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22do. Festival Internacional de Ballet de La Habana
Jornada de danza,
belleza y paz
Por Hilario
Rosete Silva
Fotos: Nancy Reyes

El Presidente cubano Raúl
Castro junto a Alicia Alonso y otras personalidades en
la inauguración del 22do. Festival Internacional
de Ballet de La Habana. |
Del 28 de octubre al 7 de noviembre de 2010
se celebró en la capital cubana el 22do. Festival Internacional
de Ballet de La Habana. Para el Ballet
Nacional de Cuba (BNC), y para el público, fue
estimulante la presencia en la gala inaugural —léase
sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana (GTH)—
del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente
de los Consejos de Estado y de Ministros de la República
de Cuba.
Danza
Las palabras de apertura las pronunció Eusebio Leal:
“Bastaría recorrer el ámbito de este teatro
para, superando el paso de las generaciones encontrar en cada
una de sus butacas, a alguien que ayudó a formar esa
(la) nación. Si llegásemos, recorridos esos
caminos, al día de hoy, nos inclinaríamos, como
lo hacemos, con reverencia, ante el acto fundacional que hace
62 años Alicia y Fernando
Alonso realizaron.”
La gala, como el Festival, se insertó
en el año de homenajes a la prima ballerina assoluta
por “su nuevo e importante aniversario”, diría
Rosalía Arnáez, para referirse, con prestancia,
a los ya próximos 90 diciembres de la artista más
grande de Cuba.
La velada comenzó ratificando el protagonismo de la
música en esta edición. Por intermedio de la
primera bailarina Bárbara García, el primer
solista Dani Hernández, los corifeos Serafín
Castro y Raúl Mazorra, y miembros del cuerpo de baile,
asistimos al estreno mundial de “Impromptu Lecuona”,
ballet de Alicia Alonso sobre versiones orquestales de dos
obras de Ernesto Lecuona, a saber, “La
comparsa” (1912) y “Malagueña” (1928).
Durante las dos subsiguientes noches, del
29 y 30 de octubre, la misma sala del coliseo habanero revivió
el sueño de “La bella durmiente del bosque”.
Los papeles de la princesa Aurora y el príncipe Desiré
fueron interpretados por los primeros bailarines Anette Delgado
y Javier Torres, el viernes, y Sadaise Arencibia y Alejandro
Virreyes, el sábado. Momentos antes, la tarde de ese
mismo sábado 30 de octubre, en la amplia escena del
teatro Karl Marx, Dani Hernández
y el solista Alfredo Ibáñez se estrenaron en
los personajes de Shakespeare
y Mercucio, respectivamente, de “Shakespeare y sus
máscaras”, coreografía de Alicia Alonso.
Mientras, la noche de ese sábado
reunió en el teatro Mella a figuras de diferentes compañías.
SóLODOSneodans (España), con coreografía
de Maruxa Salas y Erick Jiménez, presentó sus
Pequeños relatos bailados; el Ballet de la Ópera
de Dresde, por intermedio de Yumiko Takeshima (Japón)
y Raphael Coumes-Marquet (Francia), bailó “On
the nature of day light” (estreno en Cuba); y el Ballet
Nacional SODRE (Uruguay), con dirección artística
de Julio Bocca, interpretó “Nuestros Valses”.

