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Los hermanos Valdés Daussá, mártires
del estudiantado cubano
Por Patricia
Camacho

El destacado profesor y revolucionario
Ramiro Valdés Daussá, luchó abiertamente
contra el pandillerismo en la Universidad de La Habana.
(Tomada de www.cultstgo.cult.cu) |
En la historia de nuestras luchas estudiantiles
poco se conoce sobre la vida de tres hermanos que también
aportaron su grano de arena a la gran obra de la Revolución:
los hermanos Valdés Daussá, considerados mártires
invaluables dentro del estudiantado y profesorado cubano entre
los años 1925 y 1940.
José Antonio Valdés Daussá (17 de enero
de 1912, Pinar
del Río) y Raimundo Solano Valdés Daussá
(7 de enero de 1907, Pinar del Río) cursaron sus estudios
en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana en
la década del 20 y se destacaron en el combate contra
la política antipopular aplicada por el presidente
Gerardo Machado, que fue llevando al pueblo a una aguda depresión
económica. Como si eso no bastara, en marzo de 1927
el tirano presentó ante el Congreso un proyecto de
Prórroga de Poderes.
Los estudiantes, organizados en el Directorio
Estudiantil Universitario (que se había constituido
en una asamblea el 30 de marzo de 1927), se opusieron tenazmente
a dicha prórroga, lo que condujo a una abierta pelea
callejera contra la tiranía, como la ocurrida el 30
de septiembre de 1930 y en la que fue herido mortalmente el
estudiante Rafael Trejo. Ese día, Raimundo
Solano y José Antonio Valdés Daussá se
encontraban allí. Prosiguieron sus actividades revolucionarias,
y debido a una delación fueron sorprendidos en un apartamento
de 29 y G, Vedado, donde agentes del Servicio Secreto de Palacio
los asesinaron brutalmente el 14 de abril de 1933.
En cuanto a Lorenzo Ramiro (15 de septiembre
de 1909, Pinar del Río), también se trasladó
a La Habana e ingresó en el Instituto Provincial. Matriculó
la carrera de Ingeniería Civil en la Universidad en
el curso 26-27, y pronto se convirtió en un estudiante
eminente, atleta destacado y en un líder capaz y valeroso.
Destacado atleta en baloncesto y natación, entró
en contacto con otros líderes estudiantiles como Pepelyn
Leyva y Willy Barrientos, con quienes distribuía en
las aulas periódicos y propaganda de la ANERC (Asociación
de Nuevos Emigrados Revolucionarios Cubanos), fundada por
Julio Antonio
Mella en el exilio con estudiantes universitarios expulsados
de 1927.
Fundador del Directorio Estudiantil Universitario (DEU), Ramiro
Valdés Daussá combatió activamente contra
la tiranía: Encarcelado el 3 de enero de 1931, permaneció
en el Castillo del Príncipe y la Isla de Pinos. Al
ser liberado, integró con Barrientos la primera Comisión
Secreta del DEU, encargada de dirigir las acciones armadas
de la organización contra la represión machadista.
Viajó al extranjero en busca de armas, y a su regreso
fue detenido junto a otros dos combatientes, el 25 de enero
de 1932. Mientras cumplía una condena de ocho años
en la Isla de Pinos, supo del asesinato de sus jóvenes
hermanos José Antonio y Solano, y cayó enfermo.
Ramiro se opuso junto al DEU a la mediación del embajador
yanqui Sumner Welles y al gobierno títere de Céspedes.
Dentro de la organización estudiantil, conspiró
con los sargentos antes del golpe del 4 de septiembre de 1933,
e Integró la Junta Revolucionaria que designó
al gobierno provisional. Apoyó al gobierno Grau-Guiteras,
abogó por el fortalecimiento del sector jurídico
y propuso soluciones para mejorar las condiciones de vida
de los presos en la Isla de Pinos.
También ejerció el periodismo:
fundó el periódico Luz, órgano del Directorio,
en 1933, y al año formó parte del Consejo de
Redacción de la revista estudiantil Polémica,
con Raúl Roa, Pablo
de la Torriente Brau y otros.
La labor combativa de Ramiro Valdés Daussá no
solo se desarrolló en la capital del país, sino
que también participó en Nuevitas, Camagüey;
en la oposición a un proyecto de ley denominada “Chicola”,
sustentada por Machado en 1934, y que al darle preferencia
a las exportaciones de azúcar al puerto del norte de
Morón, afectaba significativamente a los trabajadores
de Nuevitas, que laboraban solamente cuando había zafra.
Ramiro es elegido presidente de mesa de
la Asamblea Universitaria el 22 de enero de ese año
y participa en la tángana estudiantil del 6 de febrero,
días después arengó a estudiantes en
un mitin del Comité Conjunto de la Escuela Normal a
formar un frente único.
Mantuvo una intensa actividad como miembro del Ala Izquierda
Estudiantil1 a partir de 1934, y sobresale dentro de la Asamblea
Depuradora de profesores venales machadistas. Elegido representante
de la Universidad al Buró de Dirección del Frente
Único Revolucionario (creado tras el asesinato de los
estudiantes Guido Fernández Sánchez y Rodolfo
Rodríguez en septiembre de 1934), se esforzó
por mantener unidos a estudiantes de diversas tendencias políticas.
