| San
Martín tiene un museo en España
Por Alicia
Centelles

…”parecía de
acero; miraba como un águila…”
(Foto: Archivo) |
A los vecinos de la localidad española
de Cervatos de la Cueza, en Palencia, les preocupaba sobremanera,
hace unos años, el estado en que se encontraba la casa-museo
en que nació el general José de San Martín,
libertador de Chile, Argentina y Perú. Por ello, solicitaron
ayuda a la Fundación Sanmartiniana de Argentina, para
conservar y mantener abierto el inmueble.
La entrada a la casa-museo de San Martín
es gratuita, y la empleada que guarda la llave y atiende a
los visitantes tampoco cobra un centavo. Por ese motivo, el
alcalde de Cervatos de la Cueza, localidad muy cercana al
famoso Camino de Santiago, solicitó un poco de atención
a la mencionada entidad, luego que la Diputación Provincial
y la Junta de Castillo y León habían aportado
ya unos veinticuatro mil dólares, dos años antes.
Donde estaba San
Martín siguió siendo libre la América
“Hablaba poco; parecía de acero; miraba como
un águila; nadie lo desobedecía: su caballo
iba y venía por la pelea, como el rayo por el aire”.
Así caracterizó José
Martí al general San Martín, en su famoso relato
“Tres héroes”.
El patriota, llevado por sus padres a Argentina
poco tiempo después de nacido, regresó a España
años más tarde, y en la batalla de Bailén
contra el invasor napoleónico, se ganó el grado
de capitán mayor.
En 1812 San Martín retornó
a Buenos Aires, y así se inició su carrera libertadora.
Con la victoria de Maipú aseguró la independencia
de Chile, y luego logró la de Perú. Pero prefirió
dejar los asuntos de esa nación en manos de Bolívar,
y marchó a Europa, con la salud muy quebrantada. Murió
en Francia, casi ciego, en 1848.
Todo comenzó
por unos papeles
El alcalde de la localidad española de Cervatos de
la Cueza, explicó que por unos papeles que se encontraron,
se supo que la pequeña casa que hoy lleva el número
27 en la calle de La Salida, fue donde vino al mundo el futuro
patriota americano.
El 2 de julio de 1978 se celebró,
con la presencia del embajador de Argentina, la apertura de
la casa-museo. El local es un genuino exponente de cómo
era la vida hace doscientos años en las tierras castellanas,
y además de los enseres, contiene otros objetos de
la época, como camas con sus colchones de lana, husos
para hilar y una cuna de madera donde se dice que se meció
el bebé que años más tarde llegaría
a convertirse en uno de los héroes de la independencia
latinoamericana.
|