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Vicepresidente de la FEEM, pero también dirigente cederista
Por Eyder La O Toledano

Rosmani está convencido de
que hay una juventud dispuesta y entusiasta.
(Foto: Leonel Escalona Furones) |
Rosmani Porte Limonta tiene madera de líder,
habla muy bien, con clara dicción y visión del
presente de Cuba y del mundo.
Su ejemplar actitud como estudiante trasciende el entorno
del instituto politécnico Diosmedes Córdova,
en Guantánamo,
donde se forma como técnico medio en Normalización,
Metrología y Control de la Calidad.
Pero al audaz adolescente no le basta la enorme responsabilidad
que implica la vicepresidencia de la FEEM
a nivel provincial y se propuso conquistar el barrio como
dirigente cederista, otra de las empresas en que se empeña
con apenas 18 años de edad.
Aunque muy joven, Rosmani asume el cargo de ideológico
de la Zona número 2, en el reparto Obrero, con la dignidad
y el compromiso que entraña una labor que requiere
movilizar a las masas, hacerles conciencia del trabajo político
de los Comités de Defensa
de la Revolución, en sintonía con la actual situación
económica del país.
Por esa postura quizás algunos de sus contemporáneos
lo vean como un adolescente extraño, pero en la populosa
barriada goza de estima, consideración y apoyo. Igual
nada como pez en el agua en lo concerniente a la masiva organización
cubana, sin descuidar sus estudios y los gustos propios de
su edad.
V: ¿Por qué tan joven asumes la responsabilidad
de ideológico de una zona?
“La edad no influye para nada, y creo que asumir esta
o cualquier otra responsabilidad debe ser el compromiso de
los jóvenes, porque es la manera de continuar haciendo
la historia de nuestros antecesores y de defender el futuro
de la Revolución, el principal deber.
“Es la forma de sustentar el legado
histórico que siempre ha estado en manos de la juventud
cubana, guiada por el ejemplo de Martí,
Fidel, Raúl y otros tantos que refundaron la patria
e hicieron la Revolución".
V: Entonces consideras que los CDR no son una organización
exclusiva de personas adultas.
“Realmente, es necesario que la generación histórica,
la fundadora de los Comités, y personas con más
experiencia en la vida puedan llevar de la mano la organización
y también guiar a los jóvenes que ahora nos
integramos a ella, para armarnos de esos conocimientos y hacer
mejor el trabajo. Pero sin dudas, se necesita de la juventud
para fortalecer los CDR, impregnarles nuevos bríos,
ideas frescas y renovarlos, sin perder su esencia.
V: Se dice que muchos jóvenes en los barrios
no sienten interés por la organización ni para
asumir responsabilidades como la tuya.
“No comparto esa idea, y creo que los CDR deben responder
con más dinamismo al llamado de motivar a los jóvenes
para que se integren a ella de manera activa y entusiasta.
“Por ejemplo, hace poco los estudiantes de la Universidad
Pedagógica Raúl
Gómez García realizaron donaciones voluntarias de sangre,
tarea que demuestra que hay una juventud preocupada y ocupada
por gestos altruistas, y que también está presente
y dispuesta a mantener los valores de la Revolución”.
V: ¿Cuándo comenzaste tus labores en
los CDR y cómo te decidiste?
“Tenía 17 años y fue una experiencia maravillosa,
pues no esperaba que la gran mayoría de la masa estuviera
de acuerdo.
“En la zona que dirijo hay nueve Comités y casi
todos los miembros apoyaron mi elección, aunque en
ese momento no podía comprender por qué decidían
que una persona tan joven asumiera la labor ideológica.
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