| Nacimiento
de la CTC
En cumplimiento de la promesa hecha en el
Segundo Congreso Obrero Latinoamericano, se realizó
del 23 al 28 de enero de 1939 en Ciudad de La Habana el Congreso
Constituyente de la Confederación de Trabajadores de
Cuba, en el cual participaron alrededor de 1500 delegados
provenientes de 700 organizaciones de masa.
Diversos acuerdos se adoptaron en este congreso, como el reclamo
de que cesara toda forma de persecución y chequeo policiaco
a las actividades sindicales, se abogó por una Asamblea
Constituyente que dotara a Cuba de una nueva Carta Magna y
por la solidaridad con el pueblo español en su lucha
contra el fascismo.
Sin dudas, el acuerdo más trascendental fue declarar
disuelta la CNOC, la cual ya había desempeñado
dignamente su papel al llevar al movimiento obrero a un nivel
superior de organización y claridad, para en su lugar
crear la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC).
Para ocupar el cargo de secretario general de la organización
se eligió al obrero Lázaro Peña por su
destacada trayectoria como dirigente popular y por su honestidad
y valor.
La CTC, bajo la dirección de Lázaro Peña,
constituyó un baluarte de la unidad del movimiento
obrero cubano y de la defensa de los intereses del proletariado.
Aunque en ese mismo año se pidió la legalización
de la CTC, el Ministerio del Trabajo rechazó tal petición
basándose en la festinada interpretación de
un viejo decreto-ley. No fue hasta el 9 de abril de 1943 que,
por el decreto mil 123, publicado tres días después
en la Gaceta Oficial, la organización sindical nacional
tuvo reconocimiento legal. Al evaluar el Congreso, Lázaro
Peña afirmó por aquellos días:
"En Cuba se han celebrado ya otros grandes congresos
con fines significativos y en los que han participado las
masas de disímiles organizaciones de trabajo, pero
es la primera vez que asistimos a un Congreso consciente,
cabal y enteramente, de lo que la unidad es y significa para
Cuba. De aquí que para mí, la mayor significación
de nuestro Congreso radica en esa unidad consciente, que no
oculta las diferencias sostenidas, sino que se basa en ellas
para abolirlas en la acción cotidiana y por la acción
de la unidad".
Desde sus inicios esta organización
estuvo vigilada por los gobiernos que compartían los
intereses de Estados Unidos. Al igual que ocurrió con
los representantes de la CNOC, los dirigentes de la CTC eran
perseguidos, encarcelados y asesinados. Esta situación
cambió radicalmente al llegar al poder la Revolución
Cubana en 1959.
(Tomado de http://www.ecured.cu/index.php/Central_de_Trabajadores_de_Cuba)
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