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Un tesoro en las montañas holguineras
Por Héctor Carballo Hechavarría

(Tomada de http://www.ahora.cu)
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Teresa Ricardo tiene 38 años de edad
y hace más de 28 semanas recibió junto a su
esposo el alegrón de estar nuevamente embarazada. Pero,
además de por su edad, ella posee varios riesgos obstétricos
a causa de padecimientos como el asma y la hipertensión
arterial.
Teresa vive en el intrincado caserío
de La Tinaja, a unos 33 kilómetros de la ciudad cabecera
del municipio de Moa, cuyo territorio está cubierto
de montañas en casi un 80 por ciento. Sin embargo,
ninguno de los anteriores inconvenientes se interpone en los
sueños de Teresa.
Ella hoy es una de las cuatro gestantes
que reciben seguimiento en el hogar materno ubicado en el
no menos apartado poblado de Farallones, considerado la capital
del Plan Turquino en ese
territorio. Junto a 11 lactantes y sus respectivas madres,
ellas están al cuidado de las jóvenes galenas
Yennis Matos Domínguez y Yanet Oquendo Aillón,
ambas oriundas de la ciudad de Moa.
Cada 15 días, Yennis y Yanet se alternan
en el consultorio médico del lugar como garantía
del funcionamiento de la atención primaria y del Programa
Materno Infantil (PAMI) en la provincia de Holguín.
Durante ese tiempo se comunican con sus familiares solamente
por teléfono.
La típica fría mañana
en el lugar ofrece una cálida tregua al frisar el mediodía.
La doctora Yennis, de 24 años de edad, y la enfermera
Yamileydis Azahares aprovechan para visitar a Yanet Cobas
y a su hijo Osmel, de 17 meses, quien recién debutó
con irritaciones en uno de sus ojos.
“Ellos viven al cantío de un
gallo”, nos aseguró jocosamente Yennis, antes
de partir juntos en travesía hacia un boscoso paraje
colmado de peñascos, cavernas y varios cruces del río
Moa, conocido por Las Cuevas.
Avanzamos un primer trecho montados sobre la motocicleta del
delegado del Poder Popular en Farallones; el resto, caminando.
“A caballo es casi un lujo para nosotras”, apuntó
Yennis, quien nos precisó que habitualmente visita
a sus pacientes a pie.
Los lugareños bajo su responsabilidad
suman en total 629. Entre las novedosas experiencias ganadas
en estos lares, la doctora menciona el seguimiento a un menor
con padecimientos del síndrome de West, una dolencia
cuyos síntomas son parecidos a la epilepsia.
Lo cierto es que, como una de las mayores
fortunas que comparten por igual los habitantes de la serranía,
la esmerada labor del personal médico holguinero tuvo
a fines del pasado año su mejor recompensa: la tasa
de mortalidad infantil de la provincia fue de 3,5 por cada
mil nacidos vivos, la más baja registrada en el país.
De tal suerte, 13 326 nuevos holguineros
vieron la luz en 2009, 199 más que en el año
precedente. Solamente en los cinco municipios comprendidos
en el área del Plan Turquino nacieron 551 infantes.
La tasa de mortalidad infantil fue de solo 1,8 por cada mil
nacidos vivos.

Ningún obstáculo puede
impedir que lleguen hasta sus pacientes.
(Tomada de http://www.ahora.cu) |
Montañas saludables
La existencia de encumbrados cerros es un denominador común
para los territorios de Cueto, Mayarí, Frank
País, Sagua de Tánamo y Moa, pero lo son, también,
sus satisfactorios indicadores de salud.
De modo singular, en el área de salud
de Arroyo Seco, perteneciente al municipio mayaricero, el
hospital rural Camilo
Cienfuegos destaca como un sólido pilar del PAMI
en la atención a más de 1 800 habitantes.
Quienes concurren a esta unidad asistencial
reciben, entre otras prestaciones, servicios de estomatología,
rayos X, laboratorio clínico, ultrasonido, electrocardiograma,
incluida la cirugía menor. Por si fuera poco, una moderna
ambulancia, destinada recientemente al lugar, respalda la
transportación de los pacientes desde y hacia el llano,
si fuese necesario.
Por varios años consecutivos, tanto
la mortalidad infantil como la materna se han mantenido en
cero en esta área, la cual abarca asentamientos como
Jicotea, Las Cuevas, Cuatro Veredas y Calunga; todas ellas,
además, dotadas con consultorio del Médico de
la Familia. Unos 140 trabajadores de la salud laboran en estas
áreas.
La doctora Enni Obregón Batista, directora de la referida
unidad asistencial, precisó que entre las medidas que
han propiciado tales resultados figuran la profilaxis en la
prematuridad y la atención perinatal a las embarazadas
con alto riesgo.
“Como parte de esa estrategia, todas
nuestras gestantes se vinculan a las entidades agropecuarias
de la zona, para garantizarles una alimentación óptima.
Luego de las 37 semanas, son trasladadas al llano, donde se
les realiza el parto”, agregó.
Amor engendra maravillas
Para la joven doctora Catherine Chibás Pérez,
al frente del Programa Materno Infantil en la provincia de
Holguín, tales logros del personal de la salud en el
lomerío son el resultado de una constante superación
profesional, pero, sobre todo, del amor que sienten por cuanto
hacen.
“El seguimiento a la embarazada se
ha ido perfeccionando año tras año mediante
el funcionamiento de equipos multidisciplinarios en todas
nuestras áreas de salud. Las gestantes reciben 12 controles
especializados durante el embarazo, incluido el asesoramiento
genético. Ello nos permite identificar los riesgos
y asegurar un tratamiento individualizado, de modo temprano.
“Es de destacar que el personal de
salud destinado en las serranías holguineras es en
su mayoría joven. Muchos de ellos cumplen su misión
alejados de sus familiares, en comunidades muy distantes o
aisladas unas de otras, pero que al mismo tiempo se distinguen
dentro del sector por alcanzar resultados superiores cada
año”, reconoció Catherine.
A decenas de kilómetros de Arroyo
Seco, extasiada por la belleza de las pintorescas elevaciones
que se ven desde su ventana, la doctora Yennis nos rememoró
la primera noche en su consultorio. “Llovió y
tronó como hacía rato no veía. Afuera
había un concierto de ranas, y yo en lo único
que pensaba era en que vendrían a buscarme para atender
a algún paciente.
“Cuando amaneció, unos pioneros
que iban rumbo a la escuela llegaron al consultorio y me regalaron
flores. Se me olvidaron todos los temores. Hoy pienso que
ha sido una gran suerte que me hayan destinado en un lugar
tan lindo como Farallones de Moa”, sentenció
con orgullo la joven doctora.
(Tomado de http://www.ahora.cu)
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