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"¿Por qué Cuba ha tenido que acudir al
Estado de Necesidad para protegerse?"
El periódico Granma publicó el lunes
3 de octubre un artículo titulado "Por qué
Cuba ha tenido que acudir al Estado de Necesidad para protegerse",
en el que hace un recuento de las más importantes actividades
terroristas organizadas impunemente en Estados Unidos por
los criminales Luis Posada Carriles y Orlando Bosch.
A continuación, el texto íntegro:
Por estos días, nuestro país rememora aquel
monstruoso acto que hace 35 años conmovió al
pueblo cubano con la voladura en pleno vuelo de un avión
civil de Cubana de Aviación con 73 personas a bordo.
Uno de los asesinos murió recientemente en Estados
Unidos como protegido de las autoridades, pese a que nunca
renunció al ejercicio de la violencia terrorista. Orlando
Bosch Ávila, como Luis Posada Carriles y otros muchos
personeros de la mafia cubanoamericana gozaron de la absoluta
impunidad para agredir al pueblo cubano.
Orlando Bosch se puso en contacto con la CIA desde principios
de los 60, como esa propia agencia de inteligencia lo ha reconocido
y no pocas fuentes lo ubican dentro del grupo que llevó
a cabo el magnicidio del presidente John F. Kennedy en la
ciudad de Dallas (estado de Texas) el 22 de noviembre de 1963.
Desde 1963 está inmerso en actividades de bombardeos
sobre centrales azucareros cubanos. Según la prensa
de Miami de aquella época, Bosch se jactó de
haber lanzado unas 5 000 cápsulas de sustancia de fósforo
vivo sobre territorio cubano y al final, a propósito
de esta acción, declaró a los medios de comunicación:
"Si tuviéramos recursos, ardería Cuba de
un extremo a otro".
El 16 de septiembre de 1968, Bosch se trasladó al puerto
de Miami y lanzó un proyectil de bazooka contra la
nave polaca Polanica, en pleno puerto de Miami, como antes
lo había hecho ya contra otras embarcaciones y dirigió
amenazas escritas al Presidente de México, al Jefe
de Estado español, general Francisco Franco, y al primer
ministro británico, Harold Wilson, pretendiendo causar
daños a barcos y aeronaves de aquellas naciones. Fue
condenado a 10 años de cárcel.
Allí se conoce de que tanto en Cuba como en el exterior,
fomentados principalmente desde Miami y Nueva York, el grupo
de Orlando Bosch ha colocado más de 100 bombas contra
objetivos en más de 30 países en los dos últimos
años.
Con la anuencia de algunas autoridades norteamericanas comenzó
en 1972 un proceso para tratar de ponerlo en libertad. Así,
por ejemplo, el entonces gobernador de la Florida, Claude
Kirk, en una cena promovida por la Cámara de Comercio
Latina que está dominada por la mafia cubana, declaró:
"Cuando pienso en los hombres libres que buscan libertar
a su patria, necesariamente tengo que pensar en el doctor
Bosch. Estoy trabajando, efectivamente, para que lo suelten,
y creo que dentro de poco veré los resultados".
Orlando Bosch sale en libertad condicional, sin ninguna condicionalidad,
de inmediato reinicia sus actividades terroristas, viola su
estatus y se marcha del país, hacia Venezuela, y luego
hacia Chile, donde establece un programa de cooperación
con la dictadura de Pinochet. En mayo de 1976, una larga audiencia
del Subcomité Judicial del Senado de Estados Unidos,
discute el tema del terrorismo en el área de Miami.
Ahí comparecen funcionarios de la CIA, del FBI y de
otras instituciones norteamericanas, donde se asegura que
Orlando Bosch es el terrorista más activo.
En esta audiencia senatorial, oficiales federales aseguran
que "Bosch está bien financiado por unos pocos
exiliados ricos de Estados Unidos que apoyan sus intentos
extremistas", y que "la política de Estados
Unidos con relación a Bosch cambió porque el
gobierno no quiere gastar dinero en su extradición,
procesamiento y encarcelamiento", dijo una fuente del
Departamento de Justicia.
En 1976, crea el CORU, Coordinación de Organizaciones
Revolucionarias Unidas (CORU), que ejecutaría en ese
año y en los siguientes decenas de acciones terroristas
contra entidades cubanas y de otros países latinoamericanos
y europeos.
La primera acción del CORU se realizó el 10
de julio de 1976 contra la línea aérea Cubana
de Aviación en Barbados; el 11 contra Air Panamá
en Colombia; el 23 fue asesinado Artagñan Díaz
Díaz, funcionario del Instituto Cubano de la Pesca
en Mérida, Yucatán, México, cuando intentaron
secuestrar al cónsul cubano en esa ciudad. Y así
suceden muchas más hasta el 6 de octubre, que es destruido
en pleno vuelo el avión de Cubana de aviación
en Barbados, plan largamente soñado por el terrorista
Orlando Bosch.
Con el apoyo de Otto Reich y la Fundación Nacional
Cubano Americana (FNCA) regresa a Estados Unidos. Es detenido
y tras una investigación, el Procurador General adjunto
Interino estadounidense Joe D. Whitley, determina que debe
ser deportado ya que "Bosch es un extranjero inadmisible
porque hay motivos razonables para creer que probablemente
se dedicará, después de su ingreso, a actividades
que estarían prohibidas por las leyes de los Estados
Unidos relativas al espionaje, el sabotaje y el desorden público
o a alguna otra actividad subversiva para la seguridad nacional".
Según el New York Times del 17 de agosto de 1989, la
congresista de origen cubano Ileana Ross-Lehtinen, con el
apoyo de Connie Mack y Jef Bush, negoció personalmente
con el entonces presidente George Bush, padre, la liberación
de Bosch.
En la conferencia de prensa que siguió a su liberación
en 1990, Bosch describió abiertamente el "arreglo"
que acababa de firmar, minutos antes con las autoridades norteamericanas,
como "ridículo" y una "farsa".
Añadió el terrorista con su arrogante ironía:
"Compraron la cadena pero no tienen el mono".
Y así, reinició sus actividades contrarrevolucionarias
y hasta fundó el llamado Partido Protagonista del Pueblo
sin ser molestado por las autoridades norteamericanas. Bajo
esa pantalla creó la corporación no lucrativa
"El Gran Operador", para recaudar fondos y enviar
medios y recursos bélicos a sus seguidores en Cuba
bajo el lema "Mezcla para los Albañiles".
Bosch tendría el cinismo, en una entrevista televisiva,
de designar sus víctimas de la aeronave destruida,
como "cuatro o cinco negritas".
Por estas cosas, Cuba tuvo que acudir al "Estado de Necesidad",
para proteger a nuestro pueblo e infiltrar a hombres como
nuestros Cinco Héroes en las organizaciones terroristas
para monitorear sus actividades.
(Tomado de http://www.radiohc.cu)
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