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Riesgo y placer
Por Myrla Pizarro de la Uz, estudiante de Periodismo
Especial de la AIN para Somos Jóvenes
Fotos: Juan Pablo Carreras

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María y Carlos esperaban impacientes a su hija Ana,
de 14 años. Ella aún no había regresado
de la escuela y eran más de las ocho de la noche. El
día anterior habían tenido una discusión
muy fuerte porque Ana quería colocarse un piercing
en el ombligo para estar a la moda cuando viniera el verano.
La mayor parte de sus compañeras de estudio los exhiben
en disímiles lugares del cuerpo y ella marca la diferencia.
Además, cuenta que su ídolo musical, Cristina
Aguilera, posee 11 en su anatomía.
La jovencita regresó muy tarde y sus padres notaron
que al final se había perforado el ombligo sin autorización,
lo cual motivó más peleas en casa.
La moda de horadarse
Desde tiempos inmemoriales el ser humano, impulsado por la
religión, las supersticiones,
el arte, las costumbres, la estética o la moda, ha
tatuado o perforado distintas partes de su cuerpo.
Aunque resulta imposible determinar con exactitud la aparición
del anillado corporal o piercing, que en
español significa perforación,
se conoce que en Roma los miembros de la guardia del César
usaban aros en los pezones para demostrar hombría y
audacia.
Dicha práctica también se extendió a
la India, donde las jovencitas eran anilladas en la nariz
antes de sus nupcias, como símbolo de devoción
a su cónyuge.
En algunas culturas de la antigüedad se adoptaba esta
expresión porque, según sus creencias, los defenderían
de malos espíritus o tragedias. Durante la época
de la Inquisición muchas comunidades religiosas utilizaron
el anillado genital como método de castidad y de expiación
de culpas.
Actualmente, diversos grupos étnicos colocan un piercing
entre las dos fosas nasales, con el propósito de adornar
su rostro, diferenciarse del resto de los grupos tribales
y conocer el estatus social del que lo lleva.
En Brasil, por ejemplo, existen comunidades que tienen la
costumbre de hacer un pequeño corte bajo el labio o
en los lóbulos de las orejas, que les aumenta el tamaño
y donde colocan una pieza circular.
La colonización, la Ilustración,
las revoluciones Inglesa y Francesa y otros procesos sociales
de para que estos cambios trascendieran las fronteras europeas
y llegaran al continente americano.
Huellas imborrables
Asumir una moda, una conducta o un símbolo forma parte
de los fenómenos vinculados con la globalización
y el intercambio cultural de unas naciones con otras. El acceso
a Internet y a otros sitios o espacios informativos que socializan
tendencias y costumbres de diversas regiones, y la irradiación
del consumo cultural, intervienen en la reproducción
del piercing.
Según la socióloga Eneycy Morejón, muchas
de las personas que lo usan lo hacen porque piensan que así
pueden desinhibirse en relación con el cuerpo, obtener
la libertad en toda su expresión, el respeto a su espacio,
no reprimirse ante nada y estar dispuestos siempre a vivirlo
todo con intensidad.
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