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Atletismo
Lo que nos dejó el Mundial
Por Jesús
E. Muñoz Machín

La medalla de plata de Lázaro
Borges es un hecho inédito en el salto con pértiga
cubano.
(Tomada de www.cubadebate.cu) |
La actuación de la delegación
cubana en el XIII Campeonato
Mundial de Atletismo, celebrado en Daegu, Corea del Sur,
ha suscitado diferentes criterios entre los seguidores del
deporte rey en la Isla.
Esto no asombra, pues del noveno puesto
por puntos y el 18 en la tabla general de medallas pueden
realizarse varias lecturas. Mecánicamente podríamos
hablar de la labor de los atletas cubanos en la justa asiática
en términos de buena, mala o aceptable, sin embargo,
considero más importante razonar acerca de los aspectos
positivos y negativos que dejó el evento.
La nota más alta corrió a
cargo del pertiguista Lázaro
Borges, plata con un impresionante salto de 5,90 metros
(RN*), 15 centímetros por encima de su marca anterior.
Igualmente halagüeño resulta comprobar la estabilidad
de la discóbola Yarelis
Barrios, el decatlonista Leonel
Suárez y el jabalinista Guillermo Martínez,
todos con medallas de bronce. Esta tríada también
alcanzó el podio en la cita de Berlín 2009,
aunque en aquella ocasión fueron subcampeones.
Otra atleta destacada fue la pertiguista
Yarisley Silva, quinto lugar
con 4,70 metros (RN), muy superior al 4,62 que poseía
hasta entonces. Los resultados de Yarisley y Borges vaticinan
un increíble futuro para el salto
con pértiga en Cuba.
De acuerdo con los pronósticos estuvieron
la martillista Yipsi
Moreno y la triplista Mabel
Gay, cuarto lugar en ambos casos, y el discóbolo
Jorge Fernández, octavo. En el caso de Yipsi, se batió
con las mejores de la temporada y quedó muy cerca del
bronce. La marca de 74,48 m es lo mejor de la temporada para
la camagüeyana. Por su parte, Gay logró el mejor
salto de su vida (14,67m), pero la lid estuvo demasiado fuerte
en contraste con la del 2009, donde fue subcampeona con un
salto menor. Para Fernández el mérito de haberse
incluido en la final.
Con ganas de más nos dejó
el cuarto lugar del triplista Alexis Copello.
No obstante, su estirada de 17, 47 m no estuvo mal y quedó
apenas a tres centímetros del bronce, alcanzado por
el “eléctrico” estadounidense Will Claye,
con marca personal de 17, 50 m.
El resto de la armada masculina del triple
estuvo por debajo de sus posibilidades. Yoandri Betanzos concluyó
onceno en la final con una paupérrima marca de 16,67
m y Arnie David Girat no pasó la primera ronda.
También decepcionó la bala, con un Carlos Véliz
que no llegó a 20 metros a la hora de la verdad y sigue
sin cuajar un buen resultado en eventos grandes, a pesar de
poseer marcas respetables.
Las otras dos representantes de esta especialidad, Misleidis
González y Maylín Vargas, ni siquiera llegaron
a la final. Para Misleidis, finalista mundial y olímpica,
es una de sus peores actuaciones en competencias de este tipo,
mientras la joven Maylín no acaba de consagrarse.
Y si Guillermo Martínez se ha convertido
en uno de los grandes en el lanzamiento de la jabalina para
hombres, en la rama femenina no ha llegado el relevo de la
ex recordista mundial Osleidis Menéndez. La representante
antillana esta vez fue Yanet Cruz, quien llegó a la
justa con una marca personal de más de 63 metros y
ni se acercó a los 61,50 que se exigían para
avanzar a la gran final.
Después de este breve panorama, que
no incluye la labor de toda la delegación cubana, sino
la de los atletas que a priori parecían tener más
posibilidades, llegó la hora del plato fuerte: el vallista
Dayron Robles y la triplista
Yargelis Savigne.
Robles, recordista mundial y campeón
olímpico de los 110 metros con vallas, entró
primero en la meta y parecía que conquistaba el único
título que le faltaba en su rico palmarés; pero
la delegación china protestó por dos roces accidentales
del antillano propinados por el antillano a Liu
Xiang y los jueces, al analizar el video, descalificaron
al cubano. Sin dudas fue una polémica decisión
de la que se hablará por un largo tiempo.
Por su parte, Yargelis se lesionó
en el tercer salto y con su único intento válido
—14.43 m—, ancló sexta. La final del triple
estuvo muy fuerte, pero la guantanamera tenía para
lograr su tercera corona mundial consecutiva.
En resumen, fue una competencia donde hubo
de todo: atletas que se crecieron, otros que estuvieron cerca
de sus pronósticos, algunos que decepcionaron y aquellos
a los que la mala suerte les hizo una mala jugada.
Si valoramos fríamente la actuación cubana,
en la tabla por puntos puede catalogarse de aceptable (48
pts – 9no lugar) y en la de medallas de mala (una plata
y tres bronces), máxime cuando por primera vez Cuba
se va sin metales áureos en estos certámenes.
Sin embargo, antes de esgrimir cualquier
criterio piense que solo con el oro escamoteado a Dayron Robles,
la Isla se hubiera colocado séptima por medallas y
por puntos. No obstante, lo pasado, pasado. Las lesiones y
las descalificaciones están dentro del deporte, y si
no, pregúntenle al fenómeno jamaicano Usain
Bolt.
* Récord Nacional
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