| En
Pyongyang también existe un Arco de Triunfo
Por Alicia
Centelles

El Arco de Triunfo de Pyongyang
es una de las construcciones más bellas de la capital
norcoreana.
(Foto: Archivo) |
Desde la época romana es tradicional
que los pueblos erijan arcos triunfales para conmemorar sus
victorias. Mundialmente famosos son los dedicados a Marco
Aurelio y a Druso, en la Edad Antigua, y ya en la era moderna,
el de la Estrella, en París, es un monumento a los
triunfos alcanzados por las tropas del Imperio napoleónico.
Menos conocido, pero no menos notable, es
el Arco de Triunfo de Pyongyang, la capital de la República
Popular Democrática de Corea, que se levanta al pie
de la hermosa colina Morán. Esta blanca estructura
de cincuenta pies de alto está conformada por 10 500
bloques de granito, y su estilo arquitectónico es único.
Altorrelieves realizados en bronce reflejan las distintas
etapas de la lucha por liberar al país del dominio
japonés iniciada en 1925.
En el Arco de Triunfo que se levanta en
una de las más bellas y céntricas zonas de la
capital de Corea Democrática, se destacan las sesenta
azaleas talladas en granito en las cuatro arcadas de un monumento.
La azalea es la flor nacional coreana, y resulta frecuente
su utilización en las obras pictóricas y escultóricas.
En la cara oeste del Arco de Triunfo
de Pyongyang, aparece grabada la imagen del monte Bektú,
centro de las tropas lideradas por Kim Il Sung durante la
guerra en contra del yugo japonés. Inaugurado en abril
de 1982, el Arco de Triunfo de Pyongyang ofrece una maravillosa
vista nocturna, gracias a su peculiar sistema de iluminación,
y en invierno, rodeado de nieve, constituye una visión
inolvidable.
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