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Para fundar un nuevo
pueblo capaz de vencer
El 10 de abril de 1892 José
Martí funda en Nueva York el Partido Revolucionario
Cubano, la más radical formulación política
de Latinoamérica hasta ese momento.
Por Nancy
Pérez Medina

Versión facsimilar de los
estatutos del Partido Revolucionario Cubano, más
conocido como Manifiesto de Manifiesto de Montecristi,
redactados por José Martí.
(Tomada de www. josemarti.cu) |
El 5 de enero de 1892 José
Martí discute y aprueba, junto a un grupo de patriotas
emigrados, en Nueva York las Bases y Estatutos del Partido
Revolucionario Cubano (PRC), que se proclama oficialmente
el 10 de abril del mismo año, con el objetivo de cohesionar
las fuerzas que ansiaban la libertad de Cuba, tras varios
intentos frustrados de lograrlo.
En el mes anterior había surgido
el periódico Patria, principal medio de difusión
de la nueva organización, creado también por
Martí, para divulgar sus ideas sobre la Isla y la Guerra
Necesaria, y dar a conocer las actividades del exilio cubano.
La más radical formulación
política de Latinoamérica entonces, tenía
entre sus objetivos que la República Cubana que se
aspiraba fundar no tuviera espíritu autoritario, ni
composición burocrática, donde el pueblo venciera
los “peligros de la libertad repentina”. Además,
lograr con el esfuerzo de todos la “independencia absoluta
de Cuba y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico”.
Otros de los propósitos del PRC estaban
dirigidos a ordenar la guerra para que “asegure en la
paz y el trabajo la felicidad de todos”; así
como mantener relaciones cordiales con los pueblos amigos.
Los "estatutos secretos" establecieron una organización
muy sencilla, ya que podían fundarse todos los clubes
que se estimaran convenientes, con independencia los unos
de los otros, siendo su labor principal la recaudación
de fondos.
La extraordinaria y eficaz labor de ese
Partido culminó con la independencia de Cuba de la
metrópoli española. Tanto sirvió de guía
al pueblo, que al principio de la ocupación de la Isla
por Estados Unidos se disolvió, ya que primaban intereses
diametralmente opuestos. En esos momentos estaba al frente
del PRC don Tomás Estrada Palma, primer presidente
de la República Mediatizada.
Pero no fueron en vano los esfuerzos de
entonces, pues a partir de la creación de esa organización
política, todas las posteriores que pretendían
ser radicales, independentistas y unir a los cubanos en una
causa justa, han defendido esencialmente las ideas del Partido
de Martí.
En ellas se inspiraron la Revolución
del 30, el Partido Comunista de Cuba, la Revolución
encabezada por Fidel Castro y la lucha actual por la patria
que construyen y defienden los habitantes de la Isla caribeña.
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Manifiesto de Montecristi
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