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¡Ayúdenme!
Como parte de un esfuerzo conjunto
para conseguir mayor conciencia sobre el tema, promoviendo
la acción de medidas preventivas, la ONU proclamó
el 26 de junio como Día Internacional de la Lucha contra
el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas
Por Nancy
Pérez Medina
Zulema llegó de visita a casa de
su hermana y la encontró desesperada, llorando y sin
encontrar salida a su problema. Al no poder continuar ocultando
tan gran secreto, le explicó de un tirón:
“Ya no puedo más. La niña
está consumiendo drogas. Me di cuenta hace unos meses
porque comenzó a faltar a clases en la secundaria básica
y a desaprobar asignaturas, a perder peso corporal, muy nerviosa,
con cambios de conducta desfavorables: agresividad, llantos
incontrolados aparentemente injustificados, desobediencia.
Sale sin decirme adónde. El lunes de la semana pasada
vinieron a buscarla personas de mala reputación y no
pude impedir que saliera, pues me dijo que lo iba a hacer
aunque la matara, que no podía evitarlo”.
Ante la alteración de la hermana
y la estupefacción ante lo que oía acerca de
su sobrina, una adolescente esbelta y atractiva, bien educada,
dulce e inteligente, Zulema quiso indagar más. Después
de traerle un vaso de agua a la hermana, le pidió que
prosiguiera.
“Salió desde anoche, ya son
las seis de la tarde y no ha regresado. No sé qué
le ha pasado. Si algo le ocurre, me muero. Cuando llegué
ayer del trabajo, la máquina del refrigerador no estaba
(se la llevó para venderla). No quiero ir a la Policía,
por temor a que vaya a tener problemas. ¡No puedo más!
¡Ayúdame!”
Ambas sabían que los estupefacientes
son dañinos y habían escuchado otros datos generales,
sin prestarles mucha atención, en la propaganda que
al respecto se hace en los medios masivos de comunicación.
Como gran parte de la población, no no les pasaba por
la mente que pudiera tocarles de cerca tan abominable situación.
Zulema y su hermana empezaron a informarse.
Así conocieron que la droga es una sustancia química
con efectos sobre el sistema nervioso central, que se consume
para obtener una alteración placentera del estado de
ánimo; puede producir tolerancia y adicción.
El significado antiguo del término es explica que se
trata de una sustancia química utilizada en la industria,
pinturas o limpieza, y fármacos.
También supieron que el número
de sustancias que se engloban bajo esa denominación
es muy amplio y diverso. Incluye medicinas de prescripción
legal cuyo uso indebido conduce a problemas de drogodependencia,
las que se compran y venden de forma ilegal (cocaína,
heroína, cannabis, LSD, etc.) y otras que se comercializan
legalmente (alcohol y tabaco). Se pueden fumar, aspirar, inhalar,
inyectar o tomarse por vía oral.
Sus efectos son múltiples y complejos.
Producen un efecto estimulante (al final provoca sensación
de fatiga y alteraciones del apetito y del sueño),
o depresor (relajación, sedación, somnolencia,
hipnosis, e incluso coma).
Un tercer grupo de sustancias, llamadas alucinógenas
o perturbadoras, alteran la percepción de la realidad,
el estado de conciencia y provocan alucinaciones. Algunas,
como las drogas de síntesis, estimulan y perturban
el Sistema Nervioso Central.
Las alteraciones psicológicas van
desde cambios en el estado de ánimo a crisis de ansiedad,
crisis de pánico, delirios, alucinaciones e incluso
trastornos psicóticos. Además, las drogas pueden
afectar también a otros órganos como el hígado,
los pulmones, los riñones, el páncreas o el
corazón.
Su uso lleva a la tolerancia (necesidad de consumir dosis
cada vez mayores y con más frecuencia) y la adicción
(necesidad compulsiva de tomarla regularmente); o sea, provocan
dependencia física y psicológica muy fuerte
y difícil de superar. Si se suprimen sin tratamiento,
el organismo responde con síntomas que, a veces, se
controlan con medidas terapéuticas.
El consumo de drogas es un problema social
substancial, ya que origina graves conflictos familiares,
de pareja, escolares, laborales e, incluso, legales que deterioran
el entorno social de la persona. Para luchar contra tal azote
se han creado organismos y centros de asistencia a drogodependientes,
formados por profesionales que orientan y apoyan a todos aquellos
que los necesitan. La educación e información
es la mejor forma de prevenir y evitar el uso de las drogas.
Al profundizar en el tema, las dos mujeres
de la historia comenzada al principio de este trabajo, que
es real, decidieron buscar la mejor salida para socorrer a
la muchacha: LÍNEA CONFIDENCIAL ANTIDROGAS, donde,
después de llamar al 836 000 (también está
a disposición para estos casos el 836 001, como referencia
nacional), escucharon la primera palabra esperanzadora: “Podemos
ayudarte”.
Para prevenir este mal que tanto daña
a la Humanidad, la Organización
de Naciones Unidas (ONU) proclamó, mediante la
Resolución 42/112 del 7 de diciembre de 1987, el 26
de junio como Día Internacional de la Lucha
Contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito
de Drogas.
Esa decisión fue ratificada durante
el decimoséptimo período extraordinario de sesiones
de la Asamblea General de la ONU, la cual aprobó (resolución
S-17/02), el 23 de febrero de 1990, una Declaración
Política y el Programa Mundial de Acción contra
las drogas ilícitas, que establece que debe considerarse
el día señalado como parte de un esfuerzo para
que los pueblos tengan mayor conciencia sobre este flagelo,
promoviendo la adopción de medidas preventivas, así
como consolidar la acción y la cooperación en
todos los planos.
Se escoge el 26 de junio porque en esa fecha
de 1987 la Conferencia Internacional sobre el Uso Indebido
y el Tráfico Ilícito de Drogas aprobó
el Plan Amplio y Multidisciplinario de actividades futuras
en materia de fiscalización del uso indebido de drogas.
Ese día la batalla se amplía a otros males.
También se lucha contra el VIH/SIDA
(entre el cinco y el diez por ciento de las infecciones globales
de VIH son por el uso de drogas inyectables), contra la mafia
(que no consume, pero vende) y contra la ignorancia (mejor
aliada de las drogas).
Este día, recordemos que la drogadicción,
la mafia, la delincuencia y el SIDA se sientan a la misma
mesa. Si luchamos contra la primera, podemos disminuir considerablemente
las otras tres, para no tener que decir: ¡Ayúdame!,
cuando alguien de confianza llega a nuestro hogar.
Se calcula que hay más de 185 millones de toxicómanos
en el mundo. Es importante conocer los estupefacientes y sus
daños. Si sabes de algún adicto, remárcale
que su consumo no solo tiene un camino de ida, sino que existe
el de retorno, el cual debemos limpiar de los estigmas sociales
que hacen más dura la recuperación.
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