC
Logotipo del IX Congreso de la UJC.


Mi ciudad linda y bonita (Cont.)

Graffiti.
(Foto: Sureydi)

No comerás de esta manzana
A menudo se esgrimen afirmaciones tan simplistas como que solo existen dos grupos de personas: los que consideran que la ley es para respetarla; y los que consideran que es para quebrarla… En este segundo grupo suele ubicarse a los graffiteros.

Pero empecemos de cero. Los niños y los monos comparten hasta cierta edad (los tres años) una potencialidad artística común. Ambos son capaces de dibujar “monigotes” en un mismo estilo naïf, predominando la elección de los colores más vivos.

Mientras que los humanos no necesitamos motivación ajena, los monos precisan de estímulos humanos para dibujar, y solo lo harán si se les otorgan las herramientas necesarias: papel e instrumental para pintar. Ellos nunca se expresarían plásticamente de forma espontánea. Al mono no se le ocurriría pintar fuera del papel, es decir, en la mesa o en la pared de su jaula.

El humano aprende rápidamente, reconoce los colores y las hojas y está al tanto del procedimiento: sabe que esos instrumentos son para dibujar en esas hojas y que está mal si los utiliza fuera de esa superficie preestablecida y obligada (el papel); pero también puede aprender en poco de tiempo el placer que le proporciona desobedecer las normas. Es lo que se conoce como salir del marco preestablecido y convertir los signos en violencia visual.

En ello se sustenta el graffiti.

En Cuba, el graffiti no ha tenido una tradición pictórica que le sirviera de soporte por ser una expresión plástica que solo ha tenido aislados destellos en nuestro panorama artístico; esto, y el no haber sido utilizado por el género musical para apoyar sus propuestas de puesta en escena, unido a la carencia de los productos para llevarlos a cabo, mayormente inalcanzables para el cubano promedio, sean quizás los puntos que han conducido a la falta de proyección del graffiti actual cubano.

Cuba en el siglo XX
En el pasado siglo se desarrollaron dos vertientes del incipiente graffiti. La primera como instrumento de las clases oprimidas para criticar la situación político-social en el país (pensemos en las consignas contra las dictaduras que se escribían, so riesgo de perder la vida) y, segundo, como medio de expresión a través de la inscripción del nombre en algunas paredes de locales de relativa afluencia, como por ejemplo la Bodeguita del Medio (cuya práctica se mantiene aun hoy en día).

Tras el triunfo revolucionario los graffitis asumen por vez primera una aptitud de apoyo al transformador proceso socioeconómico, y sirvieron de expresión a las nuevas ideas generadas en el país. También fueron empleados por algunos artistas que los imbricaban en su actividad plástica (pintura, instalación, performance...) y en proyectos ambientales y comunitarios, como es el caso del Callejón de Hammel o la Avenida Porvenir.

¿Arte o vandalismo?
En definitiva, el graffiti... ¿crea o destruye? Cuestión de punto de vista. Lo cierto es que el fenómeno viene siempre acompañado de su condición transgresora, extralimitada, combativa..., carácter que constituye su esencia: la ilegalidad del acto en sí.

Pudiera atribuírsele el grado cero de violencia, el más pequeño vandalismo posible. Pretender el graffiti sin su esencia de ilegalidad sería desconocer una de sus causas básicas de producción. Nos encontramos, pues, ante un fenómeno simultáneo de creación y destrucción. Como dijo el poeta, ensayista, dramaturgo y novelista estadounidense Norman Mailer: “Siempre hubo arte en un acto criminal”.








Subir
Somos Jóvenes Digital
Directora: Marietta Manso Martín, Editora: Alicia Centelles,
Diseño Web y Programación: Carlos Javier Solis, Webmaster: Letty Fernández Chirino,
Casa Editora Abril, 2010
Fecha actualización.
 
Portada de la edición impresa de la revista Somos Jóvenes de  marzo/2010.
Edición de papel
Relación de otros sitios pertenecientes a publicaciones de la Casa Editora Abril.