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Amanda, una estudiante
de 100 puntos
Por Ariel Ramírez Fernández

La lectura es el hobby preferido
de Amanda.
(Tomada de www.radiobaragua.cu) |
Adolescente esbelta y atractiva,
de sonrisa hermosa y palabra fácil, ademanes delicados
e inteligencia notable dedicada toda a sus estudios secundarios,
por lo que tiene un promedio de 100 puntos, el máximo
posible. Ella es Amanda Leyva Figueredo, una muchacha del
municipio de Palma Soriano, en Santiago
de Cuba, que vive feliz en su tierra.
Tiene 14 años de edad y, sin duda alguna heredó
los mejores atributos físicos y morales de sus padres:
José Ángel y Heidi.
Para Amanda lo primero es el estudio; a él se consagra.
En el aula está siempre atenta a cada detalle de la
clase; ya en casa, realiza la tarea indicada por sus profesores
y estudia los temas del encuentro previsto para el siguiente
día.
Esa dedicación le permitió hace poco disfrutar
de una importante recompensa: la medalla de oro en el Concurso
Provincial de Inglés. Ya antes había obtenido
ese mérito en el municipal de Palma Soriano. Además,
en su casa tiene premios obtenidos con anterioridad en concursos
de otras asignaturas, lo que demuestra su integralidad como
estudiante.
Con un ademán pícaro, confiesa: “Además
de los libros de texto tengo muchos otros de la literatura
universal los que leo con devoción, aunque reconozco
que mis preferidos son “Corazón”,
“El
Diablo Ilustrado” y los Diccionarios de Inglés
y Español.”
Amanda pone énfasis en que casi todo su tiempo es realmente
para estudiar, pero eso no le impide “disfrutar mi juventud
ni hacer las cosas apropiadas para mi edad. Mi secreto es
planificar bien el tiempo para dedicar los minutos extra al
deporte y al teatro, que me fascinan. Además, soy la
jefa de Emulación de la Federación
Estudiantil de la Enseñanza Media (FEEM) en mi escuela,
la secundaria básica Luis A. Turcios Lima.”
Un hogar feliz
En esta muchacha destaca su madurez cuando confiesa que entre
ella y sus padres no hay secretos. La confianza plena que
prima en su núcleo familiar permite que hablen de cualquier
tema, sin tabúes.
También puede salir de casa sin restricciones, “siempre
digo adónde voy, a qué hora regresaré,
sin que medien engaños. La mentira no existe entre
nosotros y ese clima propicia una gran felicidad en el hogar.”
Amanda reconoce en sus padres a las personas que más
la alientan y que confían totalmente en ella. José
Ángel “Pili” Leyva, su papá, es
un hombre apuesto y joven todavía a quien le gusta
cantar y lo hace bien; es además un excelente realizador
de sonidos en Radio Baraguá, aunque reconoce como la
mayor satisfacción de su vida que Amanda sea su hija,
a quien le augura un feliz futuro.
Heidi Figueredo, la mamá, habla con orgullo de las
cualidades de su hija y cuenta con picardía que cuando
ambas salen juntas, tanto a una como a la otra les dicen piropos
hermosos, pero los mejores siempre son para Amanda como reconocimiento
a su belleza y a su talento.
No hay dudas de que la armonía y la felicidad familiar,
así como la excelencia en sus estudios y en su vida,
forman parte de lo cotidiano en Amanda Leyva Figueredo, una
representante genuina de la juventud en Palma Soriano.
(Tomado de www.radiobaragua.cu)
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