| Sin
barreras en el pensamiento
Por María Isabel Perdigón

Yuliet vive una vida útil,
y alienta a los demás discapacitados a hacerlo.
(Foto: Osbel Concepción) |
Yuliet García es de esas mujeres
con una autoestima muy elevada, de buenos sentimientos, solidaria,
con una sonrisa en su rostro, que infunde cariño desde
el mismo momento en que la conoces. Capaz de dar una lección
a cualquiera de cómo enfrentar la vida con mente positiva
y una experta sorteando los obstáculos.
Cuenta que cuando nació, el rostro de sus padres solo
reflejaba el dolor; con sus dos hermanos mayores había
sido distinto, pero ella era diferente físicamente
producto a una malformación congénita, y según
explicaron después los genetistas, su fémur
se había obstruido sin poder hacer nada para que sus
piernas crecieran con la misma rapidez del resto de su cuerpo.
Para su dicha, la familia se adaptó rápidamente
a la situación y decidieron que lo mejor era criarla
sin ataduras, sin complejos y esa proyección hizo de
Yuliet una niña muy feliz, una adolescente realizada,
una joven encantadora y una adulta llena de magia, que siempre
está rodeada de gente y tratando de hacer el bien a
sus coterráneos.
Escuchar su testimonio es encontrar los múltiples significados
de la existencia humana, adentrarnos en los vericuetos de
una personalidad que cautiva sin proponérselo.
"Tengo la dicha de que mi familia siempre me apoya, ya
tengo 34 años bien vividos pero desde niña he
sido muy feliz. Nací en el Valle de Viñales,
ese bello lugar que tanta gente visita diariamente, y allá
abajo entre tanto verde y aire puro me crié, cerca
de los mogotes donde hacía acampadas con mis hermanos,
corriendo detrás de las mariposas, de los pájaros,
o sencillamente resbalando en el lomo de una yagua, tal como
hacían ellos.
"La verdad es que mi discapacidad no se mencionaba, tampoco
me limitaba, tal es así que cursé todas las
enseñanzas sin problemas. Recuerdo que hasta cuarto
grado mi mamá me llevaba cargada hasta la escuela,
iba aunque me sintiera mal, porque me encantaban los libros,
el uniforme, las clases del maestro, el retozo con mis compañeros
de aula, y la verdad es que jamás me sentí excluida
porque mis extremidades inferiores no tuvieran las mismas
proporciones.
Después mi familia decidió ir a vivir cerca
del hotel Los Jazmines para facilitarme un poco más
las cosas con mis estudios, pero jamás me alejaré
de ese entorno que me hechiza y hace que me parezca que los
años no pasan por mí.
"Creo que las principales barreras están en la
mente de las personas y esas son las primeras que hay que
eliminar, por ejemplo, cuando estudiaba en el pre en Troncoso
había cosas que se me dificultaban, pero si había
que cargar un cubo de agua o subir muchas escaleras, sencillamente
pedía ayuda y jamás vi una cara de molestia,
todo lo contrario, me daba cuenta de que a mis compañeras
y compañeros les agradaba ayudarme.
"Es cierto que soy muy adaptable, no tengo complejos,
adoro comunicarme con la gente, y es que el cubano es así
de expresivo, solidario y yo soy una cubana ciento por ciento.
Claro que me percato que a veces me miran con curiosidad,
sobre todo cuando me ven caminando... eso es normal, tengo
que girar casi todo el cuerpo para moverme y mis pasos son
más lentos pero lo importante es sentirse útil
y realizada.
"En mi casa limpio, cocino, he amado y he sido amada,
y tengo el gran sueño de tener un hijo, para esto me
hacen estudios genéticos, no obstante, no permito que
un día culmine sin hacer algo útil. En el año
1994 comencé a laborar en un taller de discapacitados
del municipio de Viñales y ahí estuve hasta
el 2002 en el que fui seleccionada como presidenta de la ACLIFIM*
en mi territorio.
"A esta tarea me entrego con agrado, hacemos actividades
culturales, deportivas, todas las áreas de base de
Viñales están representadas por un discapacitado,
eso facilita la comunicación entre nosotros y favorece
que las instancias del Gobierno y el Partido se preocupen
y ocupen de nuestros problemas, ya sea con las viviendas,
el estudio, el empleo, la eliminación de las barreras
arquitectónicas, etc.
"Lo importante es incorporar a la vida útil a
quienes aún no quieren salir de casa, a quienes viven
aferrados a una dependencia de la familia, a quienes no encuentran
la belleza de la vida por nacer con una limitación
o que la desdicha los haya llevado a la mutilación
de un
miembro. Lo vital es no perder
la esperanza, enfrentar las desdichas y luchar por ser felices".
• Asociación Cubana de Limitados Físico
Motores.
(Tomado
de http://www.guerrillero.cu) |
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