| Un
recorrido por las plantas medicinales coreanas
Por Alicia
Centelles

La palabra insam proviene de dos
vocablos coreanos: in (hombre) y sam (raíz), porque
este vegetal semeja una figura humana.
(Tomada de www.mcst.go.kr) |
El empleo de la medicina verde
en la República Popular Democrática de Corea
es tan antiguo como el país mismo, lo que equivale
a decir que data de miles de años.
Abundante es la variedad de plantas medicinales que crecen
en esa nación asiática, de tan diversos climas
y topografías dentro de su territorio. Por ejemplo,
en las regiones montañosas se encuentra el ruibarbo
coreano o zan gunful, con cuya raíz reducida a polvo
se preparan digestivos y astringentes.
También está el bulochó o panacea rejuvenecedora,
conocida además como hongo de la longevidad
porque alarga la vida. Y por si fuera poco, la propia planta
tiene una curiosa característica: conserva su aspecto
y color originales incluso estando seca.

El insam coreano se comercializa
ampliamente en el mundo, por sus notables virtudes terapéuticas.
(Tomada de www.tradekorea.com) |
La planta medicinal coreana más famosa
en el mundo es el insam, también llamada raíz
de la vida. Específicamente, la variedad denominada
Korio, de la región de Kesón, posee cualidades
superiores a las del resto de sus congéneres, por la
calidad del suelo y el agua de esa zona, así como los
métodos empleados en su cultivo y elaboración.
El insam Korio de Kesón fortifica las vísceras
y tonifica el cerebro, el corazón, el bulbo raquídeo
y el sistema circulatorio. Además, agregan sus defensores,
estimula las glándulas endocrinas y vigoriza el cuerpo.
Con esta planta medicinal coreana también se elaboran
licores como el Insamsul, una especie de vodka en cuya botella
se introduce una raíz entera de insam.
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