| Un
S.O.S. después de Cartagena
Por Ronal
Carrero Texidor

La cubana Anai Tejeda remató
los 4 X 100 metros, con el que Cuba obtuvo el oro durante
los Juegos.
(Foto: Archivo) |
El fuego centroamericano se
extinguió tras quince días de exposición
en la ciudad colombiana Cartagena de Indias, bañada
por el mar Caribe. El goce de más de siete mil concursantes
convocados por el Comité Organizador para participar
en 38 disciplinas de esta XX edición superó
las expectativas en torno a la lid, aunque como en toda confrontación
múltiple, sucedieron sorpresas no esperadas.
Cuba, la eterna ganadora, encontró
oposición de potencias como México (a la postre
subtitular), que nos mantuvo en vilo durante buena parte del
evento. Dicho sea de paso, fue evidente además que
el aporte de nuestros técnicos diseminados por varios
países de la región viene dando sus frutos.
La comitiva criolla, al salir de la isla,
tenía la intención de cosechar cerca de 300
medallas de cualquier color, pero la realidad resultó
otra. Por ejemplo, abrimos la cuenta del medallero en las
dos primeras jornadas, pero la delegación mexicana,
en cuanto comenzaron sus deportes con mayor empuje, ascendió
al trono. No fue sino hasta la histórica fecha del
26 de Julio en que conseguimos reconquistar la primacía
en medio de una dura porfía.
Según los datos por la página
Web de la competición, la isla mayor de las Antilllas
se adjudicó los pergaminos dorados en atletismo, judo,
lucha, canotaje, boxeo, esgrima, taekwondo, kárate,
remo, badminton, voleibol de playa, hockey sobre césped,
polo acuático, balonmano (f) y béisbol. Entre
el segundo y tercer puestos estuvieron 10 deportes, del tercero
al quinto otros siete, y algo muy penoso: la natación
fue a parar a la décimotercera posición.
Hay que encionar que algunas delegaciones
decidieron no buscar consenso en pos de competir en algunas
pruebas, como fue el caso del remo, para frenar en alguna
medida la barrida cubana, donde solamente se inscribieron
7 modalidades en detrimento del juego limpio al que se aspira:.
Se eliminaron del programa de competencias un total de 12.
Sin comentarios.
En en el exceso de confianza estuvieron
quizá nuestros errores,. Algún que otro deporte
no produjo las emociones esperadas. Las derrotas del voli
de sala en ambos sexos, la nefasta actuación de los
nadadores (donde nada más se cosechó una presea
bronceada), nos llevan a hacer un llamado a la reflexión.
Es preciso revisar todo lo concerniente a la preparación
de los atletas, lograr mayor participación en los topes
de fogueo, previos a cualquier cita de primerísimo
nivel, y desde luego, intensificar el trabajo en función
de la formación en todas las edades y subsistemas de
enseñanzas competitivas, incluyendo el alto rendimiento.
Pienso en la necesidad de dar seguimiento
total a estas inquietudes. Condiciones tenemos, los recursos
humanos se acrecientan y nos expandimos por los cincos continentes.
Nos toca concentrar nuestros esfuerzos y no perder un minuto
en beneficio del deporte cubano.
Todavía queda mucha tela por
donde cortar en 2006. Varios eventos de importancia capital
afloran en el segundo semestre, y de seguro los deportistas
de la isla sacarán a flote sus dotes de campeones.
Pero, ojo: hace falta lanzar un S.O.S, porque en el almanaque
competitivo del actual ciclo faltan los Juegos Panamericanos
señalados para la ciudad carioca de Río de Janeiro
en 2007 y los Juegos Estivales de Beijing`07.
|