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El punto más alto de La Habana
Una resolución aprobada el 17 de julio de 1961
cambiaría el nombre de Plaza Cívica por el de
Plaza de la Revolución José Martí, al
lugar que ha sido escenario de muchos de los principales actos
y acontecimientos de la Revolución Cubana
Por Nancy
Pérez Medina

Ha visto pasar a millones de cubanos
en estos años de Revolución.
(Tomada de www.habanaenlinea.cu) |
Una sencilla ceremonia celebrada el 17
de julio de 1961, hace cinco décadas, se realizó
en la Casa de Gobierno del entonces Comisionado Municipal
de la capital cubana, José A. Naranjo Morales, quien,
guiado por el clamor del pueblo, dictó la Resolución
151, que otorgaba a la llamada hasta ese momento Plaza Cívica,
el nombre de Plaza de la Revolución José Martí.
En ese sitio histórico han ocurrido
muchos de los principales actos y acontecimientos de la Revolución
Cubana: clausuras de congresos del Partido y varios eventos
internacionales, celebración de actos de solidaridad;
aniversarios del asalto al cuartel
Moncada, del triunfo de la Revolución y otras efemérides
importantes; asambleas generales del pueblo, Marchas Combatientes;
desfiles obreros, militares y estudiantiles; ceremonias de
graduación de estudiantes y de iniciación de
pioneros, veladas solemnes y despedidas de duelo.
La Plaza surgió a partir de la idea,
en la década de 1940, de levantar un monumento a José
Martí en la zona donde estuvo la Ermita de los Catalanes.
Un concurso internacional convocado al efecto dio a conocer
su fallo en 1943, pero en 1952 una comisión gubernamental
decidió que se erigiera el proyecto que había
quedado en tercer lugar, dado que “su estructura vertical
era más apropiada”. Esto provocó una polémica
nacional, porque “casualmente” uno de los autores
del proyecto era el ministro de Obras Públicas y coordinador
de las obras de la Plaza.
Para homenajear al Apóstol en su centenario sin afectar
al presupuesto estatal, los gobernantes realizaron una recaudación
pública con el fin de reunir los fondos necesarios
que permitieron la ejecución del complejo monumentario,
terminado totalmente después del triunfo de la Revolución.
Con 112,75 metros de altura hasta la torre de remate y 141,995
hasta los faros y banderas, el monumento es el punto más
alto de la ciudad de La Habana. Su diámetro total es
de 78,50 metros.
La pirámide de la Plaza de la Revolución,
de unos 28 metros de ancho, tiene un elevador interior de
90 metros de recorrido y una escalera de 579 peldaños.
En el área de la base del monumento fueron escritos,
con letras color oro, 79 pensamientos martianos, distribuidos
entre los cinco salones que existen. La parte superior es
una réplica de la planta baja.
Otra de sus características es que
en el piso se reflejan las distancias entre el lugar y las
capitales de 43 países, así como entre ocho
lugares de la Isla. Desde sus balcones se divisa el paisaje
hasta 60 kilómetros aproximadamente.
La estatua del Héroe Nacional, formada por bloques
de mármol, tiene 18 metros de altura y la rodean seis
pilares que representan las antiguas provincias del territorio
nacional, con sus respectivos escudos.
Desde 1996 es sede del Memorial
José Martí.
Fuente: Sitio www.habanaenlinea.cu
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