| José
Raúl Capablanca
El único campeón mundial
del ajedrez cubano
Por Jesús
E. Muñoz Machín

La fecha del nacimiento de Capablanca
se convirtió en Día Mundial del Ajedrecista.
(Tomada de www.radiorebelde.cu) |
El Unión Club y el
Casino de la Playa devienen sedes donde se disputa, en Cuba,
el campeonato mundial de ajedrez.
A un lado del tablero se encuentra Emmanuel
Lasker, titular mundial a quien precede la bien ganada
fama de invencible. Brillante ejecutor de finales, el doctor
alemán aparece confiado.
El retador es un habanero de juego brillante,
temperamental y muy osado en sus planteamientos: José
Raúl Capablanca.
El 15 de marzo de 1921 comenzó el
fin de la imbatibilidad del teutón Lasker, que concluyó
luego de la 14ta partida, en la noche del 21 de abril. El
match terminó con cuatro triunfos para Capablanca,
ninguna para Lasker y 10 tablas. El genio de La
Habana ganó ¡invicto! el campeonato del mundo.
Breves apuntes sobre
un genio
Nacido el 19 de noviembre de 1888, Capablanca comenzó
a escribir su historia ajedrecística a la temprana
edad de cuatro años, cuando derrotó a su padre
en reiteradas ocasiones. Después, apenas con 12 años,
vence a Juan Corzo, campeón
nacional cubano, y con ello el sobrenombre de niño
prodigio rebasa las fronteras patrias.
En los años siguientes consiguió importantes
victorias frente a los mejores ajedrecistas del momento, entre
ellos, Marshall, Rubinstein, Berstein, e incluso Enmanuel
Lasker, considerado hasta entonces prácticamente invencible.
Pero la gran explosión del cubano
se produjo entre 1918 y 1921, período en el que ganó
casi todos torneos que disputó. Desde entonces le comenzaron
a llamar “la máquina” de jugar ajedrez,
y además se ganó el derecho de disputar la corona
mundial frente a Lasker.
La historia ya es conocida: en abril de
1921 Capablanca se erigió campeón del mundo
de forma aplastante.
El supuesto descenso
Seis años después de vencer a Lasker, el genio
cubano cede el título frente al ruso-francés
Alexander Alekhine. A raíz de la derrota
varios especialistas anunciaron el comienzo del descenso del
habanero, pero en más de 30 torneos demostró
que era todavía un fuerte aspirante al título
del orbe. Sin embargo nunca le concedieron la revancha.
¿Por qué Alekhine no aceptó
un nuevo reto? Una frase suya, expresada luego de la muerte
del cubano, puede servir para suponer sus razones: “No
entiendo ni ahora, después de tantos años, cómo
he conseguido ganar a Capablanca”.
El trebejista “más creativo de la historia”,
según las palabras del ex-campeón mundial ruso
Anatoly Karpov, después de caer ante
Alekhine, ganó más de 300 partidas y perdió
34, cifras difíciles de igualar por algún ser
humano
Presente
Aunque Capablanca falleció repentinamente el 8 de marzo
de 1942, a la edad de 53 años, su legado no perece.
Cubanísimo en cuerpo y alma, este
genial habanero hizo que conocieran a su país hasta
en los más recónditos confines del planeta,
e incluso, a los 18 años rechazó una oferta
para adoptar la ciudadanía norteamericana.
Nunca permitió que la gloria deportiva
corrompiera su sencillez. Fue siempre un hombre sano —no
bebía, ni fumaba—, amante del dominó y
las cartas, juegos de mesa que compartía con familiares
y amigos de su natal barriada de Santos Suárez, en
la capital.
En 1962, para homenajearlo ,se comenzó
a celebrar anualmente en Cuba el clásico Torneo Internacional
Capablanca In Memoriam, donde se han dado cita los principales
maestros del orbe.
Por otra parte, la Federación
Internacional de Ajedrez (FIDE, siglas en francés)
estableció el 19 de noviembre como Día
Mundial del Ajedrecista, en honor al único
campeón mundial cubano.
Fuentes consultadas:
- Depestre, Leonardo y Luis Úbeda. 2002. “Personalidades
cubanas del Siglo XX”. La Habana, Editorial Ciencias
Sociales.
- www.capablanca.co.cu
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