| La
Gloria es ella
Por Ada González Curbelo

Su mayor recompensa es el amor de
sus niños.
(Tomada de www.radiosanctispiritus.cu) |
La de Gloria Pérez Valdivia es una
familia de apellidos diferentes. Hermanados por el amor de
esta mujer, los infantes que hoy viven en el Hogar de Niños
sin Amparo Filial de Sancti
Spíritus, encontraron en ella el amor que un día
les faltó.
Gloría ha dedicado 24 años
de su vida a llevar dos familias que al final se complementan
en una. Basta conversar un minuto con esta espirituana para
saber qué siente cuando con orgullo habla de esta institución,
fundada por Vilma Espín en
1985.
Cuando hace alusión a esta casa,
en cada palabra suya desborda ternura y confianza por el hogar
abierto a todo el que en un momento lo perdió.
Mamá Gloria, como le llaman sus hijos
adoptivos, recuerda cada instante de las vidas de los niños,
adolescentes y jóvenes que han vivido en la casona
situada en el Paseo Norte de esta ciudad.
Con lágrimas en los ojos cuenta las
tristes historias de cada uno de ellos. Sin embargo, revela
con satisfacción todos los beneficios que el Estado
ha puesto en sus manos para hacerlos hombres y mujeres de
bien, curando heridas de olvidos y soledades, y abriéndoles
el camino para el futuro.
Gloria Pérez Valdivia no se siente
sola para atender a esta gran familia: manos solidarias como
las del artesano Carlos Mencía y productores de cooperativas
de Yaguajay , Jatibonico y La Sierpe alegran los corazones
de los integrantes de la familia de este hogar espirituano.
En la casa Gloria ha encontrado la recompensa
de quienes por allí han transitado y le hacen sentirse
orgullosa de cuánto ha hecho a favor de su bienestar
cuando regresan a retribuir con un beso el amor que ella les
profesó.
Dones de esta mujer espirituana le han permitido
mantenerse como Vanguardia Nacional por varios años
consecutivos, recibir las medallas “José Tey”,
“Rafael María de Mendive”, Por
La Educación Cubana, Cuadro Destacado y muchos más.
Sin embargo, el mayor reconocimiento para
Gloria Pérez Valdivia es el de sentirse madre y padre
de tantos niños y niñas que carecen de este
afecto en Sancti Spíritus . En ellos ha encontrado
el gen sentimental para tener sus dos familias, aunque los
apellidos sean diferentes.
(Tomado de http://www.radiosanctispiritus.cu)
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