En 1935 fundó con Eduardo
Chibás la Izquierda Revolucionaria (IE), organización
que en 1936, junto a la Organización Revolucionaria
Cubana Antimperialista (ORCA), liderada por Pablo de la Torriente
Brau, impulsó una reunión en Miami de las organizaciones
de izquierda surgidas durante y después del machadato.
La conferencia llegó en julio de 1936 a un proyecto
de convenio.
En 1937 creó, junto a Raúl Roa y José
Z. Tallet, el Partido de Izquierda Revolucionaria (PIR),
que lanzó su manifiesto programático en marzo:
de ese año. Posteriormente pasó al Partido Unión
Revolucionaria (organización legal del Partido Comunista),
del que fue dirigente hasta 1938. A mediados de ese año
gana por oposición la plaza de profesor auxiliar de
Dibujo aplicado a la Ingeniería.
Más tarde se incorporó en 1939 al Partido Agrario
Nacional, dirigido por Alejandro Vergara, y formó parte
del Comité Ejecutivo provisional de la Unión
Socialista Agraria, junto a Gustavo Aldereguía y Leonardo
Fernández Sánchez.
Candidato a delegado a la Comisión Constituyente en
noviembre de 1939, a principios de 1940 ingresó en
el PRC (Auténtico), donde permaneció poco tiempo:
La carta de renuncia que envió a Ramón Grau
San Martín se considera su testamento político
revolucionario.
En esos meses despliega una intensa campaña
contra el “bonche” universitario en medio de las
pugnas internas entre las diferentes tendencias del movimiento
estudiantil. El “bonche” —“excrecencia
social que tiene su nítida explicación sociológica
en el seudo desenlace de la revolución cubana”,
según Raúl Roa— se había introducido
en la Universidad desde 1938. Con el apoyo de personalidades
oficiales y la negligencia de las autoridades del plantel,
los bonchistas cometían a diario acciones delictivas
para obtener privilegios y controlar la vida universitaria.
Valdés Daussá denunció valientemente
este movimiento indecoroso en su discurso del 30 de septiembre
de 1939 ante la tumba de Rafael Trejo, cuando pronunció
las palabras: “Cuidemos esta Alma Máter que amamos”.
Posteriormente le pidió al vacilante rector Méndez
Peñate la jefatura del Puesto de Seguridad Universitaria,
desde donde desarrolló un programa para adecentar la
universidad con el apoyo de los estudiantes. Su valerosa postura
al combatir el movimiento terrorista que, como manifestación
de la corrupción política imperante, amenazaba
con socavar el prestigio de la Universidad, le costó
la vida: fue asesinado por bonchistas el 15 de agosto de 1940.
El ejemplo de decencia y valentía
legado por él sirvió de inspiración a
las nuevas generaciones de profesores y estudiantes de la
Universidad de La Habana en las posteriores luchas que sobrevendrían,
no solo por la dignidad universitaria, sino también
por la liberación nacional y la justicia social
Como señaló Gastón Baquero, “lo
más brillante y significativo de cuanto Ramiro Valdés
Daussá hizo fue rescatar la universidad de la fuerza
de las armas, sin imponer la fuerza de otras armas, sin sustituir
unos pistoleros por otros”•.
Y el 30 de septiembre de 1940, en el acto de recordación
a Rafael Trejo, Raúl Roa sentenció: “Y
por eso, ambos están ahí, más vivos que
nunca; y, conforme al apotegma de Julio Antonio Mella, vigilantes
y creadores, señalando el camino y el norte”.
1 En
febrero de 1931 un grupo de estudiantes entre los que se encontraban
Raúl Roa y Pablo de la Torriente Brau, abandonaron
las filas del DEU y se integraron en el Ala Izquierda Estudiantil,
caracterizada desde sus inicios por una posición radical
y antiimperialista bajo la influencia de las acciones del
Partido Comunista.
Fuentes
- “Rosas para Roa”. Matilde Salas Servando. Revista
de la Biblioteca Nacional José Martí. Año
98, Nos. 1 y 2. Enero-junio 2007- Pág. 126.
- “Bufa subversiva”. Raúl Roa. Ediciones
La Memoria. Centro Cultural Pablo de La Torriente. La Habana.
2006.
- Fechario cultural e histórico de la página
digital de la Biblioteca Nacional José Martí.
http://www.bnjm.cu/sitios/fechario/2007/fechisten.htm
- “Ramiro Valdés”. Gastón Baquero.
Diario de la Marina. 15 de agosto de 1945.
- “Ramiro Valdés Daussá”. Niurka
Pérez Rojas. Periódico Granma. 17 de agosto
de 1973.
- “Ramiro Valdés Dausá en Nuevitas”.
Ricardo Ferrer Aluija. Sitio digital de Radio Nuevitas http://www.radionuevitas.co.cu/secciones/memorias_011009.asp
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