| Ratifica
Raúl Castro que Cuba no sacrificará la unidad
de su pueblo
Por Miguel Maury y Fidel Rendón

(Tomada de www.ain.cu) |
La Habana, 29 ene (AIN) El General
de Ejército Raúl Castro ratificó hoy
que Cuba jamás renunciará a contar con un solo
Partido, como pretende el imperialismo, pues hacerlo sacrificaría
la unidad del pueblo.
Al resumir, en el Palacio de Convenciones de La Habana, la
Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba,
destacó el carácter democrático con que
se desarrolló el proceso preparatorio, con la participación
de la militancia del Partido y de la Unión de Jóvenes
Comunistas (UJC) en el debate del documento base de la cita.
Ante los más de 800 delegados, Raúl criticó
a quienes se ilusionaron con que esta Conferencia marcaría
el inicio del desmontaje político y social de la Revolución
y reclamaban la restauración del modelo multipartidista.
Sin el menor menosprecio a ningún otro país
por tener sistemas pluripartidistas y en estricto apego al
principio del respeto a la libre determinación y la
no injerencia en los asuntos internos de otros estados, consagrado
en la Carta de las Naciones Unidas, en Cuba, partiendo de
sus experiencias en la larga historia de luchas por la independencia
y soberanía nacional, defendemos el sistema del partido
único frente al juego de la demagogia y la mercantilización
de la política, señaló.
Añadió que el concepto de un solo partido, al
que jamás renunciaremos, se encuentra en plena correspondencia
con el Artículo Cinco de la Constitución de
la República, aprobada en referendo por el 97,7 por
ciento de los electores, mediante el voto libre, directo y
secreto.
Recordó que aún cuando el imperio cuenta con
un Partido Republicano y otro llamado Demócrata, tanto
uno como el otro responden a la misma ideología y esté
quien esté en la Casa Blanca, siempre ha tenido en
el centro de su política, la hostilidad contra Cuba.
Reiteró promover, cada vez más, una mayor democracia
en nuestra sociedad, empezando por dar el ejemplo dentro de
las filas del Partido.
Agregó que ello presupone fomentar un clima de máxima
confianza y sincero intercambio de opiniones, tanto en el
seno de la organización, como en sus vínculos
con los trabajadores y la población, incluyendo a los
medios de comunicación masiva, los que deberán
involucrarse con responsabilidad y la más estricta
veracidad en este empeño, no al estilo burgués,
lleno de sensacionalismo y mentiras, sino con comprobada objetividad
y sin el secretismo inútil.
A este fin —puntualizó— es necesario incentivar
una mayor profesionalidad entre los trabajadores de la prensa,
tarea en la que estamos seguros que contaremos con el apoyo
de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), los medios
de comunicación y los organismos e instituciones que
deben tributarles información fidedigna y oportuna
para, entre todos, con paciencia y unidad de criterio, perfeccionar
y elevar continuamente la efectividad de los mensajes y la
orientación a los compatriotas.
En su intervención, el Primer Secretario del PCC afirmó
que al propio tiempo, la conformación de una sociedad
más democrática contribuirá también
a superar actitudes simuladoras y oportunistas surgidas al
amparo de la falsa unanimidad y el formalismo en el tratamiento
de diferentes situaciones de la vida nacional.
Es preciso acostumbrarnos todos a decirnos las verdades de
frente, mirándonos a los ojos, discrepar y discutir,
discrepar incluso de lo que digan los jefes, cuando consideramos
que nos asiste la razón, como es lógico, en
el lugar adecuado, en el momento oportuno y de forma correcta,
o sea, en las reuniones, no en los pasillos, acotó.
Hay que estar dispuestos a buscarnos problemas defendiendo
nuestras ideas y enfrentando con firmeza lo mal hecho, sentenció
Raúl.
Lo único que puede conducir a la derrota de la Revolución
y el socialismo en Cuba, sería nuestra incapacidad
de superar los errores cometidos durante más de 50
años, desde el primero de enero del 59, los nuevos
y los del futuro, señaló.
Aclaró que no ha existido ni existirá una Revolución
sin errores porque son obra de los hombres y pueblos enfrentados
a enormes y descomunales retos, por lo que, expresó,
"tenemos el deber sagrado de perfeccionar la Revolución
y nunca sentirnos satisfechos con lo que hagamos".
Instó a no considerar que las decisiones aprobadas
en la Conferencia Nacional del PCC y los acuerdos adoptados
en el VI Congreso constituirán la solución mágica
a nuestros problemas, e informó que el Buró
Político decidió evaluarlos dos veces al año,
lo cual también harán los comités provinciales
y municipales de la organización.
Se impone trabajar con orden, disciplina y exigencia para
hacer realidad los Lineamientos de la Política Económica
y Social, al igual que los objetivos de trabajo aprobados
en esta conferencia, dijo.
Llamó a fortalecer la unidad en torno al Partido y
a la Revolución y también el vínculo
permanente con las masas y a preservar la nación cubana
y las conquistas económicas y sociales sobre la base
de que la Patria, la Revolución y el socialismo, estén
asociados indisolublemente.
Al concluir, Raúl denunció "las brutales
campañas anticubanas instigadas por el gobierno de
Estados Unidos y algunos otros tradicionalmente comprometidos
con la subversión contra nuestro país, con el
concurso de la gran prensa occidental y la colaboración
de sus asalariados dentro de la isla".
Advirtió que su propósito ha sido "desacreditar
a la Revolución, justificar la hostilidad y el bloqueo
contra la población cubana y crear una quinta columna
que facilite la aspiración de privarnos de la independencia
y soberanía nacional".
Como expresa el editorial del periódico Granma, del
pasado lunes 23, dijo, los hechos hablan más que las
palabras. Las campañas anticubanas no harán
mella en la Revolución ni en el pueblo, que continuará
perfeccionando su socialismo.
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