Eusebio Leal, Historiador de la
Ciudad de La Habana, en la inauguración del 22do.
Festival Internacional de Ballet de La Habana. |
Belleza
El domingo 31 de octubre, el teatro Karl Marx y la sala García
Lorca del GTH dieron cabida, entre otras, a dos celebridades
masculinas: en el primero, Adolfo Roval (1929), exbailarín
del BNC, hizo de doctor Coppelius en “Coppelia”,
y en la segunda, el bailarín español de flamenco
Antonio Ríos “El Pipa” bailó como
Sanamor en su coreografía ”El amor brujo”
(estreno mundial).
Al día siguiente, hacia el final
del homenaje que el BNC y el 22do. Festival ofrecieron a Galina
Ulánova (1910-1998), primera prima ballerina assoluta
de Rusia, la misma sala del GTH fue escenario del estreno
mundial de una nueva puesta en escena de “Le papillon”.
Con música del compositor francés
Jacques Offenbach (1819-1880), la puesta fue concebida por
el canadiense Peter Quanz, coreógrafo y director de
Q Dance, en especial para esta edición del Festival
y el BNC. Los roles principales corrieron a cargo de los primeros
bailarines Viengsay Valdés (Emma Livry) y Elier Bourzac
(Muchacho), así como de la joven integrante del cuerpo
de baile Carolina García (Marie Taglioni).
Las tardes de los días 1 y 2 de noviembre,
el New York City Ballet levantó de sus asientos a los
espectadores del teatro Mella. Se destacaron especialmente
Teresa Reichlen y Jared Angle en “Liturgy”; y
también Megan Fairchild y Andrew Veyette en “Stars
and stripes”. Dichas coreografías, una de Christopher
Wheeldon, y la otra de George Balanchine, fueron estrenos
en Cuba. La noche del martes 2 de noviembre, la sala García
Lorca del GTH rindió homenaje a Vladimir Vasiliev.
El famoso bailarín ruso, visiblemente emocionado, se
inclinó ante Alicia Alonso.
Los días 3 y 4 de noviembre los habaneros
desbordaron el Karl Marx para presenciar las “largamente
esperadas y por fin acariciadas” funciones del American
Ballet Theatre. La compañía estadounidense presentó
“Tema y variaciones”, coreografía de George
Balanchine, y “Siete sonatas”, de Alexei Ratmansky
(estreno en Cuba).
Paloma Herrera (Argentina) y José
Manuel Carreño (Cuba) cosecharon estruendosos aplausos
en un memorable “Corsario” (pas de deux); lo mismo
que Xiomara Reyes (Cuba) y Hernán Cornejo (Argentina)
en “Diana y Acteón”. La ya histórica
coreografía de Jerome Robbins, “Fancy free”,
cerró las dos noches de espectáculo.

¿Cuántas primeras
bailarinas habrá entre ellas? |
Paz
La tarde del jueves 4 de noviembre también reunió
en el teatro Mella a estrellas de varias latitudes. El English
National Ballet presentó a Erina Takahashi (Japón)
en “Non, rien de rien”. Los bailaores flamencos
Lola Greco y Francisco Velasco bailaron “El último
encuentro” (estreno en Cuba). Vladimir Malakhov, del
Ballet de la Ópera de Berlín, puso de pie al
público con “La muerte del cisne”. Los
argentinos Luciana Croatto y Francisco Lorenzo, miembros de
la Compañía Nacional de Danza, España,
fueron más que convincentes en “Nostalgia”
(estreno en Cuba).
La sala García Lorca del GTH, luego
de rendirle tributo, el viernes 5, al poeta y escritor cubano
J. Lezama Lima, fue testigo, el sábado 6 de noviembre,
de la entrega del premio del VII Certamen Iberoamericano de
Coreografía “Alicia Alonso” CiC´2010.
Las obras premiadas, “Espectral” y “Entomo”
—la primera de la cubana Maysabel Pintado, y la segunda
de los españoles Elías Aguirre y Alvaro Esteban—
fueron ejecutadas, en calidad de estreno mundial, por los
bailarines del BNC y los propios autores, respectivamente.
Durante las dos últimas jornadas,
el 6 y 7 de noviembre, el coloso Karl Marx se convirtió
en “El lago de los cisnes”. El doble personaje
Odette/Odile y el papel del príncipe Siegfried, fueron
interpretados por los primeros bailarines Viengsay Valdés
y Elier Bourzac, el sábado, y Anette Delgado y Javier
Torres, el domingo. Muchos indican que es la mejor interpretación
del personaje realizada por Viengsay Valdés en mucho
tiempo.
La sala García Lorca del GTH presentó,
el 7 de noviembre, un programa concierto, de clausura. Los
primeros bailarines cubanos Carlos Acosta y José Manuel
Carreño, figuras del BNC y, en ese orden, del Royal
Ballet y el American Ballet Theatre, junto a la gran Alicia
Alonso, cerraron el desfile. El mundo había vivido
una jornada de danza, de belleza y de paz.
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