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2012: El fin del mundo
Por Mongui
Fotos: Archivo
Michel de Nostradamus, uno
de los más célebres adivinos conocidos, predijo
a su manera el fin de los tiempos. Sin embargo, pese a que
muchos de sus vaticinios se han cumplido, parece que en este
erró el tiro, porque para él ya la Tercera Guerra
Mundial debería haber ocurrido con la consecuente destrucción
de gran parte de la humanidad y el inicio de un nuevo periodo,
luego de que, según él, dos grandes poderes
del Norte pugnaran en brutal masacre.
La Biblia, por su parte, aunque no establece fecha exacta,
se refiere al Día del Juicio Final, y habla de siete
dragones y de prostitutas; y de mil años de sufrimientos
y penurias, y de muertes y de hambre, que solo acabarán
cuando triunfe el reino de los cielos sobre Satanás
(el Diablo).
| Filmes, artículos
y libros sensacionalistas, sobre todo al estilo hollywoodense,
especularon con las supuestas profecías del fin
del mundo cuando llegáramos al año 2000
y, sin embargo, seguimos existiendo. El hombre, en su
miedo, suele inventar catástrofes y calamidades
que luego se atribuyen a personajes y pueblos supuestamente
“mesiánicos”, para legitimar tales
historias. |
Algunos dicen que ya estamos
en esos tiempos y que solo unos pocos “elegidos“
serán salvados. Esos son los que esperan la vuelta
del Mesías, encargado de redimir a la humanidad.
De este lado del Atlántico, los aztecas
creyeron que el 5 de mayo de 2000 nacería el sexto
sol, fecha en que iban a suceder grandes cataclismos y calamidades;
una corriente que han compartido zahoríes, vaticinadores,
sibilinos, embaucadores, charlatanes y “adivinos“…,
a lo largo y ancho del planeta. Todavía hoy no faltan
quienes pretenden asustarnos con aquello de que el mundo está
a punto de acabarse.
Parece que todas las conjeturas al respecto han fallado. En
cambio, la desaparecida civilización maya sí
ha despertado el interés de encumbrados curiosos y
científicos, por la asombrosa manera de interpretar
el fin de los días, pues incluso determinaron la fecha
de cuándo será el supuesto acontecimiento que,
si lo ajustamos al calendario juliano, ocurrirá el
próximo 21 de diciembre de 2012.

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Cuestión
de números
Los mayas nunca afirmaron literalmente que el mundo iba a
desaparecer, sino que lo dividieron en 13 períodos
de 400 años de 360 días cada uno, lo cual arrojaba
un total de un millón 872 mil días.
Ellos se ajustaron a los grandes
cambios que ha sufrido el planeta Tierra y definieron que
actualmente estamos viviendo el Cuarto Mundo. Es decir, que
el 21 de diciembre de 2012 no es el final, sino que indica
el comienzo del Quinto Mundo.
Esta antigua civilización creía que nuestro
Sol, al cual llamaban Kinich-Ahau, era un ser vivo que respiraba
y cada cierto tiempo se sincronizaba con la galaxia, generando
un haz luminoso que lo hacía brillar más intensamente
y producía en su superficie lo que nuestros científicos
llaman erupciones solares y cambios magnéticos.
Corresponde al hombre,
como ser pensante en nuestro planeta, asumir nuevos comportamientos
y modos de vida para adecuarse a los cambios de la Tierra
este 2012, y compartir el saber científico, de
manera que juntos podamos enfrentar las adversidades naturales
en un mundo de paz y colaboración.
Esto es: preservar nuestras fuentes de agua, evitar la
contaminación ambiental, distribuir mejor los alimentos
y poner a disposición de todos los avances cientí-fico-técnicos
que permitan, por ejemplo, desviar el curso de algún
cuerpo celeste con posibilidad de impactar en la Tierra. |
Para los mayas, el fenómeno
ocurría cada 5125 años, y provocaba que nuestro
planeta se viera afectado por los cambios en el Sol mediante
un desplazamiento de su eje de rotación.
Teniendo en cuenta esos números
y apoyados en la astrología, predijeron que a partir
de este movimiento se producirían grandes cataclismos,
pues, de acuerdo con sus cálculos, los procesos universales,
como la respiración de la galaxia, eran cíclicos
y nunca cambiaban.
Basados en sus observaciones, los mayas predijeron entonces
que a partir de la fecha inicial de su civilización
(3113 a.n.e.), y contando cinco 5125 años después,
llegaríamos al 21-22 de diciembre de 2012, cuando el
Sol cambiará su polaridad y producirá una gigantesca
llamarada radiante.
En resumen, ¿qué pasará?
Las opiniones están divididas: para algunos ocurrirá
un cambio de mentalidad hacia nosotros mismos y la Tierra,
conectaremos con una conciencia única y comprenderemos
que todo el Universo es uno y que cada ser vivo forma parte
de esa única entidad.
Otros defienden que los mayas nos indicaron el momento en
el cual el Sol se situará sobre el centro de nuestra
galaxia, cuando recibirá una gigantesca onda energética
que lo activará y producirá grandes radiaciones
a la Tierra, así como terremotos, cambios climáticos
y la inversión de los polos (algo que, indiscutiblemente,
motiva serias preocupaciones).
| Cada cierto tiempo
(siglos) la Tierra sufre transformaciones geológicas
responsables de cambios climáticos, erupciones
volcánicas repetidas, movimientos telúricos
y sunamis reiterados. Todos estos son eventos cíclicos
naturales y no significan que el mundo va a desaparecer. |
Ninguna de las dos direcciones, sin embargo,
niega la posibilidad de una explicación científica,
alejada de criterios apocalípticos y destructivos.
El marxismo, como filosofía, nos enseña sobre
la unidad indisoluble del mundo. Su objeto de estudio es,
precisamente, las leyes más generales que rigen la
naturaleza, la sociedad y el pensamiento.
Asimismo, otras disciplinas (de las cuales se nutrió
el propio marxismo) permiten acercarnos al origen de la Tierra,
su evolución y transformación, igual que nos
hablan de cambios geológicos que han provocado la desaparición
total o parcial de algunas especies.
Pero también es cierto que el mundo no se ha detenido;
por el contrario, flora y fauna se han readaptado al nuevo
entorno y la vida ha permanecido y, aún más,
se ha desarrollado en una escala cualitativamente superior.
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