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¿Juventud o juventudes?
Por Araima
Saco

Formen parte de un grupo o no, de
manera general los jóvenes sienten las mismas necesidades
de aceptación social, reconocimiento y afecto.
(Tomada de www.juventudrebelde.cu) |
En este mes de septiembre se desarrolló
en la Casa del Alba Cultural, en La
Habana, el espacio Balcón Latinoamericano, donde
se abordó como tema central la juventud cubana de hoy.
En él se presentaron tres investigaciones sobre el
comportamiento de los jóvenes visto desde diferentes
aristas: conducta social, diversidad sexual y culturas juveniles.
En el intercambio de experiencias participaron investigadores
del Centro
de Estudios sobre la Juventud, la Universidad
de La Habana, representantes del Comité Nacional
de la UJC,
la FEU,
y por supuesto, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
(LACSO), que auspició el evento.
Los estudios expuestos arrojaron resultados interesantes que
permiten conocer un poco mejor a la juventud de estos tiempos.
Por ejemplo, se constató que, en general, los jóvenes
cubanos son el reflejo de sus padres y la educación
recibida en el hogar.
Se señalaron como rasgos típicos entre los adolescentes
las malas formas, los tratos inadecuados, la escasa práctica
de solidaridad. Sin embargo, tienen conocimientos teóricos
de los principales hábitos de conducta social, como
la cortesía, el respeto a los demás, y el cuidado
de la propiedad social y el medio ambiente, por lo que se
palpa un divorcio entre los discursos y la manera de actuar.
En estos momentos son varios los grupos dentro de la propia
juventud, y cada quien es libre de elegir a cuál pertenecer
o no. No obstante, según plantean especialistas de
la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana,
ya formen parte de un grupo o no, de manera general los jóvenes
sienten las mismas necesidades de aceptación social,
reconocimiento y afecto.
En cuanto al tema de la diversidad sexual, la licenciada Suzet
Fuentes apuntó que aun cuando en la vida cotidiana
interactuamos con personas de preferencias sexuales diferentes,
persisten prejuicios, estereotipos y la resistencia a la aceptación.
Todavía en la juventud cubana están bien arraigadas
las actitudes patriarcales y homofóbicas, a pesar de
lo mucho que se ha abierto el diapasón en este sentido.
A grandes rasgos, estos fueron los planteamientos que, sin
bien despejaron muchísimas interrogantes, dieron pie
a un debate donde surgieron nuevas incógnitas para
posteriores investigaciones.
Algo sí quedó claro: no se debe hablar de juventud
en el mundo, sino de juventudes, porque aunque tienen puntos
en común, los jóvenes son diversos en muchos
sentidos.
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