| Todos
celebran los beneficios
Texto y fotos: Leticia Guerra

Los Institutos Preuniversitarios
Urbanos son el deseo cumplido de muchos padres, alumnos
y profesores
(Tomada de http://www.cadenahabana.cu) |
En el municipio de Bauta, provincia
de La Habana, se abrieron las puertas de un nuevo Instituto
Preuniversitario Urbano para recibir a los estudiantes y profesores
del Preuniversitario
en el Campo Jorge Dimitrov, que se encontraba en la localidad
de Ceiba, en Caimito.
Este plantel cuenta con una matrícula de 319 alumnos
de los grados décimo y onceno. Los de duodécimo
se encuentran en un aula especial, donde se preparan para
las pruebas de ingreso a la educación superior. La
cobertura docente está garantizada con 50 profesores.
Marisol Amores Chinea, directora del centro, enumeró
las ventajas de esta alternativa:
“Desde el punto de vista económico representa
un ahorro importante de electricidad y combustible ya que
una vez por semana se necesitaban 14 ómnibus para mover
a todos los estudiantes hasta sus localidades y todos los
días había que garantizar la recogida del personal
docente y administrativo. Eran gastos significativos para
el Estado la alimentación y otros recursos que son
necesarios en una escuela interna.
“En el aspecto educativo también vemos ventajas
porque al integrarse la escuela al centro urbano se fortalecen
las relaciones con la comunidad con la familia y con los organismos
municipales. Ante cualquier situación puntual que presenten
los estudiantes, de salud, académica, de conducta,
el profesor tutor del grupo puede contactar de inmediato a
los padres y realizar un trabajo profiláctico y de
prevención.”
Acerca de las condiciones del nuevo centro, Amores expresó:
“Es un local con buenas condiciones constructivas, muy
bonito. Se realizó la remodelación antes de
mudarnos aquí. Existen las condiciones necesarias para
desarrollar el proceso docente. Se trabaja en el montaje de
dos aulas de computación y para el inicio del próximo
curso, en septiembre, se abrirán cuatro nuevas aulas
para duodécimo grado.”
Diosendy Rojo Aguiar, estudiante de onceno, grado está
feliz de dormir todos los días en su cama: “Me
gustaba mucho la beca, pero la comodidad de la casa y estar
todos los días con mis padres es lo máximo.
Creo que nuestras condiciones de vida han mejorado”.
El presidente de la Federación
Estudiantil de la Enseñanza Media (FEEM), en el plantel,
Sergio Luis Arego, expresó que se abre un universo
de nuevas posibilidades para que los estudiantes se integren
a las labores sociales, políticas y productivas de
la comunidad: “Dentro del pueblo podemos participar
en la recuperación de la materia prima, la lucha contra
vectores. Con nuestros grupos de creación artística
apoyar las actividades culturales del territorio e intercambiar
con otras escuelas.”
Al profesor Dariel Mompié Hernández le cambió
la vida: “Se humaniza mucho el trabajo ya que no hay
que realizar las guardias docentes, llegamos temprano a la
casa y todo se facilita porque estamos dentro del pueblo.
Ahora la responsabilidad es compartida con los padres, no
hay que estar todos los días pendientes de ellos 24
horas y así es mejor para el alumno, la familia y nosotros.
“En cuanto a la docencia estamos impartiendo
las clases sin dificultad y para suplir el horario nocturno
organizamos las casas de estudio, distribuimos todo el material
que necesitan; guías, ejercicios, seminarios. En este
caso es primordial el apoyo de los padres y la responsabilidad
individual del estudiante para que no se afecte el rendimiento
académico y al final, la promoción.”
Los Institutos Preuniversitarios Urbanos son el deseo cumplido
de muchos padres, alumnos y profesores. Las comunidades ganan
un nuevo potencial científico-cultural. Todos celebran
los beneficios.
(Tomado de http://www.cadenahabana.cu)
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