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Defendió con su vida los intereses obreros
Este 22 de enero se cumplen 64 años
del asesinato del líder obrero Jesús Menéndez
Larrondo, guía de los azucareros, quien defendió
con sabiduría y coraje a los trabajadores y al pueblo
de Cuba
Por Nancy
Pérez Medina

Memorial Jesús Menéndez,
en la finca La Palma, donde vivió parte de su vida
el líder del movimiento azucarero y figura importante
de la Historia de Cuba
(Tomada de www.EcuRed.cu) |
¿Por qué ordenaron el asesinato
de Jesús Menéndez Larrondo? El 22 de enero de
1948 tenía apenas 36 años de edad y ya era conocido
y respetado como líder de la clase obrera y representante
de los azucareros, para quienes logró muchas mejoras
a pesar de vivir tiempos dictatoriales en los cuales alcanzar
un triunfo a favor de un trabajador solo era posible con inteligencia
y arrojo.
Audacia y talento vencieron la falta de
estudios y el duro trabajo desde niño, obligado por
la pobreza de una familia de descendientes de negros esclavos
y mambises asentados en el municipio de Encrucijada, en la
actual provincia de Villa
Clara. Allí donde nació este rebelde, específicamente
en la finca La Palma.
Comenzó Jesús Menéndez
su lucha por las reivindicaciones y derechos de los desposeídos,
en tiempos en que los dirigentes sindicales no contaban con
ingresos propios para mantenerse. En sus inicios representó
a los azucareros del central Constancia, hoy “Abel
Santamaría”, y a los tabacaleros con los que colaboraba
en el llamado “tiempo muerto” de la zafra.
Después fue organizador de la Federación
de Trabajadores de Santa Clara y forjador de la Federación
Nacional Obrera Azucarera, que por su iniciativa se convirtió
en la Federación Nacional de Trabajadores Azucareros,
al incluir a empleados y técnicos de todas las ramas
de esa industria. Con precarias condiciones, quien sería
más tarde denominado el General
de las Cañas reorganizó el movimiento sindical
en la entonces central provincia de Las Villas.
Al crearse la Confederación
de Trabajadores de Cuba, encabezada por Lázaro
Peña, Jesús se erigió en la segunda figura
del movimiento sindical cubano, a la vez que era representante
comunista en la Cámara del gobierno, desde donde defendió
a los trabajadores y al pueblo. Entre sus triunfos destacan
la labor unitaria, la caja de retiro, el aumento de salario
de ferroviarios y marítimos, así como la Cláusula
de Garantía y el Diferencial Azucarero
Al convertirse en un fuerte opositor a los
intereses del gobierno, este ordenó matarlo porque
no podía vencer tanta honradez y firmeza ideológica.
El mandato fue cumplido por un sicario del presidente Ramón
Grau San Martín, el capitán Joaquín Casillas
Lumpuy.
El 22 de enero de 1948 cayó en Manzanillo,
abatido por las balas, uno de los más sobresalientes
líderes sindicales cubanos de la primera mitad del
siglo XX, quien defendió con su vida los intereses
de los obreros, y les legó sus ideas y su ejemplo,
que hoy son guía en la eficiencia y disciplina que
debemos exhibir en cada puesto laboral.
Fuentes: Sitios web
www.trabajadores.cubaweb.cu y www.juventudrebelde.cu
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