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Qué dice la Ley de Ajuste Cubano

La Ley de Ajuste Cubano estimula
la migración ilegal de personas.
(Tomada de www.ecured.cu) |
Una de las más claras
expresiones de la política migratoria criminal, inmoral
y discriminatoria de Estados Unidos contra el pueblo cubano
es la llamada Ley de Ajuste Cubano, engendro legislativo adoptado
en 1966 con el deliberado propósito de incentivar las
salidas ilegales de ciudadanos de la Isla hacia este país.
Única de su tipo en el mundo, ofrece a los cubanos
que arriben a Estados Unidos de modo irregular e ilegal, privilegios
que no reciben personas de otra nacionalidad o país.
El tratamiento "preferencial" otorgado a los ciudadanos
de Cuba, y que los ha distinguido hasta hoy del resto de los
extranjeros que llegan a la nación norteña,
adquirió su basamento legal el 2 de noviembre de 1966,
fecha en que el presidente Johnson firmó la Ley de
Ajuste Cubano.
La misma establece que: "cualquier extranjero nativo
(de Cuba) o ciudadano cubano, que haya sido inspeccionado
y admitido o puesto bajo palabra de Estados Unidos después
de primero de enero de 1959, y que haya estado presente físicamente
al menos durante dos años, puede ser ajustado por el
Fiscal General, a su discreción y conforme a las regulaciones
que pueda prescribir, a la de extranjero admitido legalmente
para residir permanentemente".
Es decir, la legislación plantea que cualquier cubano
que llegue a territorio norteamericano, sin reparar en formas
y métodos empleados para ello, y viva allí durante
dos años (después se rebajó a un año,
que es lo vigente hoy), puede recibir del Fiscal General (en
la práctica, las autoridades de inmigración
del INS) la condición de Residente Permanente en Estados
Unidos.
En virtud de ese malintencionado engendro jurídico
y a diferencia de los inmigrantes de otras nacionalidades,
cualquier cubano que arribe a suelo estadounidense por cualquier
medio, en particular por vías ilegales, obtiene inmediatamente
beneficios tales como el reconocimiento de su presencia legal
en el territorio, facilidades para ser empleado y el acceso
a distintas prestaciones sociales. A lo anterior se une la
posibilidad de obtener la residencia legal de modo casi automático
al año de llegada al país.
Esta facultad que se ha dado al Fiscal General — y que
las autoridades de inmigración aplican—, ha sido
empleada desde entonces para admitir en Estados Unidos a todo
cubano que llegue a este país, independientemente de
sus antecedentes penales, y se extiende impunidad a los responsables
de graves delitos, muchos de ellos cometidos con el objetivo
de alcanzar el territorio norteamericano.
A tenor de la Ley de Ajuste Cubano, el país norteño
manipula sistemáticamente el otorgamiento de la condición
de refugiado, al concederla de modo automático a cada
cubano que arriba a esa nación. Se califica como refugiado
prima facie a la persona cuya motivación
para emigrar es totalmente económica.
La mencionada ley permite a los cubanos, al llegar a los Estados
Unidos, recibir de forma inmediata y automática permiso
de trabajo, prescindir de la prestación de una declaración
jurada de manutención (AFFIDAVIT OF SUPPORT) para recibir
su residencia legal; obtener un número de seguridad
social, beneficios públicos de alimentación
y alojamiento; ajustar su situación migratoria sin
necesidad de ir a su país de origen a recibirla —como
ocurre con solicitantes de otras nacionalidades—, sin
necesitar abogados ni incurrir en gastos para obtener el beneficio
de la residencia permanente .
El gobierno norteamericano no se limitó a extender
los privilegios antes identificados a los cubanos tras el
arribo a su territorio. Promovió las salidas ilegales
del país a través de una profusa propaganda
de los "beneficios" que encontrarían los
habitantes de la Isla al emigrar irregularmente a Estados
Unidos. Los propios servicios oficiales de radio y televisión,
cuya programación anticubana es financiada y controlada
por las autoridades de ese país, han servido de aliento
a la emigración ilegal. Han presentado a brutales y
asesinos secuestradores de embarcaciones y aeronaves como
héroes, y ocultan los peligros reales que acechan a
aquellos que viajan en frágiles embarcaciones.
La aplicación oportunista y criminal de la llamada
Ley de Ajuste Cubano; la falta de medidas eficaces para poner
coto a la emigración ilegal y eliminar el contrabando
de personas; el estímulo y la impunidad que recibían
los perpetradores de secuestros armados de embarcación
y aeronaves; la casi nula ejecución del Acuerdo Migratorio
Bilateral de 1984 y el impacto brutal del recrudecimiento
del genocida bloqueo contra Cuba, en el contexto de la abrupta
interrupción de las relaciones económicas con
el desaparecido campo socialista, fueron los factores esenciales
que generaron la denominada "crisis de los balseros"
en agosto de 1994, como resultado de la cual emigraron ilegalmente
hacia Estados Unidos más de 30 000 personas.
Ese propio año fueron asumidos nuevos acuerdos migratorios
entre ambos países. Sin embargo, la continuidad en
la aplicación de la Ley de Ajuste Cubano y la política
de
" pies secos o pies mojados" —que se traduce
en que aquellos que logran alcanzar el territorio norteamericano
no son devueltos a la isla— , en las condiciones de
limitaciones económicas que impone el bloqueo yanqui
a Cuba, constituye un permanente estímulo a las salidas
ilegales del país por parte de los interesados en emigrar
a la potencia del Norte que no pueden hacerlo por vías
legales.
La precariedad y fragilidad de los medios utilizados en las
travesías marítimas y los riesgos asociados
a operaciones de tráficos de emigrantes que se llevan
a cabo en embarcaciones procedentes de la Florida, han costado
cientos de vidas humanas y ponen en peligro otras muchas en
el futuro.
Estados Unidos no podrá establecer el control y la
disciplina en sus propias costas mientras exista dicha ley,
y mucho menos mientras continúe financiando y perfeccionando
las transmisiones radiales y televisivas contra la Isla, que
llevan a cabo un incesante aliento a las salidas ilegales,
como parte de la guerra política y psicológica
contra Cuba.
Como consecuencia de la criminal política de manipulación
de los vínculos migratorios y la estimulación
a las salidas ilegales del país, se produjo el lamentable
caso de la desaparición en el mar de la madre de Elián
González, y el posterior secuestro en Miami del niño
cubano.
Sobre las autoridades de Estados Unidos recae enteramente
la responsabilidad de que a lo largo de más de tres
décadas hayan perecido, o corran todavía el
peligro de perder sus vidas, numerosos seres humanos, incluso
niños, que son incitados a cometer tales aventuras
como consecuencia de una política asesina, carente
de toda ética y sentido humano.
Cuba seguirá denunciando públicamente a esta
"Ley de la Muerte" ,y continuará alertando
sobre los graves riesgos y peligros que plantea como estímulo
a la emigración ilegal de cubanos en condiciones de
grave vulnerabilidad.
(Tomado de www.museobatallasideas.cult.cu)
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